Archivo por meses: enero 2026

Consecuencias del asalto armado y la «ocupación virtual» de Venezuela

Luis Díez.

A la mayoría de los delincuentes les molesta la luz. Por eso dejaron a oscuras Caracas antes de fumigar desde una flotilla de helicópteros a los centinelas que vigilaban la casa del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y de secuestrarlo junto con su esposa Cilia Flores. Se dirá que no eran ladrones, sino soldados de élite. Es cierto. Pero el mandatario de Washington que, para estrenar el año 2026, dio la orden de ataque poco antes de las diez de la noche del 2 de enero, actuó como un vulgar forajido jefe de una banda de ladrones de ganado.

Nicolás Maduro, esposado y rodeado de agentes de la DEA es trasladado a una prisión en Nueva York tras el asalto armado a su residencia en Caracas

Ya es sabido que en el asalto a la residencia de Maduro mataron a 32 centinelas de nacionalidad cubana y que, paralelamente al secuestro, que fue ejecutado a las dos de la madrugada del 3 de enero, bombardearon el puerto de Guaira, la base aérea de La Carlota, el cuartel de Tiuna y las antenas del Volcán, en las cercanías de Caracas. Las autoridades venezolanas no concretaron el número de muertos, aunque algunos medios dijeron que fueron un centenar. Todos ellos se suman a las 114 personas asesinadas en los 35 ataques a embarcaciones de supuestos “narcoterroristas” que luego resultaban ser famélicos pescadores, parados impecunes y delincuentes menores a los que pagaban 500 euros por el transporte de fardos de coca a Trinidad y Tobago y otras islas del Caribe con destino a Europa.

También es sabido que el cuatrero jefe vio y oyó en directo la operación, en compañía del secretario de Estado Marco Rubio; el jefe del Pentágono y secretario de Guerra, Pete Hegseth, y el director de la CIA, John Tatcliffe (a saber cómo se llamará el tipo). Al matón de la Casa Blanca le agradó de verdad, le gustó mucho la película, según dijo horas después en su mansión Mar-a-Lago, en Florida, donde tan buenos ratos pasó en aquellas fiestas con lindas jovencitas que organizaba su vecino y amigo, el depredador sexual Jeffey Epstein.

Donald Trump sigue en directo la captura de Maduro. A su lado, de brazos cruzados, el jefe de la CIA también contempla las escenas y escucha las explicaciones del secretario de Guerra.

El matón se sintió orgulloso de sus fuerzas armadas, “las mejores del mundo”, dijo; elogió el acierto, la rapidez y la eficacia de sus jichos de operaciones especiales, los Delta Force aerotransportados, y celebró que ninguno hubiera resultado muerto o herido, pues los centinelas de Maduro solo pudieron disparar unos balazos contra un helicóptero, sin consecuencias. Se le olvidó mencionar la colaboración interna, el terreno minado de espías y confidentes y los 50 millones de dólares de recompensa a los que facilitaron la entrega de Maduro.

Con el asalto armado a Venezuela y el secuestro de su jefe de Estado, el mandatario de Washington –ese personaje que algunos califican de neonazi enloquecido y emulo de Hitler– ha dinamitado el orden internacional, demostrando que para él las normas de convivencia y de derecho internacional son papel higiénico. No sólo eso: la propia Constitución de EEUU es un estorbo, el Senado y la Cámara de Representantes, un incordio, y la oposición del Partido Demócrata, bosta maloliente. Además, cuantos estadounidenses se oponen a sus criminales decisiones y abusos de poder como si fuese un rey neto, absoluto, son gente odiosa que desprecia a la patria, la debilita y no aprecia su nueva grandeza.

El mandatario matón celebró el éxito burlándose de Maduro y de los venezolanos: “¿De donde sale esa gente tan fea?”, se preguntó, jactancioso. Después, ante un puñado de fanáticos, se prodigó en gestos y mojigangas más propios de un aprendiz de Chiquito de la Caldaza que del jefe del Estado más armado del planeta, choteándose del presidente francés Emmanuel Macrón y de la dirigente de la oposición venezolana y Premio Nobel de la Paz, Corina Machado.

A continuación invitó a los jefes de las petroleras estadounidenses a evaluar el botín. “Venezuela pronto entregará decenas de millones de barriles de petróleo a Estados Unidos”, anunció. Su secretario de Energía, Chris Wright, concretó que tienen la intención de mantener “un control significativo” de la extracción petrolera de Venezuela, incluso supervisando la venta de la producción del país “indefinidamente”. “En el futuro venderemos en el mercado la producción que salga de Venezuela”, dijo Wright en una conferencia sobre energía, organizada por Goldman Sachs cerca de Miami.

Si alguien creía que la lucha contra el narcotráfico y por la democratización de Venezuela tras el supuesto robo de las últimas elecciones presidenciales por parte de Nicolás Maduro, eran los motivos del asalto armado, míster Trump quiso dejar claro que su objetivo era el petróleo. Vale recordar que el país sudamericano posee las mayores reservas petroleras del mundo y alberga en su subsuelo metales preciosos y valiosos (oro, plata, cobre) y otros minerales que ahora llaman “tierras raras” de los que también el forajido de Washington pretende apoderarse. Con la ley de la fuerza se ha apoderado de hecho de la soberanía nacional venezolana (que reside en el pueblo y no en Washington ni en Miami) y con la misma ley va a administrar la inmensa riqueza del país, vetando la influencia de la Federación Rusia y China.

Aunque el secretario de Estado, Marco Rubio, siguió diciendo que “Estados Unidos no está en guerra con Venezuela, sino contra el narcotráfico”, la realidad es que su jefe imperial está tan preocupado por la salud de sus súbditos que “ha indultado y conmutado la pena a casi 100 personas por delitos de drogas”, según titulaba el Washigton Post una información pormenorizada y rigurosa, publicada el 9 de diciembre pasado por los analistas Meryl Kornfield y Emili Davies. Entre otros beneficiados citaban al expresidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, acusado de aceptar un millón de dólares del Chapo Guzman, quien metió toneladas de cocaína en EEUU. Condenado a 45 años de prisión en junio de 2024, el recluso Hernández abandonó la cárcel unos días antes de que su formación política, el derechista Partido Nacional, ganara las elecciones respaldado por Trump.

Tanta es la preocupación del mandatario de Washington por el consumo de droga, al que se atribuye la muerte de trescientas mil personas al año en EEUU, que mientras indultaba al exmandatario hondureño o al famoso Ross Ulbricht, condenado a cadena perpetua en 2015 por narcotráfico, conspiración y fraude informático, recortaba 345 millones de dólares de los programas de prevención de adiciones y tratamiento de sobredosis con naloxona y otros placebos. Expertos en la lucha contra las drogas como Theshia Naidoo, directora general de Drug Policy Alliance, o Jeffrey Singer, del Cato Institute, denunciaron cinismo e incoherencia del mandatario.

Delcy Rodríguez preside el Gobierno venezolano tras el secuestro de Maduro y deberá aceptar los dictados de Washington.

Sin entrar ya en las rectificaciones de la acusación formal del Departamento de Justicia de EEUU contra Maduro, reconociendo que el Cártel de los Soles, cuya dirección se le atribuía desde 2020, no existe como tal cárter de la droga (ver blog de 6 de diciembre), sino como una red estatal de corrupción, ni referir la falta de pruebas de Trump para decir que Maduro dirigía las actividades criminales del Tren de Aragua, una banda “infiltrada” en EEUU para delinquir y organizar disturbios sociales, es lo cierto que el ataque a Venezuela y la captura de su líder tampoco estaban dirigidos al restablecimiento de la democracia de acuerdo con el resultado de las elecciones de 2024. La decepción de la oposición en la clandestinidad y el exilio ha sido catedralicia. Corina Machado y su candidato Edmundo González, residente en España, han sido marginados por el “ocupante virtual” de Venezuela.

El matón de Washington ha designado a su secretario de Estado, Rubio, para que dirija el país con la vicepresidenta de Maduro y nueva presidenta Delcy Rodríguez y su hermano Jorge Rodríguez como presidente del legislativo. Ellos marcarán los tiempos y los acuerdos básicos necesarios para la convocatoria de nuevas elecciones. De momento, la presidenta Rodríguez ha excarcelado a un buen puñado de presos políticos, incluidos aquellos por los que abogó el expresidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero.

En este punto vale recordar que durante el mandato de Maduro, Zapatero consiguió sacar a más de cuatrocientos presos. Su función mediadora entre el chavismo y la oposición nunca estuvo bien vista por la derecha y la ultraderecha españolas, el dúo PP-VOX que tanto se felicitó por el ataque militar del matón de Washington a un país soberano y hermano. Por cierto que tampoco ZP recibió apoyo del secretario de Estado, Marco Rubio, cuyo subsecretario Christopher Landau le caracterizó de Batman y le amenazó con suprimir su visado para dificultar sus contactos con venezolanos exiliados en EEUU con vistas a una salida negociada de Maduro. Con todo, el jefe del Ejecutivo español, Pedro Sánchez, que ha condenado sin paliativos la violación del derecho internacional por parte del mandatario estadounidense, ha ofrecido la mediación española en una negociación política para restaurar la democracia en el país.

Detrás del asalto militar y la “ocupación virtual” de Venezuela, Washington reitera su objetivo de controlar el “hemisferio occidental” como “legítima esfera de influencia”. De ahí que el matón de la Casa Blanca haya dictado una estrategia de seguridad que incluye la injerencia electoral en los países de la UE (ver blog de 13 de diciembre) para minar a la Unión mediante el apoyo a la extrema derecha. Además ha amenazado a Colombia con una acción similar a la perpetrada contra Venezuela, aspira a meter tropas en México y pretende arrebatar Groenlandia a Dinamarca, lo que ha provocado la inmediata reacción solidaria de Francia, España, Alemania, Reino Unido e Italia con el país europeo amenazado en su integridad territorial por el cuatrero de Washington.

La cuestión es ahora si Rusia y China se sienten legitimadas para hacer lo mismo que el matón estadounidense en Europa y Asia. El cara de víbora del Krenlim ya ha demostrado con su invasión militar de Ucrania que no necesita legitimidad alguna para atacar a los países vecinos e implantar gobiernos títeres. Y está por ver si el chino Xi Jinping, que parece un tipo tranquilo, decide apoderarse del industrioso y democrático Taiwán. En todo caso pintan bastos. Tal vez, como decía Italo Calvino, estas cosas ocurren cuando los cerdos se suben a los árboles o quizá se deban, como escribió George Orwell, a que se han apoderado de la granja y están embruteciendo al mundo con su fuerza bruta, asaltos, crímenes y genocidios. El futuro será peor, mucho peor, si no les plantamos cara.

Falacias de Feijóo y mentiras punibles de Mazón sobre la Dana

Luis Díez

El presidente del Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijóo, testificará por videoconferencia el próximo viernes, 9 de enero, ante la jueza de Catarroja (Valencia) Nuria Ruiz Torraba que instruye el sumario sobre la gestión de la Dana. Las lluvias torrenciales y la riada del 29 de octubre de 2024 mataron a 230 personas y arrasaron desde la comarca de Utiel-Requena a la Huerta Sur de Valencia sin que el Gobierno autonómico que presidía entonces Carlos Mazón Guixot, alertara a tiempo a la población.

Ya es sabido que mientras decenas de personas perdían la vida, sorprendidas por la riada y las inundaciones, el presidente valenciano disfrutaba de un largo almuerzo con la periodista Isabel Vilaplana, seguido de un “tranquilo paseo” desde el restaurante El Ventorro hasta el parking donde ella había estacionado su coche. Ya se sabe que el máximo responsable político valenciano estuvo tan ajetreado al teléfono como inoperante en realidad, pues ni siquiera se esforzó en ordenar la alerta a la población hasta pasadas las ocho de la noche. Pero lo que no se conocía son los embustes con los que el líder del PP, Feijóo, empedró su discurso y el de su partido para culpar al Gobierno central –desde Pedro Sánchez a la vicepresidenta y actual comisaria europea Teresa Ribera, pasando por la Agencia Española de Meterología (AEMET) y la Confederación Hidrográfica del río Júcar– y exonerar a Mazón de su responsabilidad. Las falacias de Feijóo han quedado en evidencia tras conocer los mensajes que le envió Mazón el día de la Dana.

La jueza de Catarroja pidió a Feijóo esos mensajes el pasado 22 de diciembre y éste le envió dos días después los whatsaps de Mazón, aunque no los suyos que, finalmente, le ha remitido el viernes 2 de enero. Ambos envíos fueron compulsados por un notario.

Información en “tiempo real”

Feijóo declaró a los periodistas en Valencia el 31 de octubre de 2024 que el presidente de la Generalitat le había informado en “tiempo real desde el lunes” y que siguió recibiendo información martes y miércoles.

Falacia al descubierto: Feijóo contactó por Whasap con Mazón a las 19:57 del 29 de octubre, día de la Dana, que era martes y no lunes como afirmó, rectificando después. Le mandó el primer mensaje tras “conocer por los medios de comunicación el agravamiento de la situación en Valencia”, según su escrito a la jueza. Es decir, no tuvo información de Mazón “en tiempo real”, como había declarado. Mazón contestó al mensaje del líder del PP tres minutos después: “Gracias presi. Luego te cuento. Se está jodiendo cada minuto”.

La verdad es que a aquella hora de la noche el president de la Generalitat Valenciana todavía no se había personado en el CECOPI. Tampoco había dado la orden a su consejera de Justicia e Interior, Salomé Pradas, que presidía el centro de emergencias de que enviara la alerta a los ciudadanos. Utiel y Requena estaban completamente anegadas. La riada ya inundaba localidades de l’Horta Sud: Catarroja, Alfafar, Benetússer, Sedaví. A las 20:15, mientras el president Mazón se desplazaba al centro de coordinación de emergencias, le escribía a Feijóo: “Noche larga por delante”.

Abandonados” por el Gobierno de Sánchez

Feijóo mintió el 27 de noviembre de 2024, apenas un mes después del desastre, ante el Pleno del Congreso, al afirmar que el Gobierno se había desentendido de la crisis. ““Esta vez, señor Sánchez no ha calculado bien: la gente no le va a perdonar que no ejerciese sus competencias, no le va a perdonar su abandono”. Eso dijo.

Falacia al descubierto: Ahora se demuestra que Mazón informó a Feijóo en un whasap de las 23:23 horas del 29 de octubre de que había hablado con el presidente Pedro Sánchez. “Sí que he hablado con Sánchez, Montero (la vicepresidenta primera María Jesús Montero) y los de Defensa e Interior (Margarita Robles y Fernando Grande Marlaska) para que tengan en prealerta posibles efectivos para mañana. El problema ahora es que no podemos ni entrar en muchos pueblos con gente en los tejados muerta de miedo”.

La verdad es que el presidente Sánchez llamó a Mazón desde la India, donde se encontraba de viaje oficial y estaba ya a punto de regresar, para poner a su disposición cuantos medios necesitara.

Moncloa no colabora

Feijóo se dedicó a denunciar la falta de colaboración del Gobierno desde el primer momento. Así, en su visita a Valencia el día 31 dijo tras reunirse con aquel Mazón siempre con chaleco de trabajador de emergencias, que “al Gobierno no le pediría una mayor colaboración, sino alguna”.

Falacia al descubierto: Resulta que a las 23:24 del 29 de octubre, Mazón le había mandado el siguiente mensaje: “A través de Delegación (del Gobierno) de momento tenemos lo que necesitamos que ahora es la UME (Unión Militar de Emergencias)”.

Emergencia nacional

En el debate parlamentario del 27 de noviembre sobre el desastre de la Dana, el jefe de la oposición y líder del PP insistió en que el Gobierno se había desentendido de la tragedia en vez de declarar la “emergencia nacional, que es lo que yo haría”. Atacó a Pedro Sánchez por estar de viaje en la India “con una imputada” (en referencia a su esposa, Begoña Gómez), insinuó que había cometido un delito por “omisión del deber de socorro” y sostuvo: “debieron declarar la emergencia nacional porque son el Gobierno de España y tienen la responsabilidad y los recursos. Si no, ¿para qué están?”.

Falacia al descubierto: A las 23:21 horas de la noche de la Dana, Feijóo escribe a Mazón: “Dice el Gobierno q os ha llamado… espero q sea así y os estén prestando ayuda suficiente”. Y Mazón le contesta: “Más o menos sí”. Y añade: “Ha montado un gabinete de crisis que no vale para nada. Bah”.

La verdad es que Mazón no pidió en ningún momento el Nivel 3 de alarma que habría permitido al Ejecutivo central hacerse cargo de la dirección de la crisis. Y no consta que el propio Feijóo se lo hubiera aconsejado. Pedro Sánchez le dijo en el Congreso: “Señor Feijóo, usted ha hablado con el señor Mazón y el señor Mazón a usted le ha dicho lo mismo que a mí, y es que no quiere elevar a nivel 3, a emergencia nacional, la catástrofe de la Dana”.

El Gobierno reaccionó muy tarde

El líder del PP afirmó en el mencionado debate parlamentario del 27 de noviembre: “Su Gobierno no reaccionó hasta las once de la noche”. Por su parte, la exdiputada y vicepresidenta de la Generalitat, Susana Camarero, ha estado un año diciendo que los valencianos habían tenido que “esperar 96 horas para que el Ejército se desplegase”.

Falacia al descubierto: Feijóo sabía por los mensajes de Mazón que el Gobierno estaba coordinado para atender a las peticiones de la Generalitat, responsable de la gestión de la crisis, y que la UME entró en acción en cuanto la solicitaron. Además, los medios de comunicación informaron de rescates de personas por parte de los militares horas antes del intercambio de mensajes entre Feijóo y Mazón.

La verdad es que la ministra de Defensa, Margarita Robles, ordenó a la UME empezar a prepararse para una posible intervención ese mismo martes día 29 a las 9 de la mañana y no dejó de hacerlo a lo largo de todo el día, a pesar de que la consejera de Justicia de la Generalitat Valenciana rechazó hasta tres veces el ofrecimiento de la delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Pilar Bernabé, de movilizarla. Gracias a la preparación preventiva, la UME pudo ponerse en marcha a las 15:45, un minuto después de que la solicitaran para la comarca de Utiel-Requena y empezar a rescatar gente a las 17:55. Lo mismo ocurrió con los subsiguientes envíos de efectivos a las zonas afectadas; por eso, por ejemplo, las Fuerzas Armadas pudieron satisfacer el cambio de parecer del señor Mazón el día 2 de noviembre, cuando pasó de pedir 500 militares a más de 5000 militares en unas pocas horas. Y lo mismo ocurrió con las demás agencias de la Administración General del Estado que intervinieron en la crisis. La delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, canceló su agenda oficial el día 29 a primera hora y se dedicó en exclusiva a movilizar y a gestionar el apoyo de la Administración General del Estado a la Generalitat.De hecho, a las 9:30 ya se reunió con entidades como, por ejemplo, la Dirección General de Tráfico, la Policía Nacional, la Guardia Civil, ADIF o Renfe para que estuviesen listas para movilizarse.

La AEMET y la Confederación del Júcar, culpables

El presidente del PP no dudó en culpar a la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) y a la Confederación Hidrográfica del Jucar, dependiente también del Gobierno central, de no haber alertado en tiempo y forma a la Generalitat sobre la situación. “Un presidente autonómico gestiona en función de la información que recibe –dijo el 31 de octubre en defensa de Mazón–. Y la información que se recibe son informaciones que dependen de organismos con competencia exclusiva del Gobierno central. Léase la AEMET, que es la que informa sobre la previsión de las horas o las precipitaciones, y la Conferencia Hidrográfica, que es la que tiene competencia exclusiva en los cauces y en la gestión hidráulica de los ríos”. Y añadió: “Nadie puede tomar decisiones en función de una información que puede ser exacta, inexacta o mejorable”. 

Falacia al descubierto: El presidente del PP conocía podía conocer la información meteorológica de ese fatídico 29 de octubre en la Comunidad Valenciana y en toda España porque era pública. Y también la que suministró la Confederación Hidrográfica del Júcar, que puede consultarse online de forma abierta.

La verdad es que a las 7:31 de la mañana, la AEMET activó el nivel rojo para el litoral sur de Valencia y llamó al departamento de Protección Civil de la Comunitat Valenciana para subrayar la gravedad de la situación. Informó de nuevo a las 9:43 de la subida a nivel rojo en toda la provincia de Valencia y continúo emitiendo comunicados públicos sobre los cambios en los avisos, llamando a Protección Civil valenciana durante toda la jornada del día 29. En cuanto ala Confederación Hidrográfica del Júcar, ya a las 12:07 minutos informó sobre el crecimiento del caudal del barranco del Poyo, información que el Centro de Emergencias de la Generalitat Valenciana usó para activar la alerta hidrológica en los municipios ribereños de la rambla. Envió 198 correos electrónicos a las autoridades de Protección Civil, estuvo presente en el CECOPI desde el primer momento, donde alertó del incremento generalizado de los caudales en toda la provincia de Valencia y transmitió durante todo ese tiempo datos sobre la pluviometría y el nivel y volumen de los embalses y los ríos de forma constante. No hubo, como se ha dicho, ningún “apagón informativo”, si bien el sensor de Ribarroja dejó de funcionar a las 18:55 de la tarde, aunque la gravedad de la situación ya era conocida y los bomberos ya estaban rescatando personas en el barranco del Poyo.

El barranco del Poyo

Alberto Núñez Feijóo y su número dos en el PP, Miguel Ángel Tellado Figueira, se esforzaron en atribuir los estragos de la riada a la falta de canalización del llamado Barranco del Poyo. Culparon de ello a la entonces vicepresidenta tercera y ministra para la transición ecológica y el reto demográfico, Teresa Ribera. Tellado la tildó en el Congreso de los Diputados de “incompetente, intransigente y tremendamente egoísta”. Y algo más: “Si no hubiese anulado en el año 2021 el proyecto de encauzamiento y drenaje del barranco del Poyo, se hubieran salvado muchas vidas”.

La verdad es que fue Teresa Ribera quien firmó en 2011 como secretaria de Estado la única declaración de impacto ambiental favorable a las intervenciones en el barranco del Poyo. Y el Ejecutivo del PP, presidido por Mariano Rajoy, no abordó el proyecto, que caducó en 2017. En 2018, el Ejecutivo de Pedro Sánchez recuperó las obras de emergencia y se encontró con problemas debido a la falta de consenso en el territorio. “Fue una pena que costara tanto poner orden en el caos de las obras declaradas de interés general por parte del Estado, con los terrenos ya expropiados, cuando llegamos al Gobierno en junio de 2018”, reconoció la actual vicepresidenta de la Comisión Europea.

La gente se ahogaba y Mazón mentía

Los mensajes de Mazón a Feijó revelan que el entonces president de la Generalitat sabía que la Dana estaba causando muertos en Utiel y más abajo, en la Huerta Sur. Sin embargo mintió el 17 de noviembre de 2025 en la Comisión de Investigación del Congreso de los Diputados al asegurar que no supo que la gente se estaba ahogando “hasta las cinco de la mañana del día siguiente”. El diputado de Compromis Alberto Ibáñez Mezquida le pregunta: “¿Usted cree que, mientras la gente se ahogaba, era lógico ir de paseo a hablar del derbi de Elche? ¿Era normal?” Mazón contesta: “Es que nadie sabía que la gente se estaba ahogando, nadie lo sabía”. (Varios señoras y señores diputados: ¡Ohhhhh!). Ibáñez incide: “¿Usted no sabía que se estaban ahogando? ¿Ninguna de las llamadas? ¿Usted puede decir aquí que ninguna de las llamadas que usted recibió ni ninguno de los wasaps le informaban de que la gente estaba encima de los tejados? Mazón se defiende diciendo que Rufián no le dejó contestar a esa cuestión y que la delegada del Gobierno dijo lo mismo que él. Ibáñez insiste: “Señor Mazón, cuando venga la delegada del Gobierno, le preguntaremos a ella. ¿Usted puede ratificar aquí que a las 19:43 no sabía que había gente ahogándose? Mazón contesta: “Hasta las cinco de la mañana deldía siguiente…”

La verdad es que Mazón escribió a Feijóo a las 23.25: “No lo hemos hecho público aún, pero están apareciendo muertos en Utiel y van a aparecer bastantes más. Un puto desastre va a ser esto”. Y un minuto después añade: “Van a ser decenas, seguro”. Feijóo, que ya sabía por un mensaje anterior que había “muchos desaparecidos” respondió dos minutos después´: “Lógico. Ánimo amigo”. Y sin una palabra sobre las víctimas, le reiteró: “Lleva la iniciativa de comunicación… Es la clave. Los alcaldes diputaciones coordinados y con la gente y tú informando”.

Aunque según dejó claro Miguel Ángel Rodríguez, jefe de gabinete de la presidenta regional madrileña, «mentir no es delito», faltar a la verdad queda feo y hacerlo (como hizo Mazón) ante una comisión de investigación del Congreso está castigado con multa y pena de seis meses a un año de prisión.