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Patriotas del bulo, la especulación y la vileza

Luis Díez.

¿La democracia española es un sistema decente? Si. ¿Un sistema en el que la dignidad y el juego limpio están garantizadas por las leyes? Si. ¿Con una Constitución refrendada por la gran mayoría de los ciudadanos que garantiza la libertad, la igualdad y los derechos humanos individuales y sociales? Si. ¿El mejor de todos los sistemas conocidos, aplicados y practicados desde los tiempos del ateniense Pericles? Sin ninguna duda.

Frente a esas sencillas afirmaciones aparecen políticos que se nutren del sistema tratando de torpedearlo. Es indecente afirmar, como han hecho el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, que el voto por correo no es fiable para extender la especie del pucherazo. El señor Feijóo, que en su día fue director general de Correos, no se fía de los directivos de la empresa pública –sólo de los carteros, faltaría más– y la segunda, ni siquiera de ellos. “No votéis por correo”, ha dicho Ayuso. Será porque la abstención le interesa. ¿Qué van a hacer si pierden? Asaltar Correos a lo Trump como si fuera el capitolio.

¿Recuerdan lo que en su día hicieron contra Pilar Manjón los fanáticos del PP, seguidores de aquel señor Aznar que atribuyó a ETA la masacre del 11 de marzo de 2004? La portavoz de la primera y principal asociación de víctimas de los atentados jihadistas en cuatro trenes de cercanías del corredor del Henares (Madrid) en los que murieron 192 personas y más de dos mil resultaron heridas, recibió desprecios y amenazas sin cuento, fue insultada y vilipendiada por parlamentarios y altos cargos del PP y aquella mujer destrozada por la pérdida de su hijo llegó a ser execrada porque, como trabajadora, estaba afiliada a Comisiones Obreras (CCOO).

Salvando las distancias y las circunstancias, ¿no estamos ante la misma indecencia que bastantes medios de “deformación” social y determinados políticos como la propia señora Ayuso, implicada en la oscura compra de un ático residencial para uso propio, han perpetrado ahora contra “la maldita” desahuciada de 87 años Maricarmen Abascal Martín, quien ha muerto en el hospital Gregorio Marañón dos semanas después de haber sido desalojada de su casa al no poder pagar el alquiler quintuplicado –pagaba 500 euros al mes?

Ni siquiera después de muerta, los políticos locales y autonómicos de la derecha (PP-Vox) han admitido la petición de los demás grupos de guardar un minuto de silencio como homenaje a Maricarmen, víctima de la crueldad y la injusticia que soportan otras decenas de miles de españoles víctimas de los fondos buitres y de otros especuladores igualmente voraces. ¿Se puede ser más vil y miserable? Ya lo hemos visto ¿Y peor político? También lo hemos visto, hasta el punto de pedir a coro y bailando un tiro en la nuca al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Pero no vale engañarse ni dejarse engañar: el sistema democrático no es el causante de la iniquidad, como algunos quisieran para irse de rositas. Por el contrario, la democracia es la única defensa del pueblo ante la injusticia, la arbitrariedad y la infamia de los poderosos. De ahí que la llamada a las urnas el próximo 29 de noviembre (29-N) realizada por el presidente Sánchez tras el desahucio de Maricarmen y del rechazo de la derecha (PP-Vox-Junts) de los decretos para parar a los fondos buitres y evitar que se repitan estas situaciones, deba ser aprovechada por el poder social visible en las calles y plazas para alejar a los buitres y orear la democracia de tantos falsarios al servicio del trumpismo y el nazifascismo internacional. Y también, por supuesto, para votar a quienes quieren resolver los problemas frente a los que solo utilizan sus competencias para forrarse.

¿Es juego limpio salir a la palestra, como hizo el señor Aznar al día siguiente de la convocatoria electoral, para advertir a los ciudadanos que la monarquía está en peligro? ¿Qué dignidad cabe suponer a un expresidente de gobierno que además de mentir no para de enredar, conspirar y encima insulta? El 12 de noviembre de 2023, el señor Aznar afirmó: “Pedro Sánchez es un peligro para la democracia” e invitó a la acción contra él por haber cruzado “todas las líneas rojas”. “No cabe inhibición ante una crisis constitucional sin precedentes”, afirmó. Se pronunciaba así en contra de la amnistía a los dirigentes del proceso independentistas catalán cuando gobernaba el PP.

¿Qué “crisis constitucional sin precedentes” había provocado el dirigente socialista por aplicar una “medida de gracia” contemplada con esas palabras en la Constitución democrática de 1978? ¿Si el Tribunal Constitucional ya había sentenciado en 1986 que la amnistía es un derecho de gracia perfectamente constitucional, a qué venía tanta alarma y tanta movilización, incluso violenta, de aquellas derechas patrióticas contra los socialistas? La ocupación de la calle de Ferraz, ante la sede del PSOE, durante días y meses no parecía molestar entonces a las autoridades madrileñas que tan molestas se muestran por la acampada en Sol. La amnistía se demostró un instrumento perfectamente constitucional para restablecer la convivencia quebrada por unos políticos nefastos, zorrocotrocos. Pero ahora que se acaba la legislatura por la suma del Junts del amnistiado Carles Puigdemont, precisamente, al PP-Vox en el Congreso de los Diputados, ese señor Aznar al que cada vez se le acentúa la cara de mosquito picajoso alcanza la apoteosis anunciando su delenda est monarchia sin que sepamos que trama están urdiendo? ¿Es eso dignidad, decencia democrática?

Ya ante el 12 de octubre, día de la Fiesta Nacional, de la Virgen del Pilar, de la Hispanidad o 534º aniversario de la llegada de Cristóbal Colón a América, verán como esos líderes que nunca hicieron nada por el prestigio de España ni ayudaron a los españoles a resolver sus problemas vitales se muestran entre banderas, más patriotas que nadie. Algunos –no lo olvidemos–  alcanzaron el poder con malas artes, campañas de desprestigio contra los adversarios. Otros, como el señor Aznar, sumaron a ello el pacto con un alcalde y unos constructores de Burgos empapelados por corrupción (los Méndez Pozo). Así, haciéndose socio y amigo de especuladores urbanísticos logró alcanzar en 1987 la presidencia de Castilla y León.

Diez años más tarde, cuando alcanzó el Gobierno de la nación, acabaría indultando a sus antiguos amigos millonarios del ladrillo. También, en cierto modo, el patriotismo de su vigente sucesor al frente del PP, señor Feijóo, emana de la corrupción, pues tuvo que dejar Correos para trasladarse a la Xunta de Galicia, desprestigiada por los negocios escandalosos del vicepresidente José Cuiña a cuenta del hundimiento del Prestige y del desastre del chapapote. Y muchos años después tuvo que dejar la Xunta de Galicia para sustituir a Pablo Casado, minado y expulsado de la presidencia del PP por exigir limpieza a la presidenta madrileña, señora Ayuso, quien facilitó mordidas de seis cifras a su hermano y también a su novio durante la pandemia.

Suelto estas líneas antes de que el 12 de Octubre se congreguen cerca de la tribuna de autoridades del desfile militar de la fiesta nacional presidido por los Reyes los habituales grupos de insultones al presidente del Gobierno y de que, como siempre, se conviertan en noticia. ¿Creen que Trump, por ejemplo, les permitiría hacerlo? ¿Y el generalísimo Franco? Fechas atrás un viandante dirigió una palabra desagradable o inexacta al señor Aznar y un policía tardó dos minutos en pedirle su filiación y anotarla. ¿Qué pasa? ¿Los que insultan a Sánchez, a la inteligencia y a Maricarmen ni siquiera son intimidables?

Sánchez convoca elecciones tras el voto PP-Vox-Junts a favor de los fondos buitre

Luis Díez

“La historia les juzgará antes de lo que creen y con más contundencia de la que imaginan”. Fue la advertencia que quedó en el aire del hemiciclo antes de la votación que el viernes perdió el Gobierno sobre los decretos de vivienda. La pronunció el Presidente Pedro Sánchez, dirigiéndose a los tres grupos de derecha (PP, Vox y Junts) que se pronunciaron contra los decretos sobre los alquileres de vivienda para evitar los desahucios y la especulación desbocada. Pero a los grupos encabezados por los líderes Alberto Núñez Feijóo, Santiago Abascal y Mirian Nogueras en nombre de Carles Puigdemont, turris burris lo que dijera Sánchez. Y ni caso tampoco a los cientos de personas, jóvenes en su mayoría, que en la Carrera de San Jerónimo y la Puerta del Sol y en las calles y las plazas de las principales ciudades españolas reclamaban el derecho a techo. El presidente del Ejecutivo y líder del PSOE decidió el lunes convocar elecciones generales para el 29 de noviembre. Además, el Consejo de Ministros repondrá los decretos rechazados para que se voten de nuevo, ahora, con el Congreso disuelto, en la Diputación Permanente, donde Junts no suma mayoría absoluta con el PP y la extrema derecha.

Frente a las fuerzas políticas progresistas, de izquierda, y también frente a la derecha con conciencia social como el PNV y Coalición Canaria, ganaron los grandes especuladores, es decir, los fondos de inversión que dominan el mercado del alquiler de viviendas y los pisos turísticos en las grandes ciudades y los que castigan a la clase media trabajadora detrayéndole gran parte del salario por la renta del piso. Los líderes Feijóo, Abascal, y su complementario “en el exilio”, Puigdemont –¿quién lo diría?– realizaron correctamente el trabajo sucio como valedores esos fondos que se forran con un bien básico, esencial, como es la vivienda y validos también de algunos bancos.

Ya se sabe que los decretos fueron derrotados por 178 frente a 172 votos (PP, Vox y Junts) contra el resto. Y por un margen todavía mayor de 184 frente a 166 votos el segundo decreto de prórroga indefinida de los alquileres, debido al desacuerdo del PNV y la única representante de Coalición Canaria con el contenido. La ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, se esforzó en pedir a Junts que votara a favor de los inquilinos y no de los grandes caseros y deploró que tengamos “la peor derecha de Europa”, en referencia al PP, al que recordó que las medidas de los decretos también benefician a sus votantes, no exentos de desahucios. El ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, preguntó a los representantes de la derecha, incluida la catalana, con quienes se habían reunido antes de mencionar a los 75 inquilinos de la Casa de Alba o a los 14 de un inmueble ruinoso del Obispado de Madrid, entre otros al borde del desahucio, con los que ha hablado Sumar. “Ustedes sirven a la oligarquía multinacional, traicionan al pueblo para servir al rentismo”, destacó Bustinduy en alusión al PP-Vox-Junts.

Maricarmen, la anciana de 87 años desahuciada en Madrid ha sido la espoleta de la explosión social.

También se sabe que más de cinco millones de hogares españoles son viviendas de alquiler cuyos inquilinos sufren la inquietud de las subidas y de la no renovación de los contratos, además de los desahucios si se retrasan en el pago aunque la circunstancia esté justificada. Contra estos problemas ya se habían votado medidas en el Congreso, rechazadas por la misma derecha (PP, Vox, Junts) cuyo trabajo sucio del viernes haría vomitar a los buitres. Por cierto que la señora Nogueras (Junts) encabezó la falacia que luego sirvió también de argumento a PP y Vox de que los decretos retraen la oferta de alquileres. Estuvo bien Gabriel Rufian cuando mostró a Nogueras un billete de 50 euros diciendo: “Esta es su estelada”.

¿Para qué sirven los grandes tenedores de viviendas? ¿Qué aportan? Un trabajador de la industria hace productos; de la construcción, construye; de la tierra, cultiva; de la ganadería, cría animales para el consumo; del comercio, sirve los productos al consumidor y usuario, y así sucesivamente. ¿Qué hacen los fondos de inversión que se apoderan de las viviendas? Nada, no aportan absolutamente nada, salvo daño. Las compran a precios bajos y las revenden con beneficios superlativos. También, debido a la falta de oferta, las alquilan a precios muy altos, con incrementos del 12% de promedio al año y beneficios bursátiles declarados por encima del 7% en todos los casos. Un chollo. Para eso sirven, es decir, para que los ricos sean más ricos y los pobres más pobres.

Hoy en Madrid, Barcelona, Sevilla… las familias que no ingresen dos salarios mínimos no pueden vivir de alquiler en un piso de 90 metros cuadrados, sea en el barrio que fuere. ¿Se puede vivir así? ¿A qué fundar una familia y tener hijos? ¿Cómo costear tamaño sacrificio? Los fondos y sus buitres políticos nos ofrecen un futuro de universal esclavitud y tristeza. Quieren que, andemos por donde andemos, llevemos siempre el semblante de quien está subiendo una cuesta y les jode una vitalidad superior a la necesaria para soportar el dolor. Por eso lanzan los bulos incriminatorios como los cuchillos, adoquines, hornillos del alcalde de Madrid José Luis Martínez Almeida contra los acampados en la Puerta del Sol o como las denuncias de doña Áticos contra el delegado del Gobierno por no mandar a la policía a echarlos a palos. Sobre todo les fastidia el “poder social”, ese que se crea (y se destruye) por sí mismo frente a los que, como los fondos rentistas y sus políticos carroñeros no crean nada. ¿Piensa el alcalde Martínez-Almeida que desconocemos los intereses inmobiliarios de la familia de su esposa Teresa Urquijo? El periodista Antonio Maestre ha sacado a la luz la estructura societaria a través de la cual la familia materna de Teresa Urquijo –los Fernández de Araoz– gestiona un relevante negocio rentista en la capital. Se trata de Doalca, una Sociedad Cotizada de Inversión Inmobiliaria (Socimi) que opera con un régimen fiscal privilegiado, según la normativa que puso en marcha Luis De Guindos, exministro de Economía del PP.

Hay otros importantes sujetos dañinos del PP pringados en la desmesura y el latrocinio inmobiliario, empezando por la exalcaldesa de Madrid y esposa del belicoso José María Aznar López, Ana Botella, quien entregó más de mil pisos del parque público de vivienda en alquiler al fondo Blackstone para el que trabajaba su hijo José María. El fondo hizo una buena caja, con un beneficio superior al 100% del precio pagado al Ayuntamiento de Madrid. ¿Justicia, dice usted..? Había una ministra de Agricultura del PP, la señora Isabel García Tejerina, diputada por Valladolid y dueña de una inmobiliaria con más de 900 inmuebles entre pisos y locales en cartera. Al dejar su escaño en 2020 ingresó de consejera en Iberdrola. Qué menos.

Por no seguir con una capilaridad que acabaría con la paciencia del más resistente lector, me remito a los datos de La Fundación Civio. Esta entidad que solicitó información a las Comunidades Autónomas sobre las empresas o entidades públicas que acumulen 50 o más contratos de alquiler con fianzas registradas en las entidades de vivienda autonómicas. Solo le contestaron once (se negaron Extremadura, Asturias, Cantabria, Murcia, La Rioja y Nafarroa, donde no es obligatorio el depósito de fianzas de los contratos de alquiler). Con esa salvedad y las que se derivan de los alquileres en negro y sin registro de fianza, los datos indican que 737 empresas o grupos empresariales acumulan al menos 50 viviendas alquiladas en once comunidades autónomas; entre todos, superan los 178.000 alquileres, una cifra que supone “cerca del 10% de los 1,8 millones de hogares en régimen de alquiler que contempla en estos territorios el Sistema Estatal de Referencia del Precio del Alquiler de Vivienda”. La mayoría de estas entidades son inmobiliarias (604 de las 737 empresas que suman más de 87.100 contratos de alquiler), sin embargo, quienes más viviendas acumulan son, “con mucha diferencia”, fondos de inversión estadounidenses (16 fondos con casi 32.200 viviendas en alquiler) y bancos (15 bancos con unas 40.500 casas alquiladas). He aquí el ranking de las 13 mayores rentistas.

1CaixaBankEntidad bancaria21.815 alquileres
2Fondo BlackstoneFondo de inversión USA. Fundado por 2 ejecutivos de Lheman Brothers19.638 alquileres
3CBREGestor inmobiliario USA más grandes del mundo, con sede en LosÁngeles8.096 alquileres
4Fondo CerberusFondo de inversión estadounidense  quiere vender 3.300 viviendas, la mayoríaen Madrid.6.936 alquileres
5SantanderEntidad bancaria5.001 alquileres
6SabadellEntidad bancaria. 4.442 alquileres
7UnicajaEntidad bancaria4.153 alquileres
8Renta CorporaciónGestor inmobiliario4.129 alquileres
9BBVAEntidad bancaria2.650 alquileres
10Compañía Española de Viviendas en Alquiler SA (Cevasa)Empresa inmobiliaria2.190 alquileres 6.064 espacios alquilables.
11TPG CapitalFondo de inversión estadounidense1.700 alquileres
12Ares ManagementFondo de inversión estadounidense1.330 alquileres
13Lone StarFondo de inversión USASin datos específicos
    
14Goldman SachsEntidad financieraSin datos específicos

Sanchez deplora en la ONU la maldad de Trump, Netanyahu y Putin

Luis Díez.

Gran parte del interés político de la semana procede de Nueva York, donde los líderes de los países del mundo (menos Palestina, porque Estados Unidos les sigue negando el visado) han participado en la Asamblea General de la ONU. El presidente español, Pedro Sánchez, ha aprovechado la ocasión de intervenir en un foro sobre economía con el alcalde Zohran Mamdani, quien rindió homenaje a nuestro Federico García Lorca. Todo un detalle por su parte. El autor de Poeta en Nueva York fue asesinado por los golpistas nazi-fascistas hace noventa años. Pero se joden: no lo han podio matar.

Ahí dejó Sánchez su primer mensaje: “Frente a la motosierra que ha recortado un tercio de la ayuda al desarrollo en menos de dos años, España ha duplicado su inversión en cooperación y ha aumentado un 60% su contribución al sistema multilateral”. Sin citar al presidente del país más poderoso del mundo, describió cómo “la desigualdad, la desesperación y la desinformación han alimentado una de las mayores crisis de la migración irregular de los últimos años”, pero quiso dejar claro que ni la avalancha sobre Ceuta ha desviado al Ejecutivo del camino de la solidaridad. “España no va a convertir al migrante en enemigo”, afirmó el líder socialista en contraste con lo que va a pedir este sábado la derecha facciosa en una concentración por Ceuta patrocinada por personajes como el millonario Marcos de Quinto, el navegante Álvaro de Marichalar, hermano del exmarido de la infanta Elena y nieto del vizconde de Eza, precisamente el ministro del Ejército y la Marina corresponsable del desastre de Annual en 1923, y otros patriotas emberrechinados y nada ejemplares.

Autobombo y falsedades

En el pleno de la ONU, el presidente de EEUU, Donald Trump, hizo un balance triunfal de su política económica, contra los inmigrantes –su “Gestapo”, el ICE, los sigue matando impunemente a balazos– y la delincuencia. Dedicó la mayor parte de su monólogo a la guerra contra Irán y a su papel en el escenario mundial. Tras asegurar que ha destruido la fuerza militar iraní dijo que se enfrenta a una “gran decisión”, “aniquilar” a la República Islámica o negociar la paz. Como pacificador se atribuyó la solución de ocho guerras y abundó en su mediación entre Rusia y Ucrania.

De inmediato la BBC y otros medios informativos revelaron las falsedades del belicoso Trump: a pesar de los reveses, Irán ha seguido atacando con misiles y drones las bases militares de EEUU en la región, así como a sus aliados en el Golfo Pérsico. Es decir, su fuerza militar no ha sido destruida, como alardea Trump. Su afirmación de que ahora fluye más petróleo por el estrecho de Ormuz  –“Estamos sacando 22, 25, 30, 32 y 37 barcos, respectivamente, todos los días y todas las noches”, aseguró Trump–, también es falsa, pues la agencia de inteligencia marítima Kpler dijo que el paso de todo tipo de embarcaciones por el estrecho había sido entre 9 y 24 al día la semana pasada, muy por debajo del promedio previo a la guerra, de alrededor de 140 cruces diarios. Los datos de Kpler también muestran que un promedio de 8,1 millones de barriles de petróleo crudo diarios atravesó el estrecho la semana pasada, frente a los 13,5 millones de barriles al día registrados antes de la guerra.

De las 8 guerras con las que Trump dijo haber terminado mencionó seis: Camboya y Tailandia; Kosovo y Serbia; República Democrática del Congo y Ruanda; Pakistán e India; y Armenia y Azerbaiyán, además de la guerra en Gaza. BBC Verify constató que varios de esos conflictos duraron solo unos días, aunque fueron producto de tensiones de larga data, y que las hostilidades han seguido en República Democrática del Congo y contra Gaza.

Para completar el cuadro, Maribel Hastings escribía en Tribuna Hispana USA que Trump despilfarra miles de millones en el conflicto armado mientras reduce los programas sociales como Medicaid y deja sin seguro médico a millones de estadounidenses. Según la última encuesta de Reuters-Ipsos, la aprobación del despótico presidente ha caído al 32%, la más baja de sus mandatos. Y no hay que descartar su dimisión y la entrega del poder al vicepresidente Vance si pierde la mayoría en las elecciones del 3 de noviembre para renovar el Senado y la Cámara de Representantes.

Egoístas, crueles e ignorantes

Luego, cuando el miércoles a la 1:30 de la madrugada (hora de España) le tocó el turno al presidente español, Pedro Sánchez, lanzó un mensaje contra los líderes “egoístas, ignorantes y crueles”, en velada alusión al estadounidense Trump y al ruso Vladimir Putin, y más clara, al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu. Les criticó por “la absurda creencia de que el mundo es un juego de suma cero en el que la ganancia de unos implica necesariamente la pérdida de otros, por la ignorancia colosal y desvergonzada que desprecia a la ciencia y asume que hay países tan poderosos que pueden abusar del resto y no necesitan a nadie para prosperar, y por practicar una crueldad que ya ni se inmutan al ver las costillas de un niño hambriento o un hospital reducido a escombros”.

Fue el de Sánchez un discurso sentido y demoledor. “A lo largo de estos ocho años he visto a estas fuerzas reaccionarias –egoístas, ignorantes y crueles– crecer. He visto cómo se quitaban las caretas y se hacían con el poder en muchos lugares. Y desde allí, las he visto lanzar guerras ilegales y masacrar a civiles inocentes. Las he visto tratar a millones de seres humanos como si fueran ganado y retirar la ayuda a quienes más sufren la pobreza y la enfermedad. Las he visto contaminar la atmósfera y el océano como si fueran de su propiedad. Y conspirar para destruir esta organización y todo lo que ella representa. Ser testigo de estas cosas ha transformado mi forma de entender el mundo”. Eso dijo antes de asegurar que no ha perdido la esperanza. Y ha blandido la oposición de España a todas las guerras, ya sea la desatada por Putin en Ucrania o la montada por Trump y Netanyahu contra Irán y Líbano.

“Nos hemos negado a aumentar nuestro gasto militar al 5% del PIB –ha proseguido Sánchez– y hemos hecho todo lo que estaba en nuestras manos para evitar agresiones contrarias a la Carta de las Naciones Unidas, sancionando a los agresores rusos, imponiendo un embargo de armas a Israel, impidiendo que se use nuestro territorio para desplegar una agresión contraria a la legalidad internacional y condenando sin matices el genocidio que Netanyahu sigue perpetrando en Gaza”. Luego se ha referido a las generaciones futuras: “Cuando miren hacia atrás y estudien esta década nos preguntarán qué hicimos cuando algunos países quebraron las reglas y otros hicieron la vista gorda. Cuando eso ocurra queremos poder decirles que no dejamos de luchar. Nosotros no”. Terminó este apartado diciendo que se dejará la piel para legar a los niños “un mundo más pacífico, más sostenible y más justo”. “Ese es el compromiso que quiero dejar en esta tribuna, no en mi nombre, sino en el del país al que represento, España”.

Sánchez, que planteó una propuesta firme sobre la revitalización de la ONU y de algunos de sus organismos como la Corte Penal Internacional, dijo que ya es hora de que la presidencia de la organización que agrupa a casi todos los países del mundo sea ejercida por una mujer latinoamericana. Hasta ahora todos sus presidentes han sido hombres. El jefe del Gobierno terminó así una jornada que había iniciado con un paseo por Central Park con el nuevo primer ministro de Reino Unido, el laborista Andy Burnham, al que no conocía.

La pequeña España en Nueva York

La Pequeña España da nombre a la confluencia de la calle 14 con la Octava Avenida de Nueva York desde el lunes pasado.

Y lo que es la vida. Mientras en Madrid unos prebostes reaccionarios organizaban la protesta por la entrada de inmigrantes, incriminando al presidente del Gobierno, sobre el que piden la detención (ya no lo quieren matar como cuando gritan “Pedro Sánchez, hijo de puta, Pedro Sánchez, tiro en la nuca”, solo detener) en Nueva York lucía desde el lunes un letrero verde en la calle 14 con la Octava Avenida de Manhattan con el nombre de “Little Spain-La Nacional Way” (La Pequeña España-calle de La Nacional) en homenaje al barrio que durante un siglo y medio ha sido hogar para la comunidad española de la ciudad y aún conserva sus huellas. La Nacional, conocida también como la Sociedad Benéfica Española, fue creada en 1868 para unir orientar y ayudar a los inmigrantes españoles e hispanos que entre otros, incluido el alemán Donald Drumpd (abuelo de Trump), construyeron esta ciudad y ese país. “El lado oeste de Manhattan ha sido hogar de comunidades de inmigrantes, y la española no es una excepción. Hoy honramos ese legado”, afirmó el concejal Carl Wilson. Este hombre convencido de que inmigración y riqueza son sinónimos se sorprendió de que el Tribunal Supremo dificulte ahora el voto a los nietos de los exiliados republicanos españoles.

Cada uno de los 83 jueces del Supremo cobra 30.000 euros más que Sánchez

Sede del Tribunal Supremo, donde fungen más de ochenta magistrados.

Luis Díez

Por extraño que parezca, el Tribunal Supremo cuenta con más de ochenta magistrados –ochenta y tres es la cifra exacta, aunque el dato casi nunca se verifica debido a las bajas por jubilación y otras circunstancias–, y todos y cada uno de ellos gana más que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Según la última actualización del Portal de Transparencia del Ejecutivo, el jefe del Gobierno cobra un sueldo anual bruto de 90.449 euros.

En contraste con la tarea y las responsabilidades del presidente del Gobierno, todos los miembros del máximo órgano judicial ordinario español ganan más que él. La presidenta del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y del Tribunal Supremo, María Isabel Perelló Doménech, percibe una remuneración anual bruta de 151.186 euros; su vicepresidente, Teodoro Dimitry Berberoff Ayuda, 135.282 euros; los presidentes de cada una de las cinco Salas, 127.521 euros, y los magistrados 124.202 euros brutos al año. Las variaciones entre unos y otros dependen de los cargos y destinos que les correspondan y de la antigüedad o trienios que sumen.

La verdad es que el Portal de Transparencia del Supremo no ha actualizado los sueldos de sus señorías desde la gran subida salarial de 2023 que les permitió alcanzar las cifras antedichas gracias al Presupuesto del Estado presentado entonces por el Gobierno de coalición progresista presidido por Sánchez. Desde entonces sus salarios se han revalorizado como mínimo en función de la inflación anual, pero el máximo órgano del poder judicial no ha tenido a bien actualizar durante tres años las cantidades que cobran sus miembros del público erario. ¿Por qué?

La cima de la carrera judicial ordinaria es en todo caso una de las funciones mejor retribuidas del sector público. Téngase en cuenta que llegar al Supremo exige haber superado la oposición a la judicatura, escalar puestos en la carrera judicial durante un periodo no inferior a quince años y conseguir la plaza mediante concurso de méritos resuelto por decisión del CGPJ. El dominio de la derecha política de ese órgano durante las etapas de los gobiernos socialistas de José Luis Rodríguez Zapatero y Pedro Sánchez por la negativa del PP a renovar a sus miembros ha sido una bicoca para la derecha, ha permito promocionar a jueces reaccionarios y descaradamente lanares y sumisos y ha tenido unas consecuencias nefastas para la ecuanimidad y credibilidad de la Justicia.

De hecho, en la legislatura que comenzó en 2023 el Supremo se ha caracterizado por ser más una cámara de oposición al Gobierno de Sánchez que la más alta instancia de la Justicia en el Reino de España. Su condena y expulsión de la carrera judicial del fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, por una revelación de secretos que en ningún caso quedó demostrada en el juicio, significó un golpe muy serio a la credibilidad de la Justicia. Defender la verdad de los hechos frente a los infundios fabricados por el jefe del gabinete de la presidenta madrileña Isabel Díaz Ayuso, el periodista Miguel Ángel Rodríguez, otrora jefe de prensa del expresidente José María Aznar, en beneficio del novio de la señora Ayuso y defraudador a Hacienda confeso Alberto González Amador, supuso para el fiscal García Ortiz una condena de inhabilitación por dos años con la insólita decisión de los juzgadores de hacerle responsable penal de su entorno.

Aquel episodio –¿qué jurisprudencia se derivará de la sentencia de marras?– ha sido seguido de otras resoluciones alarmantes, entre ellas, la que en junio pasado estableció que los inmigrantes que llegaran a nado por el mar a Ceuta no podrían ser devueltos por no haberse saltado ninguna barrera, como si los sistemas de vigilancia no lo fueran. El contenido de la eutrapélica sentencia –si no fuese trágica sería jocosa– fue difundido y jaleado por agentes nada amistosos del Gobierno español entre una juventud marroquí con desempleo, pobreza y sin expectativas de futuro. Las consecuencias ya son conocidas. Pero la pregunta sigue en el aire: “¿Quién fue el autor intelectual de la incitación de la avalancha humana de más de 70.000 inmigrantes que entraron en Ceuta la mañana del 30 de julio y de la muerte de 141 personas, en su mayoría mujeres, jóvenes y niños que fallecieron ahogados?”

Ante el silencio vergonzante de los prebostes concernidos ha alzado la voz el belicoso expresidente Aznar López, dando un paso más en su ruin imaginario sobre los «poderes fácticos». El enfático jicho ha pedido «la militarización» de Ceuta en defensa de la Patria y para expulsar a las personas que no retornaron a Marruecos en los días siguientes al asalto. Muchos son menores y han de ser devueltos con garantías legales y civiles, y todos han de recibir un trato digno y respetuoso con los derechos humanos. Bastante daño hizo el señor Aznar a las Fuerzas Armadas cuando las metió en la guerra de Irak, la de las mentiras y las armas de destrucción masiva, y cuando no respetó ni los restos de los fallecidos en el accidente del Yak-42. ¿Qué quiere ese millonario señor de La Moraleja? ¿Tratar a los emigrantes a punta de culata y meterles plomo en el cuerpo para que se larguen?

Volviendo al Supremo, al cercenar la llamada “ley de nietos” de 2022 mediante una resolución que obliga a los hijos y nietos de los exiliados republicanos a demostrar que sus progenitores tuvieron que huir de la dictadura franquista por motivos políticos, raciales, religiosos y de orientación sexual si quieren tener derecho al voto, sus señorías de la toga negra y las puñetas se han colocado en contra de la elogiada Transición a la democracia y de la democracia propiamente dicha. ¿Acaso a José Machado, hermano de Antonio Machado o a su madre o a Luis Cilla, el soldado que reconoció al poeta cuando estaba sentado en el banco de un parquecito de Collure y le entregó el capote militar (llovía y hacía frío), y a tantos y tantos otros exiliados (más de medio millón), los franceses les entregaban alguna certificación como refugiados? Y quien dice los franceses –que ordenaban a los guardias senegaleses mantenerlos a raya en los arenales–, dice los rusos, los mexicanos, los británicos…

Suspender, como ha hecho el Supremo, el derecho al voto de los españoles a los que el Parlamento reconoció la nacionalidad mediante la ley de Memoria Democrática o ley de nietos y hacerlo por petición de la ultraderecha VOX, respaldada por el PP, con el argumento falaz de esos grandes líderes de la inquina, el insulto y la falacia, conocidos como Abascal y Feijó, no pasa de ser una jugada rastrera. Y hacer creer a los ciudadanos que Sánchez y el PSOE realizan “ingeniería electoral” y “manipulan el censo” para ganar las próximas elecciones revela muy mala intención contra la credibilidad y limpieza del sistema electoral y una cochambre mental superlativa, pues de sobra saben que el voto de los españoles en el exterior sólo ha modificado la adscripción de un escaño y fue a favor del PP en 2023.

En esta foto de Alfonso se ve a Antonio Machado, Matea Monedero y su marido, el pintor José Machado. Debajo se ve a la madre de los Machado, Ana Ruiz, rodeada de sus tres nietas, Eulalia, María y Carmen, que se exiliaron en Chile.

¿Quiénes son, en fin, esos señores de negro para decir que los nietos del pintor José Machado, refugiado en Chile, no pueden votar si antes no demuestran que su abuelo era un exiliado que llegó en el Winnipeg? Alguien podría contestar que no es menester que les diga quiénes son esos señores de negro, pues pueden olerlos desde ahí. De acuerdo. Pero además de colegas del magistrado Pablo Llanera, que el lunes pasado desestimó los recursos del expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont y del exconseller Antoni Comín, para que se les amnistíe del supuesto delito de malversación, tal como ha ordenado el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, esos señores que cobran más que el presidente del Gobierno, tienen su mutualidad (La Mugeju) con cuotas muy inferiores a las de la Seguridad Social (3,8% del haber regulador) y no se jubilan antes de los 72 años si no quieren, creen detentar el poder político desde que se lo entregó el PP de Rajoy para meter a la cárcel a los independentistas catalanes. Y puesto que ese fenómeno no debería proseguir porque además de cruel es del todo antidemocrático habrá que utilizar el voto en las próximas elecciones generales para, salarios incluidos, colocarlos en su sitio de acuerdo con Montesquieu.

Trump quiere comprar las elecciones por un billón de dólares

Luis Díez.

Dice el cantar popular que las elecciones democráticas y el cariño verdadero ni se compran ni se venden. Y si no lo dice, debería decirlo para que los ricachos se limitaran a prometer bajadas de impuestos, privatizaciones y todo eso, y no siguieran opilando la inteligencia con pastelería, cosmética y bajos instintos. Pero ya se vio hace dos años cómo el multimillonaro Donald Trump, el tecnoligarca Elon Musk y otros amigantes rifaban millones de dólares en los mítines del Partido Republicano de Estados Unidos para que así, estimulando la codicia, los electores fueran a oírles y, por supuesto, les votaran para hacer más –decían–, mucho más grande a América.

Es evidente que la jugada les salió bien. Ganaron las elecciones y no tuvieron que lanzar a la plebe al asalto del Capitolio otra vez. El despótico agente naranja se apresuró a aumentar su fortuna y la de sus hijos en más de mil millones cada año. Su asesor para el recorte del gasto público, el demoníaco Musk, obtuvo grandes contratos públicos, aunque después de hacer mucho daño a la gente más pobre e indefensa del planeta, salió tarifando con el inquilino de la Casa Blanca y promotor de la destrucción del ala este en aras de un fastuoso salón de baile en obras.

Los demás hitos de los primeros dos años del segundo mandato del belicoso fanfarrón han consistido, como es sabido, en alentar el genocidio de Netanyahu contra los palestinos de Gaza, declarar la guerra arancelaria a la mayoría de los países del mundo, maldecir a la ONU, debilitar a la OTAN, denostar a la Unión Europea (UE) e intentar dividirla con su apoyo al más vil nazifascismo, en una soprendente confluencia de objetivos con cara de vívora Putin. Personajes como Steve Bannon (ideólogo del neofascismo), el propio Musk e incluso el acerbus cazador de inmigrantes latinos, Greg Bobino, han querido aportar lo mejor de sí mismos a esa siembra de cizaña entre los europeos, convertida ya en elemento estratégico de Trump, JD. Vance, Hegseth, Marco Rubio y demás altos gobernantes de EEUU.

Pero algo debe ir muy mal para que el agente naranja haya tenido que anunciar que repartirá cheques de 5000 dólares si su partido, el del elefante, gana las elecciones de noviembre (de medio mandato) y él puede seguir mandando con mayoría en la Cámara de Representantes y en el Senado, es decir, bombardeando Irán y haciendo daño aquí y allá, según convenga a sus intereses y a los de la oligarquía que lo mantiene. La oferta trumpista, planteada el miércoles pasado ante la convención republicana en Dallas, genera cuestionamientos económicos y legales. Da igual que se llame «dividendo Trump», como él mismo anunció, o «duros a tres pesetas» que diría el conde de Romanones, el corrupto mayor del Reino de España en tiempos de Alfonso XIII –como tal lo citó Valle-Inclán en Luces de Bohemia–, pues tamaña oferta costaría más de un billón de dólares, según dicen los expertos y probablemente requeriría la aprobación del Congreso.

Ítem más: al margen de la salvedad anunciada por el agente naranja de que el dinero ha de gastarse en EEUU, la ley federal prohíbe utilizar dinero para influir en las decisiones de los electores mediante acciones como la compra de votos o el soborno a los votantes. Claro que a Trump la ley le trae sin cuidado. Y tampoco le importa la precisión, ya que habló de los cheques como un beneficio para todos los adultos estadounidenses, sin importar si votaban o no y si apoyaban a unos o a otros. Esa falta de rigor induce a pensar que se trata de otra trampa trumposa de trilero.

Vista la catadura política de esos líderes que desde el otro lado del Atlántico inspiran a la ultraderecha facciosa y a la derecha conservadora españolas como si fueran el último grito de la vanguardia mundial, no queda más remedio que reconocer cuando menos la astucia y la buena educación caciquil del mencionado conde de Romanones (Álvaro de Figueroa y Torres). Cuentan que como no había sarraceno ni cristiano que le arrebatara el escaño por Guadalajara, provincia por la que el conde fue diputado durante más de treinta años, el jefe del Partido Conservador, Antonio Maura, decidió plantarle cara y disputarle la plaza. Ya en la Alcarria, haciendo campaña, Maura se enteró de que el conde compraba votos a dos pesetas, ante lo que decidió pagarlos a tres. Entonces Romamones ofreció un duro (cinco pesetas) a los gratificados por Maura. «Me das las tres pesetas que te ha dado ese sinverguenza y yo te doy un duro», les decía. Y de ese modo el conde siguió ganando las elecciones sin tener que pagar más de dos pesetas por voto.

Sobre niños y el bebé Lamine en manos de Messi

RELATO DE VERANO

Luis Díez.

El profesor Manises saludó desde la puerta al camarero Nano y a los contertulios del Palmeral de la Playa, se acercó a la máquina de la música, introdujo el euro por la rendija y seleccionó un disco. Luego se dirigió al lugar donde sus compañeros jubiletas ya estaban arreglando el mundo.

–¿Qué carajo es eso que has puesto? –le preguntó el aviador apagafuegos arrugando el hocico con gesto de disgusto.

–Es un Rockabye Baby, un pupurrí de Rihanna, Guns and Roses…, ideal para escuchar con los niños. Hoy es el día de las niñas y niños –explicó Manises de acuerdo con su costumbre de elegir la música según la actualidad del día.

–Te equivocas, Jotaele –dijo Raquel la bióloga–; en España el día del niño es el 26 de abril, no el 20 de noviembre.

–Tienes razón, pero el “día internacional”, proclamado por la ONU para que los gobiernos y las autoridades de los países del mundo dediquen al menos 24 horas a promover los derechos de los menores o, al menos, a reflexionar sobre su situación, es precisamente hoy.

Antes de que la conversación volara hacia las travesuras de los nietos y sobrinos o se remontara a las aventuras de la infancia de cada cual, el profesor aportó algunos datos técnicos criticando la poca preocupación de los gobiernos por los menores, como lo demuestra el hecho de que desde 1945 en  que se fundó la ONU hasta 1989 no entrara en vigor la Convención sobre los Derechos del Niño.

–Si serán desidiosos –añadió el profesor– que tardaron catorce años en realizar la última actualización de la carta de derechos de las niñas y niños; empezaron a discutirla en 1975 y se demoraron hasta 1989 para ponerla en marcha. Los dos reglamentos básicos para aplicar la Convención no se actualizaron ni aprobaron hasta el año 2000.

–Día internacional de los peques…, menuda cosa. Si sirviera para evitar que los mataran de hambre como han hecho y siguen haciendo en la Franja de Gaza… –comentó el viejo periodista Víctor Márquez antes de añadir–: si me dais un minuto os leo uno o dos párrafos de un artículo del boletín que he recibido esta mañana del Consejo Carnegie para la Ética en las Relaciones Internacionales.

Márquez tecleó su teléfono móvil buscando el documento recibido desde USA por el correo electrónico. “Aquí está. Os traduzco: La decisión del segundo gobierno de Trump de recortar las operaciones de USAID ha tenido graves consecuencias humanitarias. Las estimaciones varían, pero un estudio de la Universidad de Boston indica que casi 800.000 personas han muerto en el plazo de un año tras los recortes de USAID a principios de 2025; aproximadamente dos tercios eran niños y niñas”.

El profesor levantó la cabeza y vio a los contertulios interesados e impresionados por la materia, así que siguió: “A continuación dice que varios estudios sobre la salud global afirman que esas muertes se podían haber evitado, lo que plantea urgentes interrogantes éticos sobre la retirada de una ayuda vital por orden del presidente de USA y promotor del América Primero”.  

La baronesa de Pinopar estuvo en un tris de despotricar contra el “tío Zanahorio”, como solía llamar a míster Trump, pero el agente de inteligencia Abelino Godoy se le anticipó puntualizando que la liquidación de la Agencia para el Desarrollo Internacional, la USAID propiamente dicha, había corrido a cargo del multimillonario Elon Musk, “un tipo tan maldito y despiadado como el que lo nombró por haberle ayudado a ganar las elecciones para que blandiera la motosierra. Y como es lógico, lo primero que hizo fue cortar la ayuda humanitaria a los más pobres de los países pobres y a las agencias de Naciones Unidas. ¿Qué les importa a esos tíos los millones de refugiados en África a causa de las guerras que provocan para surtirse de las materias primas, el coltán, el petróleo, el uranio y todo eso que llaman tierras raras? ¿Qué les importa la muerte de millones de niños por falta de vacunas, el avance de las enfermedades que parecían controladas como el virus del sida..? Sólo les interesa el petróleo de Sudan, las tierras raras de Kenia, la minería metálica y los diamantes de Namibia…”

La indignación iba enrojeciendo el rostro del viejo espía a medida que hablaba, así que para distender el asunto, la baronesa de Pinopar comentó que para ella el 20 de noviembre siempre había sido una buena fecha. “Ya sabéis por qué. Lo que no sabía yo es que además fuera el día internacional de los pequeños”, añadió.

–¿Buena fecha desde el año 1975, supongo? –quiso cerciorarse el profesor.

La baronesa asintió y Manises comentó la paradoja de que la instauración del día internacional del menor por parte de la ONU se produjera el mismo día del año que las diñó el dictador español Franco Bahamonde.

–¡Y que lo digas! ¿Sabes tú cómo le llamaban? –preguntó la baronesa.

–El enano asesino del Pardo; eso lo sabía todo el mundo –se precipitó otra vez el espía Godoy.

–Lo que no acabo de explicarme es cómo aquel tipo tan bajito, que no daba la talla para ser soldado, pudo llegar a general –se preguntó la baronesa–. Y no me digáis que fue por méritos de la guerra de Marruecos, que eso ya lo sé.

–Hay antecedentes históricos, baronesa; tenga en cuenta que el general Valeriano Weyler, enviado a Cuba a someter a los insurrectos –un asesino feroz que se hartó de matar gente, incluidos los miles de jóvenes españoles enviados a la trocha–, era más bajito que Franco, que mató más –explicó el profesor.

Se hizo un silencio sepulcral como si de común acuerdo hubiesen decidido rendir homenajes a los muertos. Hasta la música dejó de sonar (el disco se había terminado). En eso llegó Nano con infusiones en la bandeja. “¡Pensativos les hallo!”, exclamó.

–Es lo que pasa cuando se trata de las grandes desgracias y las últimas tragedias históricas de España –dijo Manises. El camarero, un buen conversador que sabía latín, andaba urgido y evitó entrar en materia.

Cuando acabó de servir, el profesor Manises retomó el hilo de la historia y recordó el cantar de la guaira al general Weyler: “Mi querido Valeriano,/ cuando te vayas de aquí/ te llamaré Valerí/ porque habrás perdido el ano”.

A lo que la baronesa prorrumpió por contagio: “Franco, Franco, que tiene el culo blanco porque su mujer lo lava con Ariel” (una marca de jabón). Y Raquel la secundó: “…que tiene el culo así porque su mujer se lo lava con Persil” (otra marca de jabón).

–¡Por Júpiter! ¿No hablábamos de los niños? –protestó el viejo periodista Víctor Márquez, provocando las disculpas de la baronesa por haber desviado la conversación hacia la fecha y la estatura del maldito dictador. Márquez aceptó las excusas y añadió tecleando en la pantalla de su teléfono–: si os portáis bien os muestro una cosa que os va a gustar.

Los “seculares” del Palmeral de la Playa –les llamaban así porque entre todos sumaban más de un milenio de edad– aceptaron la propuesta. Sabían que era una foto y enseguida también ellos empezaron a buscar en sus teléfonos móviles instantáneas de sus nietos.

–Esta foto es sensacional –dijo Márquez para estimular el apetito visual de los contertulios–; es una instantánea única, con un valor histórico formidable, una ternura extraordinaria y una simpatía desbordante. La hizo el gran fotógrafo catalán Joan Monfort, quien declaró al New York Times en 2024 que “fue una toma muy difícil. Sudé la gota gorda para conseguirla”. La foto data del año 2007. Monfort la hizo para el calendario benéfico de 2008 que entonces lanzaban la Fundación del club del Barça y el periódico Sport del antiguo Grupo Z para ayudar a UNICEF –la agencia de la ONU que se ocupa de los niños– y a otras organizaciones benéficas. El periódico estadounidense la volvió a publicar unas horas antes de que La Roja derrotara a los galos del gallo en la semifinal de la Copa Mundial de Fútbol, en Dallas (Texas). Quizá se olían que aquel Lionel Messi de 20 años que entonces comenzaba su legendaria carrera en el Barça, se enfrentaría en la final en Nueva York con aquel bebé de color al que había enjabonado y bañado amorosamente cuando tenía cinco meses. Era Lamine Yamal. Miradlo bien, recrearos con la tierna escena y sabed que el mérito fue de la mamá de Lamine, que le llevó desde donde vivían, a cuarenta kilómetros, a las instalaciones del club.

Messi, la madre de Lamine y el bebé en el calendario de UNICEF 2008. La foto es de Joan Monfort.

La IA abre el debate sobre cómo vivir sin trabajar

Luis Díez.

La posibilidad de vivir sin trabajar es hoy mas cierta que nunca. Gran parte de las personas que la sociología define como “clase media trabajadora” en esto que llamamos “primer mundo” van a experimentar el impacto inmediato –si no han comenzado a sufrirlo ya– de la gran revolución tecnológica digital que convertirá en humo su labor y suprimirá su puesto de trabajo. El alcance de la Inteligencia Artificial (IA) trastocará el mundo, anulando empleos y haciendo innecesario que la mayoría de los que ahora son niños de menos de cinco años tengan que trabajar.

Eso dijo el domingo pasado al Wall Street Journal el multimillonario tecnológico Vinod Khosla. El principal inversor en Open AI desde 2019 viene repitiendo que el impacto laboral de la IA será extraordinario por el ahorro de mano de obra en la producción de bienes y servicios. Khosla ha pronosticado que la IA estará haciendo en 2050 el 80 por ciento del trabajo en todos los empleos, lo que hará necesaria una “renta básica universal para compensar la destrucción de empleos”.

Según este tecnólogo nacido en India y considerado uno de los inversores con mayor acierto y visión de futuro en Estados Unidos al apostar por Open AI antes de la creación de ChatGPT, “a medida que la IA reduce la necesidad de mano de obra humana, el salario básico universal será crucial y los gobiernos tendrían que desempeñar un papel clave en la regulación del impacto IA y en la distribución equitativa de la riqueza”.

Vinod Khosla en una entrevista para Bloomberg. El tecnólogo multimillonario pide un salario básico y más impuestos al capital para compensar a los trabajadores por la pérdida de empleos que va a provocar la IA.

Esto significa, según Khosla, que la irrupción de la IA va exigir cambios políticos radicales, comenzando por una nueva gobernanza del capitalismo y un sistema fiscal que no solo iguale los impuestos a los beneficios del capital con los que hoy soportan las rentas del trabajo, sino también que los aumente en una proporción equivalente a la desaparición de los empleos y por tanto de los impuestos a las rentas del trabajo.

En síntesis, la predicción de este experto inversor que reclama más impuestos a los beneficios, el lujo y los bienes raíces, es que el coste de la mano de obra caerá tanto que su aportación al Producto Interior Bruto (PIB) –él se refiere a EEUU– será poco significativa. Y lo que viene después no será una catástrofe sino lo que él considera “una nueva era de abundancia”.

Cierto es que del dicho al hecho hay un trecho y que el color político de los gobiernos será determinante a la hora de dirigir este proceso tan inevitable como la irrupción de las lavadoras y la desaparición de las lavanderas a partir de la llegada del agua corriente a los hogares. Por eso será más importante que nunca el voto a los defensores de la cohesión social y la igualdad fiscal frente a los conservadores de derechas que todavía apuestan por los incentivos a los inversores y las reducciones fiscales a los beneficios.

Con sus reflexiones en entrevistas periodísticas, podcast y artículos en redes sociales, el señor Khosla, un capitalista al fin y al cabo que ha respaldado al Partido Demócrata y considera que el acercamiento de algunos prebostes tecnológicos a Donald Trump no es verdadero capitalismo sino cabildeo clientelar, trata de poner sobre la mesa el debate sobre una realidad inminente e insoslayable. Sobran trabajadores y sobrarán más en todos los sectores. ¿Qué hacer?

En España la propuesta del Gobierno progresista de ir reduciendo la jornada laboral fue derrotada por la derecha, la ultraderecha y Junts –nunca mejor dicho–. Es una forma de ir afrontando el reto sin descuidar otras variantes, como la reducción de precios que se podría derivar de la tendencia al menor coste de los bienes y servicios al reducir la mano de obra. En este sentido muchos economistas advierten que las ganancias en productividad no se trasladan a precios más bajos para los consumidores y usuarios. Sin políticas firmes, el beneficio redundará en los que ya poseen fortunas y acentuará las desigualdades.

También pesan, y mucho, en este debate las variantes sobre las fugas de inversores a países más o menos propicios en términos fiscales. Y, desde luego, el ritmo de implantación de la IA y su impacto en las empresas y entidades. De momento, el 90 por ciento de los directivos consultados que aplican IA en sus empresas dicen que no ha afectado al empleo ni a la productividad en los últimos tres años y estiman  que supondrá un crecimiento de la productividad en torno al 1,5 por ciento en 2029.

Además de los efectos socioeconómicos de la IA en todos los sectores públicos y privados, incluida la producción y el uso del armamento más sofisticado, las implicaciones éticas, jurídicas e incluso medioambientales de esta herramienta del siglo XXI llevó a la UE a aprobar hace dos años el primer Reglamento (rango de ley en los países miembros) sobre el uso y control de la IA para preservar los derechos individuales básicos. El Reglamento de IA entró en vigor este año y desde el próximo mes de agosto el Gobierno podrá sancionar a los operadores que incumplan las normas comunitarias y estatales.

La norma de la UE es la primera del mundo, en contraste con la negativa del presidente de EEUU a regular esta materia, y establece obligaciones para proveedores y usuarios en función del riesgo de IA. El primer nivel es el “riesgo inaceptable” de IA que prohíbe expresamente “la manipulación cognitiva del comportamiento de personas o de grupos vulnerables específicos: por ejemplo, juguetes activados por voz que fomentan comportamientos peligrosos en los niños; la puntuación social: clasificación de personas en función de su comportamiento, estatus socioeconómico o características personales, y los sistemas de identificación biométrica en tiempo real y a distancia, como el reconocimiento facial en espacios públicos (con excepciones policíacas cuando se trate de evitar un delito y previa autorización judicial).

El reglamento contempla el “alto riesgo” general para la integridad de las personas por la IA en coches, aviones, ascensores, etcétera, y el “alto riesgo específico”, en ocho categorías, incluyendo el empleo, la gestión de trabajadores, de inmigrantes y exiliados, entre otras materias. Y exige que todos los sistemas de IA de alto riesgo sean evaluados antes de su comercialización y a lo largo de su ciclo de vida. Los ciudadanos y ciudadanas tendrán derecho a presentar reclamaciones sobre los sistemas de IA a autoridades nacionales específicas. Por último exige unos “requisitos de transparencia” ineludibles. Por ejemplo, la IA generativa, como ChatGPT, no se considera de alto riesgo, pero ha de cumplir las exigencias de transparencia en relación con los derechos de autor en la UE.

Por otra parte España ha sido elegida por Naciones Unidas como sede del llamado Laboratorio de Gobernanza de la IA para la Humanidad. Este organismo, dirigido por la ingeniera española Ana García Robles y radicado en Valencia, echó a andar en mayo pasado con la función de reforzar el diálogo global y las alianzas de gobiernos, empresas, comunidad científica y sociedad civil para contribuir al desarrollo y uso de la IA con criterios de seguridad, confiabilidad, derechos humanos y desarrollo sostenible.

Lío en la derecha: Aznar corrige a Feijóo en beneficio de Ayuso y Vox

Luis Díez.

Aznar, Ayuso y Feijóo cuando se manifestaban contra la amnistía.

¿Qué le ocurre a Alberto Núñez Feijóo? ¿Las altas temperaturas le inducen a error? Las preguntas de algunos correligionarios suyos tienen sentido porque el presidente del principal partido de la derecha, el PP, ha incurrido en dos supuestos errores superlativos en menos de una semana. El primero ha sido el anuncio de “pasar página” del proceso independentista catalán para abrir un nuevo capítulo en las relaciones con Junts per Catalunya, la formación nacionalista de derechas que dirige desde “el exilio” en Waterloo Carles Puigdemont i Casamajó.

Feijóo cree que como hizo en 1996 el inefable José María Aznar López con Jordi Pujol i Soley también él podría llegar a un pacto de conveniencia con Puigdemont para alcanzar la jefatura del Gobierno sin tener que meter en el Ejecutivo al ultraderechista Santiago Abascal Conde y sus elementos patógenos. Al mismo tiempo, PP catalán ayudaría al dirigente que no se peina a retornar a la presidencia de la Generalitat que ocupó en 2016 y 2017 hasta el referendo y la huida.

El ayudante de Feijóo en el PP, el rollizo Miguel Tellado Filgueira prorrumpió días atrás en una entrevista en la Cadena Ser: “Lo que sucedió en Cataluña en el 2017 sucedió en 2017. No se esperará que sigamos pensando exactamente lo mismo. Hoy la amenaza no es el secesionismo, es la permanencia en el Gobierno de una especie de organización criminal”.

Hombre, designar como “organización criminal” al Gobierno español que preside el prestigioso y no menos correoso Pedro Sánchez Pérez-Castejón, un demócrata de talla que ha concitado el odio de poderes rancios, fácticos, togados y sin togar por aplacar las tendencias separatistas en Cataluña y restaurar la convivencia y el diálogo con los indultos y la amnistía, no deja de ser una estupidez superlativa e impropia de alguien que aspira a gobernar. Pero al margen de esa máquina expendedora de detritus, las palabras de su jefe Feijóo no parece que impresionen a Puigdemont, quien vive pendiente del fallo del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) previsto para el día 16 sobre el alcance de la ley de amnistía. Entre otras cosas, el TJUE dirá si el delito de malversación que se atribuye al expresident y a los dos exconsellers Lluís Puig y Toni Comín –que también residen fuera de España– puede ser anulado por la amnistía.

Más allá de la sentencia y de que Puigdemont regrese o no, la táctica de Feijóo ha excitado sobremanera al señor Aznar, quien considera errático contar con los sucesores de Pujol y Convergencia Democrática de Cataluña para llegar a la Moncloa. “La mayoría será nacional o no será”, ha sentenciado entre aplausos de la presidenta autonómica madrileña Isabel Díaz Ayuso y de su mamá política, Esperanza Aguirre, quien siempre ha abogado por el entendimiento con Abascal, al que llama “Santi”. Queda claro que lo “nacional” ha de ser neto, absoluto, sin sombra de acuerdo con los nacionalismos. Vox y punto. Y si no que le pregunten a Juanma Moreno Bonilla, el dirigente del PP andaluz que ha tenido que tragar con el programa de la ultraderecha y nombrar vicepresidente y tres consejeros voxidos para que le invistan presidente de la Junta y seguir gobernando.

El segundo error canicular de Feijóo –jaleado en esta materia por la madrileña Ayuso– ha consistido en secundar el mensaje de Vox sobre el pucherazo electoral que prepara el Gobierno gracias a la concesión de la nacionalidad española a los nietos de los exiliados que la han solicitado. Conviene aclarar que la Ley de Memoria Democrática, cuya disposición adicional octava reconoce ese derecho, por lo que recibió el nombre de ley de nietos, fue aprobada en 2022 y que hasta el momento se han registrado unas 300.000 concesiones de nacionalidad por derecho de sangre. Pero, según Feijóo, el Gobierno va a hacer “ingeniería electoral” para dar un pucherazo en las próximas elecciones. El líder del PP no sólo ha asumido el mensaje de la ultraderecha española sino que ya quiere ser como Trump.

Cierto es que Feijóo prometió en Buenos Aires, siendo presidente de la Xunta de Galicia, extender la ley de nietos a los inmigrantes por motivos económicos y no sólo a los descendientes de los exiliados republicanos. Pero ahora, cuando el ministro Oscar Puente, se lo ha recordado en las redes sociales, ha sustituido los términos “ingeniería electoral” por “ingeniería social”, aunque sin renunciar a la sospecha sobre la falta de limpieza del sistema electoral: “Estoy convencido de que esta ingeniería social no tiene objetivos inocentes”, ha proclamado.

Puesto que la memoria es frágil, habrá que recordar a los dirigentes y gobernantes del PP-VOX que los requisitos para garantizar la limpieza del voto exterior se endurecieron extraordinariamente después de las trampas realizadas por el PP en 1999 en Baleares. Un año antes de las elecciones, el entonces presidente autonómico, Jaume Matas y su consejera de presidencia, Rosa Estarás, visitaron Argentina. A partir de ahí comenzó la “ingeniería electoral” consistente en censar a cientos de argentinos en distintos municipios de Mallorca e introducir sus votos por correo. Las denuncias realizadas en Formentera por la Colición de Organizaciones Progresistas (COP) revelaron la inscripción de 74 emigrantes en Argentina. Demasiados para una isla tan pequeña. Ninguno de ellos conocía la isla ni tenía relación alguna con el entonces conocido como “feudo” de Abel Matutes, exministro de Exteriores con Adolfo Suárez y después prohombre del PP. “Me han preparado el voto”, “he votado al PP”, “solo conozco a Jaume Matas”, decían a los periodistas algunos electores. Tras las elecciones del 13 de junio de 1999 la COP, que ganó en Formentera pudo comprobar que de los 74 censados en Formentera, 72 votaron al PP.

Aznar con Jaume Matas, al que hizo ministro pese a estar acusado de pucherazo en Baleares

La fiscalía anunció la acusación por supuesto fraude electoral. Pero el Tribunal Supremo decidió el 11 de octubre de 2002 no citar a Matas, convertido en ministro de Medio Ambiente de Aznar, ni a Rosa Estarás, diputada en el Congreso. Los dos eran aforados. Los “responsables intermedios” fueron exonerados en julio de 2005. El efecto del pucherazo fue la revisión de las normas electorales por una comisión parlamentaria, lo que complicó los trámites para votar.

Uno de los acusados intermedios, el senador José Juan Cardona, ocupó el cargo de Consejero de Comercio e Industria de Baleares de 2003 a 2007 con Matas como presidente autonómico. Acabó condenado a 16 años de cárcel por el saqueo de 8,27 millones de euros. Ingresó en prisión en julio de 2013. El Supremo ratificó la condena en 2016, convirtiendo a ese Cardona en el político más castigado por los jueces hasta la reciente condena a 24 años de prisión al exsecretario de organización del PSOE y exministro de Transportes y Obras Públicas, José Luis Ábalos, por el caso de las mascarillas, del que el delincuente Víctor Aldama se embolsó 3,5 millones de euros. La sentencia del Supremo le exime de entrar en prisión y de devolver el botín.

Desfile (con aviones españoles) para después de las guerras de Trump

Luis Díez.

España participará con siete aviones del Ejército del Aire en el desfile aéreo organizado el 4 julio en Nueva York para celebrar el 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos. En concreto desfilarán sobre la ciudad de los rascacielos dos cazabombarderos Eurofighter de la base sevillana de Morón de la Frontera (Ala 11), dos F-18 de la base de Zaragoza (Ala 15) y dos Airbus A330 de abastecimiento en vuelo de la base de Torrejón de Ardoz (Ala 45). Les acompaña un A400M de carga para llevar material y personal, y proporcionar cobertura de búsqueda y rescate (SAR). La tripulación de este aparato estará formada por militares del Escuadrón de Zapadores Paracaidistas de las bases aéreas de Cuatro Vientos (Madrid) y Son San Joan (Mallorca).

La exhibición ha sido bautizada como International Aerial Review 250 (Revista Aérea Internacional 250) y será realizada por 129 aviadores en funciones operativas, logísticas, técnicas, de apoyo a la vida y administrativas. El coste no ha sido desvelado, aunque fuentes ministeriales estiman que ascenderá a dos millones de euros. Los aviones utilizarán la Base Aérea de Atlantic City.

La participación española en el evento organizado por las autoridades estadounidenses, con distintas fuerzas aéreas aliadas y amigas, redunda en las relaciones bilaterales España-USA y se produce después de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, fuera el primer mandatario europeo en rechazar la agresión bélica del presidente norteamericano Donald Trump y de su amigo israelí Benjamín Netanyahu contra Irán y, después, contra el Líbano. Sánchez fue también el primero en negar la autorización para el uso de las bases de Rota y Morón y del espacio aéreo español para la guerra de Irán.

Aunque el señor Trump amenazó a España con aranceles más altos a nuestros productos y con retirar efectivos de las bases militares de uso conjunto, no ha podido aplicar las represalias. La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha explicado que «Rota y Morón siguen plenamente operativas en los términos y con el alcance previsto en los acuerdos con Estados Unidos, un aliado estratégico con el que nos unen profundos lazos históricos, forjados con la propia ayuda española a su Declaración de Independencia». En todo caso, Trump puede concretar su retirada de tropas de Europa en la cumbre de la OTAN prevista para el 7 y 8 de julio en Ankara (Turquía). Para el belicoso Vladimir Putin sería estupendo. Y en la UE daría sentido a la Unidad de Defensa y a la Agencia Europea de Defensa (EDA) ya en marcha.

Pérdida de la paz

Entre tanto, este 4 de julio, 250 aniversario de la independencia, se celebra bajo los efectos del fin de la guerra de Irán. Lo malo no es perder la guerra, sino la paz. Y todo indica que los estadounidenses comenzaron a perderla cuando eligieron presidente para un segundo mandato al millonario mandón, machista, racista y reaccionario frente a la candidata demócrata Kamala Harris. De la guerra arancelaria con todos los países del mundo (menos Rusia) y el apoyo al genocida Netanyahu (75.000 personas asesinadas en Gaza hasta el momento) pasó a bombardear lanchas en el Caribe y asaltar Caracas para secuestrar, encarcelar y juzgar en Nueva York al presidente venezolano Nicolás Maduro.

Si la diligencia demostrada contra el régimen bolivariano para apoderarse de la riqueza y hacerse cargo de la administración del país se repitiera ante el terremoto que ha asolado la región de Carabobo destruido La Guaira casi por completo, derribado cientos de edificios en Puerto Cabello y otras ciudades de la costa y destrozando muchos edificios en Caracas y también de Valencia, Maracay y otras ciudades y pueblos del interior, seguramente se habrían salvado muchas más vidas. Las 48 horas siguientes al terremoto son vitales. Ahora toda la ayuda es poca como bien sabe Marco Rubio, el gobernante de facto designado por Trump.

Los muertos y los costes

Apenas dos meses después del secuestro de Maduro, el belicoso de la Casa Blanca ordenó bombardear Teherán desde los portaviones desplazados al Golfo Pérsico. Actuó de acuerdo con los planes del jefe del gobierno israelí, Netanyahu. El primer día liquidó al ayatolá Jamenei y su corte. La Furia Épica del matón Trump mató ese día a 175 niñas, niños y profesores en un colegio de una ciudad del sur. Los periodistas de The New York Times Edward Wong y Aruni Soni explicaban el costo de la guerra: 3.500 iraníes asesinados, según la agencia del gobierno iraní; 3700 libaneses muertos por los ataques de Israel desde el 18 de marzo, según el Ministerio de Salud libanés; miles de heridos en ambos países; 13 militares estadounidenses muertos, según el Pentágono; 26 israelíes fallecidos, según datos gubernamentales.

Los ataques, principalmente de Irán, también han causado víctimas mortales en todo el Medio Oriente, incluidos trabajadores de países del sur de Asia en el golfo Pérsico. Por su parte, el ejército estadounidense mató a tres marineros civiles indios en un ataque contra un barco comercial cerca de Omán, lo que ha aumentado las tensiones entre Estados Unidos y la India.

La economía de Irán ya estaba en una situación muy complicada antes de la guerra. Pero ahora está en caída libre. Los precios de la comida y otros productos básicos se han disparado, y el día a día es una lucha constante. La magnitud de la devastación ha sido enorme:  cientos de escuelas y centros de salud han resultado dañados o destruidos durante la guerra, según la Sociedad de la Media Luna Roja Iraní, la principal organización de ayuda humanitaria del país.

Para los contribuyentes y consumidores estadounidenses, el costo de la guerra asciende al menos a 132.000 millones de dólares, según una estimación de Moody’s Analytics. Esa cifra incluye los 29.000 millones de gasto militar, que pasarían a ser 40.000 si se incluyesen las reparaciones de las bases USA dañadas y la reposición de armas, vehículos y misiles.

Las perturbaciones en el comercio mundial provocadas por el cierre del estrecho de Ormuz han hecho subir los precios del petróleo de 70 a 120 dólares el barril, y con ello, las tarifas de los transportes, el precio de los alimentos y algunos fertilizantes. El daño ha sido global y el beneficio mayor ha sido para las petroleras rusas, los inversores y los fabricantes de armamento de EEUU.

Objetivos alcanzados: cero

Según Robert Malley (enviado especial para Irán entre 2021 y 2023) y el historiador especializado en la política exterior de EEUU, Stephen Wertheim, Trump ha logrado de nuevo lo imposible. Al atacar a Irán se adentró donde sus predecesores nunca se atrevieron: se alió con Israel en un intento por derrocar o neutralizar al régimen de Teherán. Como no consiguió ninguna de las dos cosas, parece haber aceptado peores condiciones de las que podría haber obtenido por la vía diplomática. Su guerra también fue un lastre político y cuando comenzó obtuvo menos apoyo público que cualquier otro gran conflicto en la historia moderna de Estados Unidos.

«Ahora, los llamados halcones, los que tienen un enfoque más agresivo sobre el conflicto y que se entusiasmaron con la operación Furia Épica, están molestos con Trump por haber terminado el enfrentamiento. Los pacifistas no le perdonarán haberlo iniciado. Todo el mundo ha salido peor parado y nadie está contento: un final apropiado y extraordinario para una guerra trumpiana», dicen Wertheim y Malley.

En síntesis, el tipo que acudía con su poderío aeronaval y sus baterías de misiles a librar al pueblo iraní de la dictadura teocrática de los ayatolas y los guardianes de la revolución, mentía cual bellaco y no consiguió nada de lo prometido. Por el contrario, su guerra de oportunidad añadió más muertes, más represión, más desaliento y más pobreza.

El personaje que iba a librar a Israel y al resto del mundo de las armas nucleares de Irán es dudoso que consiga un acuerdo similar al que obtuvo Barack Obama. El logrado por el entonces presidente contenía el compromiso firme de Irán de no enriquecer uranio por encima del nivel 3, requerido para uso civil en centrales nucleares. Y tenía vigencia hasta 2030. De hecho, no hay prueba alguna de que Irán haya incumplido su palabra. Pero a los dirigentes del Partido Republicano no les valía y el propio Trump lo anuló en 2018 durante su primer mandato.

Israel perjudicial

Respecto a Israel, lo que comenzó como la campaña militar más estrecha e integrada de la historia terminó con el líder estadounidense reprendiendo públicamente al israelí porque su belicosidad “despiadada” en el Líbano ponía en riesgo un acuerdo con Irán. A esto se suma el hecho de que el 60 por ciento de los estadounidenses tiene ahora una visión negativa de Israel frente al 42 por ciento de 2022. Muchos creen que Netanyahu engatusó a Trump para llevarlo a la guerra con promesas de una victoria rápida y fácil, y luego se involucró en repetidas escaladas para bloquear cualquier salida. El israelí jugó su carta, pero Trump, en caída libre en las encuestas, le descubrió el juego. Ahora se espera que los electores israelíes acierten a jubilar al genocida de Gaza para recomponer las relaciones con Washington.

Por su parte, los países del sur del Golfo Pérsico han podido comprobar que la red de bases militares destinadas a proyectar el poder protector de EE. UU. a los estados árabes, lejos de disuadir, agravó el conflicto. De guardián de la paz, EE. UU. pasó a ser el elemento beligerante a batir. Sus bases generaron vulnerabilidad, no seguridad, tanto para sí mismo como para sus aliados. Los estados del Golfo aprendieron una lección más dura: que, en su hora de necesidad, Estados Unidos priorizó sus propios intereses y los de Israel, dejándolos expuestos a represalias iraníes por una guerra que no querían ni en cuyos planes participaron. Las monarquías del Golfo no romperán sus lazos de seguridad con Washington, pero ambas partes tienen motivos para preguntarse si no estarían mejor construyendo un equilibrio regional menos dependiente de las promesas de protección estadounidense.

Zapatero como paradoja nacional

Luis Díez.

Quienes por motivos políticos han convertido a José Luis Rodríguez Zapatero en cliente de la Audiencia Nacional sabrán explicar el daño que el expresidente del Gobierno (2004/2011) ha infligido al reino de España. Es verdad que en 2006 respaldó desde el Ejecutivo la vía del diálogo que cuatro años después supuso el final de la actividad criminal de ETA y la posterior disolución de la organización terrorista. Con recordar las dos grandes manifestaciones encabezadas por el expresidente José María Aznar López y su entonces fracasado candidato a la jefatura del Gobierno, Mariano Rajoy Brey, contra el presidente Zapatero, en las que se gritaba “con Zapatero como con su abuelo” –lo fusilaron en León en julio de 1936 sus colegas militares sublevados– sería suficiente para entender el daño de un diálogo con los etarras que ni supuso reducción de penas a los encarcelados ni renuncia a la investigación de los crímenes pendientes de aclarar, por más que el PP se escudase en las víctimas.

Quizá algunos temieron que con la desaparición de ETA se extinguiera también la Audiencia Nacional como tribunal especial. Sería parte del daño imputable a ZP. Hubo comentarios al respecto, aunque la cruda realidad –el terrorismo internacional, el narcotráfico y los delitos económicos relevantes y de corrupción– despejó las dudas sobre el mantenimiento de este tribunal especial creado al comienzo de la Transición. Fue el magistrado Rafael de Mendizábal Allende quien recomendó al presidente Adolfo Suárez González la creación de la Audiencia como órgano judicial singular y especializado en los delitos más graves que hasta entonces había juzgado el macabro TOP (Tribunal de Orden Público) durante la dictadura.

Por cierto, cuando el señor Aznar alcanzó la jefatura del Gobierno, en 1996, nombró ministra de Justicia a una hija del magistrado del TOP Jaime Mariscal de Gante. Este hombre había ejercido como comisario de la brigada político social en Zaragoza desde 1954. Doce años después prosiguió su labor represiva como titular del juzgado número 1 del TOP. Pero para que algunos rojos vieran que tenía corazón, el dirigente del PCE Simón Sánchez Montero me contaba: “A mi me condenó por terrorismo, que eran 20 años de cárcel, en vez de los 25 que te caían por comunista”. La hija de aquel juez, Margarita Mariscal de Gante, era juez de familia en Madrid, pero se negaba a firmar sentencias de divorcio. El Consejo del Poder Judicial le abrió un expediente, pero el PP la propuso como consejera del órgano rector de la judicatura; salió elegida y en cuanto tomó posesión, su expediente desapareció. Poco después, Aznar la nombró ministra. Una vergüenza.

Si no fuera lamentable sería paradójico que esa Audiencia Nacional ampliamente conocida por juzgar a los terroristas acabara condenando por supuesto “tráfico de influencias” y otros sonoros delitos al presidente del Gobierno que acabó con la peor plaga que ha padecido este país. Zapatero recuerda: “Cuando dialogué con ETA, un día, desde la tribuna del Congreso, se me dijo que estaba traicionando a los muertos. Fui contenido. Y la misma persona que lo dijo, que era el señor Rajoy, cuando llegó el fin de ETA, hizo una declaración que siempre le he aplaudido y agradecido. Rajoy afirmó que era el fin de verdad y que no se había pagado un precio político”.

El presidente Zapatero, que mantuvo informado a Rajoy del diálogo con ETA, lo que resultó básico para que el PP se sumara al éxito de la democracia frente a aquel engendro terrorista con base social creado por la dictadura criminal franquista y con el que no pudo la guerra sucia ni la cooperación francesa, era el mismo tipo que muchos años después salió en defensa de Pedro Sánchez cuando la derecha reaccionaria hacía campaña contra él, como candidato del PSOE a la presidencia del Gobierno, al grito: «¡Que te vote Txapote!» Era como si esa derecha añorase a ETA o como si quisiera negar la libertad a los que habían cumplido sus penas –lustros y más lustros de prisión– o como si les estuvieran pidiendo la vuelta a las andadas. Otra vergüenza.

El presidente Zapatero, acusado de corrupción en una causa judicial encabezada por el PP-VOX y tres grupúsculos ultras afines, es la misma persona que defendió la legitimidad de Aznar y exigió respeto hacia él frente a los denuestos del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, que le llamó “fascista”. El incidente ocurrió en la XVII Cumbre Iberoamericana celebrada en Chile en noviembre de 2007 y dio lugar al famoso “¿Por qué no te callas?” del rey Juan Carlos I al líder bolivariano. La realidad es que el señor Aznar no sólo no condenó el golpe militar contra Chávez, protagonizado por varios mandos y la oligarquía empresarial en 2002, aprovechando el descontento laboral y las protestas por los despidos en Petróleos de Venezuela (PDVSA), sino que de acuerdo con los mandatarios estadounidenses, envió a su embajador en Caracas, Manuel Viturro de la Torre, un diplomático más franquista que Franco, a cumplimentar al nuevo presidente encumbrado por los golpistas, el jefe de la patronal Pedro Carmona.

Como es sabido, el golpe de Estado («vacío de poder», según los promotores) fracasó en veinticuatro horas. Chávez había sido retenido en el Fuerte Tiuna, el principal cuartel de Caracas, y volvió a ocupar el Palacio de Miraflores. El entonces presidente del Gobierno español, señor Aznar y su embajador Viturro quedaron en evidencia, apoyando a los golpistas «en el marco del diálogo reforzado» con la Administración Estadounidense de George Bush. Cabe añadir que después, durante la primera legislatura de Zapatero (2004-2008), el ya expresidente Aznar utilizó la fundación FAES para atacar a Chavez (también al presidente de Bolivia, Evo Morales y, desde luego, a Fidel Castro) y entorpecer las relaciones de España con Venezuela.

Mucho tiempo después, ya fuera del Gobierno y de la política activa en España, el expresidente Zapatero utilizaría sus buenas relaciones con los mandatarios venezolanos, especialmente con el sucesor de Chávez, Nicolás Maduro y su número dos, la actual presidenta encargada, Delcy Rodríguez, para realizar tareas de mediación, evitar confrontaciones violentas y liberar a cientos de presos políticos.

«Yo empecé mi tarea en Venezuela –explica Zapatero– a petición de la oposición para hacer una mediación en un país que tenía gran conflicto. Una mediación que duró con intensidad desde el año 2016 al 2019 y que se ha traducido en 58 viajes con ocasión del diálogo en Venezuela: 48 a Caracas; 14 a República Dominicana, donde se celebraron negociaciones básicamente en el año 2017, con Unasur, con el expresidente Torrijos, con el expresidente Samper; una he estado en Washington, con ocasión de Venezuela en la OEA; una en Roma y una en Bogotá. La actividad de los viajes fue sobre todo hasta 2019, 2020, prácticamente el 80 %. A partir de ahí he viajado una o dos veces al año de media, fundamentalmente en procesos electorales y para la tarea que me ha ocupado esencialmente durante estos años: liberar presos en Venezuela. He participado directa o indirectamente en la liberación de centenares de presos”.

Aunque la mediación entre la oposición y el Gobierno bolivariano y la labor humanitaria del expresidente Zapatero no le reportaban ingreso alguno, según declaró hace dos meses en el Senado, donde fue insultado, una vez más, por el representante del PP que le interrogó, su actuación ha dado lugar a la publicación de bulos y disparates que le colocaban de propietario de una mina de oro en Venezuela. La supuesta información fue atribuida Hugo Carvajal, un antiguo colaborador de Chávez, enfrentado a Maduro. Este militar estaba reclamado por la Justicia de EEUU y fue detenido en Madrid y extraditado. Las supuestas informaciones del llamado pollo Carvajal se habrían producido en la Audiencia Nacional, según esos medios. Sin embargo, Carvajal, encarcelado en EEUU, ha negado por escrito en una carta a Zapatero haber dicho eso ni haber hablado mal del expresidente, al que, por otra parte ha agradecido la liberación de un amigo preso en Caracas.

Por paradójico que parezca, la propia Administración estadounidense dirigida por Donald Trump y sus colaboradores ultraderechistas colocó a ZP en el punto de mira al temer que sus funciones de mediación supusieran una salida pacífica y negociada con la oposición al régimen chavista. Trump no quería un acuerdo de las fuerzas democráticas. Su objetivo eran –sigue siendo– las riquezas del país. Así, al tiempo que desplegaba su fuerza naval en el Caribe para volar «narcolanchas» y preparar el asalto a Caracas, el subsecretario de Estado, Christopher Landau, sugería públicamente retirar el visado al socialista español.

Landau reaccionó a una información del Diario Las Américas sobre la mediación de Zapatero para la retirada de Maduro y la transición pactada, publicando en X una imagen de ZP a lo Batman y su «batiseñal» con el breve texto: “¿Será esta la señal para el Quitavisas?”. La información de ese periódico al servicio de la derecha y el trumpismo refiere que Zapatero, el general chavista Miguel Rodríguez Torres y el exdiputado Eudoro González Dellán, que componen su círculo venezolano, expusieron en Madrid el plan durante una reunión de “exploración” con opositores venezolanos exiliados y tendrían previsto hacer contactos en Washington, a través de las relaciones de Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional chavista, con altos funcionarios de Qatar.

La retirada del visado a Zapatero añadiría tensión a las relaciones bilaterales de EEUU con España, algo que tras el asalto a la residencia y el secuestro del presidente Maduro, encarcelado en Nueva York, donde está siendo juzgado, perdería sentido. Sin embargo, el hallazgo ahora de los mensajes del teléfono clonado en 2021 por la policía de fronteras en el Aeropuerto de Miami al accionista mayoritario de Plus Ultra, el venezolano Rodolfo Reyes Rojas ha sido determinante para que el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama procesara a Zapatero.

El empresario venezolano hablaba de la influencia del «pana Zapatero» para obtener dos préstamos oficiales de la SEPI por valor de 53 millones de euros a fin de devolver unos créditos-puente que habían conseguido para mantener a flote la compañía aérea. Por razones desconocidas, las alusiones al expresidente del Gobierno español en el teléfono clonado al entonces presidente de Plus Ultra sin mandamiento ni control judicial fueron entregadas al juez de la Audiencia Nacional que reclamó el caso al juzgado ordinario de instrucción que admitió las denuncias ultras.

El juez Calama comunicó el procesamiento del expresidente Zapatero el 18 de mayo pasado, apenas una semana después de recibir los clonajes telefónicos de la agencia policial norteamericana. Después se acordó que el cumplimiento de las normas procesales requería la petición formal del juzgado. Con todo, tras interrogar a Zapatero el lunes pasado durante tres horas, su señoría afirmó en el auto posterior que el expresidente «no ha logrado desvirtuar los indicios racionales de criminalidad expuestos en la imputación y que derivan de diversas y distintas fuentes de prueba».

El magistrado denegó las medidas preventivas que pidió la Fiscalía Anticorrupción como eran la comparecencia quincenal ante el juzgado, la retirada del pasaporte y la prohibición de salir de España. También rechazó las peticiones de la acusación popular unificada en el representante del PP e integrada por VOX, Hazte Oír, Iustitia Europa y Liberum. El partido de extrema derecha y los tres apéndices pidieron prisión provisional para el expresidente.

Trabajador autónomo y padre de dos hijas

El exdirigente del PSOE salió de la presidencia del Gobierno tras las elecciones generales de finales de 2011, permaneció unos meses en el Consejo de Estado y se dio de alta como autónomo para trabajar como consultor de una prestigiosa marca internacional con una potente sucursal en España. Más tarde, en 2020 aceptaría trabajar para la consultora creada por su amigo Julio Martínez Martínez, un pequeño empresario del calzado y la actividad inmobiliaria. Los pagos tanto a Zapatero como a la empresa de marketing y publicidad de sus hijas por parte de este Martínez han sido relacionados con el porcentaje del 1% de los 53 millones de euros concedidos por la SEPI a los dueños de Plus Ultra. Aunque ni siquiera la cantidad 530.000 euros coincide con los pagos realizados por Martínez Martínez como presidente de la consultora Análisis Relevante, el magistrado de la Audiencia Nacional da validez al informe policial frente a la fácil verificación de los ingresos de Zapatero por la venta de una vivienda.

Durante más de una década, el señor Zapatero ha hecho informes y trabajado como consultor invitado por empresas, instituciones y organizaciones de todo el mundo. En el Senado dio algunos datos sobre su tarea: «He realizado 172 viajes internacionales para actividades no de recreo, sino de trabajo; 172 viajes internacionales. He sido invitado —obviamente, a esto se va siempre invitado— a 186 actos públicos en 38 países. En España he hecho 134 viajes nacionales, sin contar, por supuesto, actos de partido, que me piden muchos, y 370 actos públicos. Conviene tener un poco la medida de por qué un consultor tiene cierta valoración en el mercado y se llega a un acuerdo de mercado. Eso me parece importante. Por ejemplo, en estos años he sido invitado a la Universidad de Yale, a la Universidad de Harvard, a la Universidad de Oxford, al Parlamento Europeo, al Banco Mundial, al Colegio Español de París, a la Universidad Libre de Bogotá, a la Universidad de Toulouse, al PNUD…» El PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo) es la agencia de Naciones Unidas que se encarga de la lucha contra la pobreza y las desigualdades en más de 170 países.

El expresidente pertenece al consejo asesor de Gate Center, un think tank, con el que ha dado conferencias por todo el mundo, como es habitual en los exmandatarios internacionales. Gate Center forma parte del grupo Thinking Heads, presidido y fundado por Daniel Romero-Abreu. El magistrado Calama y la UDEF vinculan los cobros de Zapatero por su actividad de consultor, conferenciante y docente durante más de una década con la supuesta trama de «influencias», situando los 681.318 euros que ha percibido de este grupo y los 352.980 euros de Gate Center, así como los 171.727 euros que percibió la empresa de mercadotecnia y publicidad de sus dos hijas (cuenta con seis empleados), como fondos del entramado de la red de influencias que se enmarcaría en el delito de tráfico de influencias.

Si las retribuciones dinerarias en todos esos años, con una tributación como autónomo de más del 40% por IRPF, procedían del trabajo personal como consultor carecería de sentido crear una sociedad en un paraíso fiscal para escamotear el pago de impuestos. Pero hasta de «blanqueo de capitales» está acusado Zapatero, cuyas dos hijas también han sido procesadas por el magistrado Calama, junto con Gertrudis, su secretaria de toda la vida.

Lo que más ha impactado a la opinión pública es que tuviera joyas en la caja fuerte de su despacho de expresidente del Gobierno, situado en la calle de Ferraz, frente a la sede del PSOE. Ya se sabe que la casa Ansorena ha tasado en 1,3 millones de euros el valor de esas piedras preciosas y oro blanco. También se sabe que el juez Calama ha negado otra tasación solicitada por el encausado. En cuanto a la procedencia, más allá de los regalos de los jeques árabes a otros ministros y representantes españoles (también a periodistas), el expresidente del Gobierno ha pedido tiempo para documentar la procedencia de las alhajas intervenidas por la policía. ¿Tienen los expresidentes obligación de entregar los regalos? ¿Por qué las guardaba en el despacho oficial, agenciado con dinero público, y no en un lugar más privado y seguro?