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La derecha agita las togas contra Zapatero para derribar a Sánchez

Luis Díez.

La corrupción tradicional afecta al Partido Popular (PP) desde los años noventa del siglo pasado, cuando Manuel Fraga Iribarne –que pedía unos “naseiriños” para las elecciones– pegó una patada en el culo al abogado Antonio Hernández Mancha –les salió un poco rojillo, decían– y colocó a José María Aznar López, que a su vez designo a su sucesor Mariano Rajoy Brey, quien tuvo que abandonar el Gobierno por corrupción a raíz de la moción de censura del socialista Pedro Sánchez.

Pero ahora, en vez de presentar una moción de censura contra Sánchez por los casos de presuntas mordidas del exministro José Luis Ábalos Meco, su ayudante Koldo García Izaguirre (los dos en la cárcel), el exsecretario de Organización del PSOE Santos Cerdán León (encarcelado entre el 30 de junio y el 20 de noviembre del año pasado) y la militante Leire Díez, el presidente del PP y reputado jefe de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, lleva jaleando ad nauseam la corrupción del expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.

¿Por qué lo hace? Se dirá que para tapar el impacto maloliente del caso Kitchen del que el juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón apartó a Rajoy porque no sabía quien era M. Rajoy. Se añadirá que para atacar y derribar cuando antes al Gobierno del malvado Sánchez, que hasta permitió acercarse a Canarias al crucero Hondius y evacuar a los viajeros tras sufrir el brote de un hantavirus mortal, cuando, según Feijóo y su socio el presidente canario Manuel Clavijo “no se podía permitir que el barco entrara en Canarias”.

Lo cierto es que el señor Feijóo lleva tratando de corrupto y medio al expresidente Zapatero mucho tiempo antes de que al juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama le citase como investigado en el caso de las ayudas (dos préstamos por un total de 53 millones de euros) a la aerolínea Plus Ultra tras la pandemia del Covid-19. Se adelanto incluso al sagaz Miguel Ángel Rodríguez Bajón, gran expendedor de trápalas y jefe del gabinete de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, pues cuando éste dijo aquello de “Zapatero va palante”, ya el de Ourense venía avisando (2 de enero en Servimedia): “No descarto que Zapatero pueda sentarse en el banquillo judicial”. Y anunciaba que iba a ser citado en esa comisión de investigación del Senado que sigue escarbando en el “caso Koldo”. Se notaba que tanto el líder del PP como ese alto cargo de Ayuso que en sus tiempos de secretario de Estado de Comunicación con Aznar se dedicaba a agallinar periodistas, tenían buena información de los guisos judiciales secretos.

Sin entrar en tan procelosa materia –reuniones discretas de Feijóo y compañía con fiscales y otros funcionarios prestos a la simonía para medrar–, basta recordar que el actual magistrado de la Sala de Enjuiciamiento de la Audiencia Nacional, Enrique López López, fue nombrado en 2019 consejero de Interior, Justicia y Víctimas del Terrorismo del Ejecutivo autonómico madrileño por la presidenta Ayuso y permaneció en el cargo hasta 2023. Entonces se dio de baja en el PP y pasó a ocupar la plaza que tenía asignada desde 2017 en la Audiencia Nacional, el mismo órgano judicial que, en efecto, como anunciaron Feijóo y Rodríguez, imputa horribles delitos de corrupción a Zapatero como jefe de una trama para cobrar la mordida de más de medio millón de euros (el 1% de los créditos oficiales concedidos con cargo al Fondo de Recuperación de la pandemia).

Un por cierto: en abril de 2025, la Audiencia Nacional que ahora está celebrando el juicio contra el exministro del Interior y amigo de Rajoy, Jorge Fernández Díaz y su secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, por el caso Kitchen, anuló la comparecencia de López como testigo. En la Kitchen –operación urdida en 2013 para arrebatar al extesorero del PP Luis Bárcenas los papeles que perjudicaban a Rajoy y a varios subordinados, utilizando altos mandos policiales y dinero de los fondos reservados del Ministerio del Interior– aparecieron datos y testimonios según los cuales López, siempre al servicio del partido, presentó al empresario Agustín de Diego, muy amigo de Bárcenas, al abogado del partido en el caso Gürtel, Jesús Santos.

Jefes y mandos de Interior de la trama Kitchen para quitar los papeles a Bárcenas (de espaldas) y evitar la causa judicial contra la financiación y los sobresueldos en B de los líderes del PP

Aquello sucedió en 2016. El letrado del PP y el empresario amigo de Bárcenas mantuvieron (versión de los periódicos Mundo y Confidencial) más de una docena de encuentros cuando la primera fase del juicio a los gurtélidos quedó visto para sentencia en 2017. Faltaba el juicio por la caja B (sobresueldos y pagos en negro) y se trataba de amañar un acuerdo con Bárcenas para que infligiera el menor daño posible a los dirigentes del PP, eso que los anglosajones llaman un win-win (ganar-ganar), pero el tesorero del PP de Rajoy rechazó la oferta. López reconoció haber puesto en contacto a De Diego y Santos, aunque dijo que luego se desentendió. Bueno, pues la rigurosa magistratura de la Audiencia Nacional anuló la testimonial de López en la vista oral diciendo que era consejero de la Comunidad de Madrid y ésta no tiene nada que ver con la Kitchen. Sólo que López fue nombrado consejero en julio de 2019: tres años después. Así se escribe la historia. Lo que no sabemos es cómo se borra.

A pesar de los denuestos del líder del PP contra Zapatero, su incriminación por parte del juez Calama ha tenido un impacto demoledor sobre los socialistas. Ese era el indisimulado objetivo de los enemigos del PSOE y del Gobierno progresista. No les bastaba con atacar a la esposa del presidente Sánchez, Begoña Gómez, con una balumba de falsedades instruida por un juez oscuro y cenagoso. Ni tampoco con arremeter contra su hermano, el músico y director apreciado más allá de nuestras fronteras, David Sánchez, por haber sido contratado por la Diputación de Badajoz para coordinar y ayudar a programar los conciertos y actividades escénicas en los Conservatorios y teatros de la provincia. Tras la instrucción realizada por una jueza afín a la ultraderecha, el jueves comenzó la vista contra él y quienes le contrataron. Y tampoco era suficiente la logorrea de los casos Cerdán, Koldo y lúbrico Ábalos. Había que cercar a Sánchez, desanimar a los militantes, simpatizantes y electores socialistas y, por supuesto, pasar factura al infame ZP.

El señor Feijóo dijo el 12 de mayo en un mitin en Tomares (Sevilla): “Empieza a haber muchas sospechas sobre el expresidente Zapatero, al parecer por llevarse dinero sucio. O sea que hay novedades en materia de corrupción, mañana habrá más, la próxima semana mucho más”. ¿Cómo «empieza a haber» si ya el 2 de marzo Feijóo utilizó su mayoría absoluta en el Senado para llamarle a declarar en la Comisión de investigación del Koldo por el rescate de Plus Ultra? Para que vean cómo utiliza el PP la mayoría absoluta, le citaron con urgencia, con sólo cinco días hábiles de margen y sin decirle la materia sobre la que querían interrogarle. Pero tanto da.

Faltaban entonces pocos días para que los castellanos y leoneses acudieran a las urnas, y tildar de corrupto a ZP le venía estupendamente al PP, que temía que el PSOE ganara las autonómicas. Y otro tanto ocurrió cinco días antes de los comicios andaluces. Feijóo consiguió muchos titulares sorprendentes a cuenta de Zapatero, pero en Castilla y León no logró despegarse de VOX y en Andalucía perdió la mayoría absoluta que Juan Manuel Moreno Bonilla obtuvo en 2022.

El senador del PP Fernando Martínez-Maíllo Toribio practicó un interrogatorio cargado de conjeturas sobre las peticiones de Zapatero al presidente Sánchez y las presiones al entonces ministro de Transportes, Ábalos, así como a altos cargos de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), para que concedieran los famosos préstamos de 53 millones a la compañía hispano-venezolana Air Plus, aprobados por el Consejo de Ministros de 9 de marzo de 2021. El sagaz interrogador, senador por Zamora y abogado al fin y al cabo ya preguntó entonces a Zapatero si había hecho negocios con Javier de Paz en Telefónica. «No». Si trabajó para la consultora Acento (creada por José Blanco y vendida a una sociedad francesa). “No, ninguna relación, nada”, dijo ZP. Si trabajó con Zaño. “No la conozco”, respondió el expresidente. A lo que Toribio agregó: “Pues es la (consultora) de Gaspar Zarrías, donde estaba contratada Leire Díez. ¿Nunca ha estado reunido con Pepe Blanco ni con Gaspar Zarrías para hablar de temas de negocios? ¿Nunca?” Zapatero respondió: “Nunca. Jamás”.

El interrogador Toribio afirmó que el expresidente había sido despedido de la consultora Kreab, para la que trabajó durante diez años desde que en 2012 dejó la jefatura del Gobierno. “Eso es falso”, le aclaró Zapatero. Pero Toribio abundó: “Usted dejó de estar ahí porque le echaron por sus contactos con Cuba y con Venezuela”. Toribio hozicó sin resultado sobre las relaciones de Zapatero con Santos Cerdán. Escarbó, también sin resultado, sobre las relaciones con el empresario chino Miguel Duch, al que llamó “el Julito chino, para que nos entendamos todos”.

Comoquiera que la empresa de mercadotecnia y publicidad de las hijas de Zapatero (Whathefav, 6 empleados) tenía como cliente a la telefónica y fabricante de teléfonos china Huawei y a su vez gestionó el diseño de redes sociales del Gate Center chino y que, además, el comisario de policía Segundo Martínez, antiguo jefe de seguridad de La Moncloa, fue contratado años después como responsable de seguridad de Huawei, el senador inquirió: “¿No se ha reunido nunca con Miguel Duch para hablar de Huawei?”, a lo que Zapatero respondió: “No”. Faltaba la trama china. Y claro, el letrado Toribio puso la carne en el asador: “Huawei es una empresa que tanto la Unión Europea como Estados Unidos consideran peligrosa desde el punto de vista de la seguridad”, a lo que el expresidente Zapatero respondió: “Por eso va la presidenta de la Comunidad de Madrid a inaugurar el centro de Huawei en Madrid, haciendo unos elogios enormes a Huawei”.

Consciente de que Feijóo se debe a Ayuso, que derribó a su antecesor Pablo Casado por pedirle cuentas sobre la corrupción, el interrogador Toribio corrigió el tiro, acusó a ZP de negocios oscuros con el expresidente venezolano Nicolás Maduro, apresado por EEUU en una operación militar a sangre y fuego el 2 de enero pasado, y empezó a resumir su imputación: “Usted facturó 459.000 euros a Análisis Relevante. Análisis Relevante (consultora creada por Julio Martínez Martínez, amigo de Zapatero) facturó esa misma cantidad a Plus Ultra. Plus Ultra recibió un rescate del Estado de 53 millones. Las fechas son coincidentes, entre 2020 y 2025. ¿Dígame usted que lo que parece no es lo que es?”

El expresidente respondió a Toribio: “Pues no es, en absoluto, porque para eso tendría usted que aportar un solo elemento, un hecho de que yo haya intervenido en el rescate y no he intervenido en nada”. Incluso corrigió al senador: “Sus cifras están fuera de margen. Por mi trabajo percibí y mis hijas percibieron por el trabajo de Whathefav mucho más de lo que usted ha dicho, seiscientos y pico mil euros, me parece”. Zapatero también negó su vinculación societaria a la consultora Análisis Relevante creada por el compañero de carreras matinales por el monte de El Pardo, Martínez Martínez, y rechazó la imputación del PP de que se trataba de una empresa pantalla para cobrar mordidas, pues ha trabajado como autónomo desde 2012 y ha pagado a Hacienda casi la mitad de sus ingresos como consultor. Pero turris-burris lo que dijera, pues según Toribio “el señor Zapatero se ha convertido en una especie de lobista de regímenes totalitarios. Sí, sí, en un lobista de regímenes totalitarios donde no hay transparencia”.

En vano el expresidente Zapatero –un referente de honradez y tolerancia para miles de socialistas– se defendió diciendo: “Le he explicado que no he tenido absolutamente ninguna percepción económica de Venezuela ni del gobierno ni de ningún régimen. ¿Por qué me llama lobista? ¿Por qué se atreve? ¿Por qué miente?” En vano porque, según Toribio: “Está pringado hasta el cuello, señor Zapatero; hasta el cuello, señor Zapatero”.

La derecha dura y la extrema derecha no podían dejar de pasar factura al gobernante que como dijo Carla Antonelli, senadora de Mas Madrid, “convirtió este país en un lugar mucho más decente durante su Gobierno, con todo tipo de avances en derechos civiles y que el PP recurrió sistemáticamente, aunque luego fueron los primeros en usarlas, como la interrupción voluntaria del embarazo en una norma de plazos, la Ley de igualdad de trato, la Ley de dependencia, la Ley de violencia de género o la Ley del matrimonio igualitario, en la que me complace haber trabajado con usted. O la Ley de identidad de género, una norma por la que esta senadora figura en su DNI como Carla Delgado Gómez”.

Pero además de promover el diálogo y facilitar el final de ETA, a Zapatero tampoco le podían pasar por alto el apoyo activo al dirigente del PSOE y jefe del Gobierno, Pedro Sánchez, al que PP y VOX insultan a diario al tiempo que se colocan como ilotas del belicoso imperial Donald Trump. ¿Cómo iban a perdonar al expresidente que en 2023 participó en Ginebra en el diálogo PSOE-Junts? “Me siento muy honrado de haber participado en aquellas reuniones. He tenido una relación, especialmente con el señor Puigdemont, intensa, sincera y creo que muy positiva. Le tengo gran respeto y deseo que pueda culminarse la amnistía cuanto antes”. De ahí el ruido y el viento para extender las patrañas y enmerdar su biografía. Ruido y viento, política de flatulencia.

USA monta un despliegue aeronaval contra Cuba

Luis Díez.

Los cubanos no se asustan fácilmente. Su historia de sacrificios, luchas y privaciones desde hace siglo y medio los configura como un pueblo ajeno al miedo, lo cual no quiere decir que no estén hartos, cansados, de sufrir penurias y calamidades para mantener su independencia –errores incluidos– frente a los Estados Unidos (EEUU). Pero después de décadas de bloqueo y de apretarles las tuercas para rendirlos por hambre y asfixiarlos con la carencia de bienes básicos como el combustible, la energía eléctrica, los fármacos, los alimentos y las herramientas de importación, el matón de la Casa Blanca intenta finalmente amedrentarlos con la presencia del portaaviones USS Nimitz y su grupo de combate ante la isla.

La llegada del monstruoso artefacto naval de propulsión nuclear al mar Caribe fue anunciada el miércoles desde Washington. El viejo portaaviones (en servicio desde 1975) con el apellido del destacado almirante en la Segunda Guerra Mundial Chester Nimitz es una de las mayores plataformas de combate del mundo. Tiene capacidad para llevar sesenta aeronaves: cazas, helicópteros y seis aviones de vigilancia y guerra electrónica. Además de la cobertura submarina, el Nimitz y sus fragatas navegan con el buque de apoyo logístico Patuxent y el destructor con misiles guiados Gridley.

La presencia del grupo de combate, amenazando con un baño de sangre a los cubanos si sus gobernantes –empezando por el presidente Miguel Díaz-Canel– no abandonan el poder y desaparecen como les exige el matón de la Casa Blanca, recuerda el despliegue del portaaviones Gerald Ford que acabó el 3 de enero con el asalto a Caracas y la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, encarcelado en Nueva York. Aquella exitosa operación en la que mataron a los guardianes (cubanos) de la residencia de Maduro, lleva ahora al belicoso Donald Trump y a su gomoso secretario de Guerra Peter Hegseth –jefe de pelotón que practicó y defendió en Guantánamo las torturas a los prisioneros– a repetir la estratagema.

De ahí que el despliegue aeronaval frente a la perla de las Antillas haya ido precedido de la visita a la isla del jefe de la CIA. John Ratcliffe, que así se llama el personaje, transmitió a los interlocutores en La Habana la orden de cerrar las estaciones de espionaje rusas y chinas y, según Ther New York Times, reiteró la exigencia de la apertura de la economía, paso obligado para la instauración de un régimen de libre mercado con democracia política.

El anuncio de la fuerza se hizo coincidir con el desplazamiento del fiscal general interino, Todd Blanche, a Miami para anunciar la imputación criminal de Raúl Castro en el derribo de dos avionetas de los llamados “Hermanos al Rescate” cuando volaban sobre el mar en aguas internacionales en busca de balseros a la deriva. El hermano de Fidel era entonces (1996) ministro de defensa y responsable de que un MiG de la Fuerza Aerea Cubana ametrallara y derribara las Cesnas, provocando la muerte de cuatro personas: un cubano exiliado y tres estadounidenses.

Aunque Cuba alegó que esa avioneta había violado el espacio aéreo cubano en ocasiones anteriores para lanzar pasquines de propaganda, el episodio soliviantó al entonces presidente Bill Clinton, quien abandonó la esperanza de liberalizar las relaciones con La Habana y calificó los derribos de “espantoso recordatorio de la naturaleza del régimen cubano: represivo, violento y desdeñoso del derecho internacional”. Algo parecido podría decir hoy del archimillonario que preside su país, un tipo al que en vano han querido alojar una bala donde otros tienen el cerebro.

Clinton retiró entonces el veto de los demócratas a la conocida como ley Helms-Burton, que llevaba muchos años bloqueada en el Congreso y condicionaba la retirada del bloqueo a que Cuba renunciase al comunismo y devolviera las propiedades confiscadas tras el triunfo de la revolución de Castro y el Che en 1959 a sus propietarios y herederos. La ley Helms-Burton fue aprobada enseguida, el 12 de marzo de 1996.

Raúl Castro, de 94 años, en su última aparición el 1º de Mayo de 2025

Pero había que hacer justicia. Y el miércoles pasado, la oposición cubana residente en Miami brincó de alegría cuando el fiscal Blanche, acompañado por el subdirector del FBI, Christopher G. Raia, anunciaba el procesamiento de Raúl por aquellos crímenes. La fecha (20 de mayo) era significativa por cumplirse el 124 aniversario del reconocimiento de la independencia de Cuba por parte de EEUU en 1902, tras la retirada de España y el hundimiento del Cervera (buque insignia) y otros navíos de la flota española. El lugar, simbólico: la Torre de la Libertad, punto de llegada de muchos cubanos a Estados Unidos. Y los gritos reclamando la pena máxima, dignos de tener en cuenta:¡Ejecútenlo!

¿Qué ocurrirá ahora? ¿Realizarán los gringos una operación quirúrgica de comando para secuestrar a Castro y al presidente sucesor Díaz-Canel y someterlos a la justicia de Miami como están haciendo con Maduro en Nueva York? ¿Lanzarán misiles sobre Cuba? Segundas partes nunca fueron buenas, aunque en este caso puedan distraer del fracaso y el daño que a su país y al conjunto de las naciones están provocando Trump y su amigo Netanyahu con su guerra contra Irán y Líbano, seguida del bloqueo petrolero del estrecho de Ormuz. En cuanto a Castro, al que se atribuye el control de una red financiera oculta, las últimas informaciones fiables indican que ni siquiera hará falta condenar al comunista a la pena capital, pues a punto de cumplir 95 años apenas ve ni habla ni oye: está gagá.

Entre tanto no hay más que leer lo que escribieron el 12 de mayo en The New York Times los miembros de la Cámara de Representantes Pramila Jayapal (de Washinton) y Jonathan L. Jackson (de Illinois) tras una visita a La Habana, de la que volvieron impresionados. Decían: “Alejandro, un bebé prematuro nacido en el hospital materno Eusebio Hernández Pérez de La Habana, pesaba solo un kilo cuando lo conocimos en abril. Lo observamos mientras estaba en una incubadora, una de las pocas del edificio cuyos delicados componentes electrónicos no habían resultado dañados por las variaciones de voltaje que siguen a los apagones nacionales. Las amplias sanciones impuestas por Estados Unidos hacen casi imposible importar piezas de repuesto para las demás incubadoras averiadas”.

“Mientras recorríamos el hospital, vimos a mujeres en los últimos días de su embarazo subiendo con dificultad los tramos de escaleras porque los ascensores no funcionan sin electricidad. El personal del hospital se esfuerza por llegar al trabajo sin combustible en sus coches. Durante los apagones, los médicos a veces tienen que bombear manualmente los ventiladores para mantener con vida a los bebés. Dicen que el hospital ha logrado evitar un aumento de la mortalidad infantil en los últimos meses, pero otros centros del país no han tenido tanta suerte. De 2018 a 2025, a medida que las sanciones estadounidenses se volvían más severas, la tasa de mortalidad infantil de Cuba, que antes era bastante baja, se disparó un 148 por ciento”.

“Como miembros de la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, pasamos cinco días en Cuba en abril para comprender mejor las repercusiones humanitarias del bloqueo energético estadounidense contra la isla, que duró un mes. Salimos impresionados por los efectos inhumanos de la política, cuyo objetivo parece ser estrangular la economía hasta llevar al pueblo cubano a la ruina y dejar al país disponible, como dijo el presidente Donald Trump, para la “toma”.

Después de referirse a la excepción del petrolero ruso que la fuerza naval USA dejó pasar y llevó combustible para dos semanas, escribieron: “Si el pueblo estadounidense conociera en toda su magnitud lo que realmente pasa en Cuba, exigiría el fin inmediato del bloqueo”.

Para los dos congresistas demócratas, el bloqueo de combustible desafía las normas del derecho internacional que establece la soberanía de los Estados, la no intervención en los asuntos internos y el derecho de los países a comerciar libremente. “Equivale a un ataque económico a la infraestructura básica de Cuba, diseñado para infligir un castigo colectivo a la población civil al fabricar una crisis humanitaria en la que ya no se dispone de atención médica, agua corriente, agricultura ni transporte”.

Finalmente, tras referir los beneficios de todo tipo que de la cooperación entre Cuba y EEUU se derivarían –singularmente en el plano sanitario–, deploran la frustración de los más de 2100 presos políticos cubanos que esperaban la liberación anunciada por Díaz-Canel y, al parecer, frustrada por los planes y exigencias de un matón con todo el poder en Washington, aunque encefalíticamente incapacitado para entender la realidad.

Andalucía elige entre privatizadores y defensores de los servicios públicos

Luis Díez.

Este domingo, 17 de mayo, llaman a votar a los 6,81 millones de andaluces mayores de 18 años para que elijan a sus diputados (en lenguaje inclusivo), quienes elegirán a su vez al presidente del gobierno autonómico. Se trata de una figura con mucho poder, pues administrará con una docena de consejeros la friolera de 51.597,9 millones de euros de dinero público este año. Es el presupuesto más alto de la historia de la autonomía andaluza, con un crecimiento de 2.726 millones sobre 2025.

Tras la campaña electoral los andaluces (8.666.412 personas, según datos de 2025) deben de saber que el Presupuesto de la Junta podía haber sido mayor si el principal partido de la oposición, el PP que gobierna en Andalucía con mayoría absoluta, hubiese aceptado la propuesta de financiación autonómica realizada por el Gobierno estatal. Ese presupuesto autonómico tendría además mejor rendimiento si el PP de Alberto Núñez Feijóo hubiese aceptado la quita de la deuda que propuso a todas las autonomías el Ejecutivo estatal que preside el socialista Pedro Sánchez, un economista al fin y al cabo. Pero el errático Feijóo –abogado de secano y funcionario de la Junta de Galicia– anda emberrechinado, que dijo Lope de Vega en la comedia Isidro Labrador, y ha dejado Andalucía perjudicada y al servicio de la deuda.

Aunque no existe una sola causa para votar a unos u a otros, si los electores tienen en cuenta que la candidata del PSOE a la presidencia de la Junta, María Jesús Montero, fue quien propuso, como vicepresidenta y titular de Hacienda del Ejecutivo de Sánchez, las medidas citadas sobre la financiación autonómica que más beneficiaban a Andalucía y que fueron rechazadas por ese PP anticatalán y antisanchista, encontrarán una razón (hay muchas más) para votar a quien intentó beneficiarles en vez de a quienes les perjudicaron. Sirva el recordatorio para la buena política, la que según Platón apela al pensamiento y la razón en detrimento de la mala, que usa la cosmética y la pastelería para mentir, prometer y disfrazar la dura realidad.

Con todo, la propia demografía electoral indica que Andalucía progresa. Sus 6,81 millones de electores (302.070 figuran en el Censo de Residentes Ausentes, CERA) suponen un incremento de 186.094 respecto a las últimas elecciones generales de 2023. Eso es estupendo, la población aumenta y esto se debe a la mejoría de las condiciones de vida y a las políticas sociales impulsadas en los últimos años por los gobiernos progresistas de Sánchez y bien acogidas por el Ejecutivo autonómico andaluz de Juan Manuel Moreno Bonilla.

De este modo pierde fuerza la vieja cantinela de que Andalucía es la región más pobre de España. Sólo en 2024 –últimos datos oficiales de la Junta– llegaron 226.242 personas a vivir en Andalucía y se marcharon 164.330, lo que supone un saldo migratorio positivo de 61.912 nuevos vecinos. De los que vinieron, 164.441 procedían del extranjero, siendo españoles unos 16.400 y el resto, el 90%, extranjeros. La mayoría de esos 148.041 migrantes procedían de países europeos, seguidos de Marruecos (29.393, el 17,9%), Colombia (17.756, el 10,8%) y Venezuela (8.998, el 5,5%).

Para todos está claro que la europeización y los progresos democráticos pusieron fin hace ya a décadas a la emigración y han convertido a Andalucía en tierra de acogida de inmigrantes temporales y residentes permanentes, con el consiguiente aporte de riqueza y progreso. Un ejemplo: a muchos parecerá desmesurado que vengan anualmente treinta mil marroquíes a residir en Andalucía, cuando el hecho cierto es que más de 15.000 (la mayoría mujeres) llegan a Huelva a la campaña de los frutos rojos, que dura tres o cuatro meses. Y otro tanto podría decirse de los cultivos del mar de plástico almeriense.

Se podría apelar a los ingresos de la exportación de fresas y arándanos de Huelva (328.000 toneladas y 1.207 millones de euros sólo a los países de la UE) o a la exportación hortofrutícola almeriense, líder de Europa, con una proyección de 3.716 millones de euros 2024-25 y un valor medio por hectárea superior a 250.000 euros, para entender que una gran parte de la riqueza del sector primario andaluz se debe al sudor de los inmigrantes, por no hablar ya del trabajo en el olivar. ¿A santo de qué entonces la campaña de odio, segregación y apartheid de los inmigrantes, promovida por esa derecha facciosa que dicen VOX (Voz en latín), coincidiendo precisamente con los comicios andaluces y arrastrando al PP del descentrado Feijóo a firmar pactos inconstitucionales contra las personas y la igualdad de derechos para seguir mandando en Extremadura y Aragón, de momento?

Ante las elecciones del domingo la ultraderecha aparece como una garantía de que el PP podrá seguir gobernando si no consigue la mayoría absoluta. Cierto es que el candidato Moreno Bonilla, que alcanzó la presidencia de la Junta en enero de 2019 con los votos de Vox y gobernó hasta junio de 2022 con el desaparecido Ciudadanos, desearía repetir la mayoría absoluta que obtuvo hace cuatro años para no recabar el apoyo ultra. Si en 2019 consiguió, pactando con unos y otros, poner fin a 36 años de gobiernos socialistas en Andalucía y en 2022 obtuvo 58 de los 109 escaños del Parlamento autonómico, ahora algunas encuestas reducen su mayoría absoluta en dos escaños y otras le dejan por debajo de los 55 diputados.

Sin embargo, sea con VOX o con la abstención de algunos diputados ajenos, será fácil la permanencia de “los Manueles” (en alusión a Juan Manuel y su esposa Manuela Villena López, gerente institucional del grupo farmacéutico Biofarma, favorecido por la Junta) en el palacio de San Telmo, sede de la presidencia e histórica residencia de aquel duque de Montpensier (Felipe de Orleáns, hijo del rey de Francia Luis Felipe) y esposo de Luisa Fernanda, hermana de la reina Isabel II, al que llamaban “El Naranjero” porque comerciaba con las naranjas de los patios y jardines palatinos. De hecho, hipotecó el palacio para pagar cómplices y derrocar a Isabel II. No lo consiguió y huyó a Portugal.

La supuesta inmovilidad de “los Manueles” que aparecen en la foto delante del palacio de San Telmo –él besando al pequeño de sus hijos– ha de atribuirse a las encuestas que otorgan a la candidata del PSOE menos del 24% de los votos, lo que restaría dos de los actuales 30 escaños. Con ese resultado sería imposible conseguir un gobierno progresista, dado que las mismas encuestas atribuyen a Por Andalucía (coalición de IU, Sumar, Podemos, republicanos y verdes) 6 escaños y 4 a Adelante Andalucía. Sumarían 38 diputados frente a los restantes 71 del bloque de derechas.

La coincidencia de los candidatos progresistas José Ignacio García Sánchez (Adelante Andalucía), Antonio Maillo (Por Andalucía) y María Jesús Montero (PSOE) ha sido plena durante la campaña en defensa de los servicios públicos, comenzando por la Sanidad, de la que Montero, médica a fin de cuentas y consejera de Sanidad en su día, ha hecho su bandera principal. Según las encuestas del CIS, la sanidad es el principal problema para los andaluces (un 22%), seguida de la carestía (el 13%) y la falta de empleo (11%). En el último Barómetro Sanitario de 2025, Andalucía registraba la peor valoración de todo el país sobre su sistema sanitario público, con solo un 38,8% de opiniones favorables frente al 51,6% de media nacional o al 66,4% en Cantabria, la mejor valorada.

En estos momentos hay más de cinco millones de andaluces esperando atención médica. De ellos, 200.000 esperan una intervención quirúrgica. Las citas en Atención Primaria son para dentro de 12 días frente a 9 de media nacional y las de especialistas van de 6 meses a dos años. La crisis de los cribados de cáncer de mama, con unas 2.300 mujeres afectadas por una dilación de más de dos años en los avisos a las que dieron positivo –“para no alarmarlas”, dijeron, y algunas han fallecido– fue la señal de alarma de una gestión infame que Moreno Bonilla ha tratado de solventar y no ha podido. Las mujeres afectadas están recurriendo a los juzgados mientras la que fuera consejera de Sanidad entonces, Catalina García, tuvo tiempo de pasar a Medio Ambiente y encabeza ahora la lista del PP por Jaén.

Por lo demás, el hecho de que Andalucía haya registrado en los últimos seis años un total de 3.701 muertes por tumores malignos sobre la media del resto de España, según datos del Instituto Nacional de Estadística, ha llevado a acreditados especialistas a atribuir esa “sobremortalidad” a los déficits de accesibilidad (tardanza y retrasos) y a la poca calidad de la atención oncológica. Según el el profesor e investigador del Instituto de Biomédicina de Cádiz Antonio Escolar, estas cosas ocurren cuando se derivan los recursos de la sanidad pública a la privada mediante conciertos y otros acuerdos y se deja a una parte de la población ante un sistema infradotado y sin dinero. “Yo llamo a las listas de espera corredores de la muerte; si no te intervienen, no tienes un tratamiento adecuado y un diagnóstico precoz”, explica didácticamente el doctor Escolar.

Otros problemas de mala gestión pública en beneficio de chiringuitos y empresas privadas afectan con dureza a la enseñanza pública y a la vivienda. Algunos datos: desde que el PP gobierna en Andalucía se han liquidado 2.700 aulas en la enseñanza pública y ha aumentado la subvención a la enseñanza privada concertada hasta alcanzar 1.100 millones de euros este año. Las aulas masificadas y la falta de profesores de apoyo son la evidencia más sobresaliente. En materia de vivienda, es significativo el rechazo del PP al plan gubernamental de viviendas públicas con una inversión de 7.000 millones de euros mientras nueve de cada diez jóvenes andaluces afirman no poder emanciparse por los bajos salarios y la falta de viviendas asequibles.

Aunque esas razones serían por sí solas suficientes para votar en función de las necesidades o, como dijo Miquel Roca, para ir a votar como quien va a comprar una lavadora –exige que al menos funcione–, ya Pericles advirtió que no son pocos los que quieren más de aquello que les perjudica. Y para saber lo que quieren, lo mejor es ir a votar. Pues ea, y que gane el bien común antes de que las oligarquías apliquen la IA y jibaricen la democracia.

La derecha esparce alarma tras negar el socorro al crucero Hondius

Luis Díez.

Cuando el martes, 5 de mayo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) pidió ayuda al Gobierno español para socorrer al crucero neerlandés Hondius, afectado por la infección de un hantavirus mortal, el Ejecutivo que preside Pedro Sánchez respondió positivamente, como corresponde a un país avanzado, solidario y cumplidor del derecho internacional, en este caso, la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar y el Reglamento de Socorro Internacional.

Pero de inmediato la oposición política de derechas (PP y VOX) aprovechó la oportunidad viral de sembrar cizaña. El dirigente del PP Alberto Núñez Feijóo respaldó la negativa del presidente de Canarias, Manuel Clavijo, a que el buque atracase en puerto alguno del archipiélago español. “No puedo permitir que el barco entre en Canarias”, dijo el jefe de la Coalición Canaria que gobierna a medias con el PP.

Si Clavijo recorrió durante la mañana del miércoles, 6 de mayo, todas las emisoras de radio y televisión difundiendo su enérgica negativa a que el Hondius tocase tierra en Canarias, el señor Feijóo se agarró a la afirmación del presidente autonómico de que no había sido informado por el Gobierno para acusar además a Pedro Sánchez de “deslealtad institucional”.

Pues mire, no. Desde la Moncloa dijeron que Clavijo actuaba de forma “irresponsable”, generando un “alarmismo” innecesario y usando una emergencia sanitaria para marcar su posición política. Personas del entorno del presidente Sánchez negaron rotundamente la falta de comunicación con la administración canaria. “Tenemos mucha experiencia en gestión de crisis y siempre, ahora también, actuamos con lealtad institucional”, subrayaron.

Las descalificaciones de Feijóo fueron seguidas por sus notables colaboradores, comenzando por el orondo Miguel Tellado y siguiendo por el lobista proisraelí Elías Bendodo, quien pidió la dimisión de la ministra de Sanidad, Mónica García. Cuca Gamarra y la actual portavoz en el Congreso, Ester Muñoz, se ocuparon también de criticar el “caos absoluto” en el Gobierno, la “falta de preparación” de la ministra del ramo, “las contradicciones” en el Ejecutivo y otros fallos “alarmantes”.

Lo cierto y verdad es que la decisión inicial del líder del PP (de acuerdo con el señor Clavijo) ha sido igual a la que en noviembre de 2002 adoptó el Gobierno que entonces presidía José María Aznar López y vicepresidía Mariano Rajoy Brey con el petrolero averiado Prestige, de no acoger, sino de alejar el barco, creyendo que así alejaba el peligro. El resultado fue bien penoso: el mayor desastre ecológico sucedido en la historia contemporánea de España.

Ante la imposibilidad de cometer errores impagables porque no gobierna, ha sido muy curioso comprobar cómo Feijóo iba corrigiendo el tiro contra la llegada del barco a Canarias con afirmaciones de que «necesita que alguien ejerza el liderazgo cuando hay crisis» y con juegos de palabras sobre Sánchez: «No tiene que pedir tranquilidad a la gente sino transmitir tranquilidad a los ciudadanos». De las tautologías de Rajoy pasaba Feijóo a las mismas peticiones que durante la pandemia del Covid hacía su antecesor Pablo Casado: listado de expertos sobre el hantavirus y de documentos que maneja el Gobierno.

Luego ya, el socio de ultraderecha del PP, Santiago Abascal, un punto acusado de corrupción y enriquecimiento ilícito por fundadores y antiguos correligionarios de VOX, ha realizado su aportación al ruido con deposiciones como que el presidente del Gobierno no solo quiere que venga aquí “toda África y toda América y regularizarlos y nacionalizarlos a todos sino que también ha dicho que un barco que hay por ahí con un virus mortífero venga aquí, a Canarias”.

Del elevado nivel intelectual de los responsables políticos de la derecha gobernante en la mayor parte de las comunidades autónomas, incluida Andalucía, donde los gobernantes del PP silenciaron más de tres mil pruebas de cáncer de mama con resultado positivo, solo cabe esperar excrecencias de los agitadores a sueldo de la derecha extrema y la extrema derecha corrupta.

He ahí al favorito de Tellado y Feijóo, el famoso Vito Zoppellari Quiles, haciendo méritos: Trajeron un virus que mató a 150.000 personas por negarse a cerrar las fronteras y permitir el 8M. Ahora te traen un hantavirus mortal utilizando Canarias para acoger a gente infectada. El Gobierno quiere acabar con los españoles porque ya ninguno les apoya”, escribió en X. Según publicó Eldiario.com el jueves pasado, el ultra Javier Negre, jefe del mencionado agitador, recibió en 2025 del Gobierno de Canarias un contrato menor de 14.995 euros (cinco por debajo del tope legal que obliga a sacar el servicio a concurso) en concepto de “campaña divulgativa de interés para la ciudadanía”.

Hojarasca y ruido aparte, es lo cierto que el crucero de lujo Hondius (24.000 euros pasaje) se hallaba en aguas de Cabo Verde el martes pasado con 147 personas de 23 nacionalidades diferentes (14 españoles). La falta de medios sanitarios suficientes en el país africano (archipiélago que fue colonia portuguesa) llevó al director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, en coordinación con la UE, a enviar una carta al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, recabando ayuda sanitaria en Canarias. La petición se realizó la tarde del martes, 5 de mayo, y tuvo una respuesta favorable.

Hasta ese momento el buque había realizado un largo recorrido que comenzó en Ushuaia (Argentina), de donde zarpó el 1 de abril. Bajó hacia la Antártida e hizo escala los días 5 y 6 en las Islas Sandwich del Sur –sin población permanente, con fauna salvaje y condiciones extremas–. La travesía prosiguió hacia la isla británica de Santa Elena, donde hizo escala el 24 de abril. En esta parada abandonaron el crucero 30 pasajeros. La cifra incluye el cuerpo de uno que falleció el día 11, según informó la compañía Oceanwide Expeditions.

La operadora del trasatlántico, que aseguró que se están esforzando en rastrear a todos los pasajeros y miembros de la tripulación que embarcaron y desembarcaron en las distintas escalas desde el 20 de marzo, dijo que el fallecido era un neerlandés que experimentó los síntomas del hantavirus y murió abordo. Su mujer trasladó el cadáver a Johannesburgo (Sudáfrica) y murió el 26 de abril en el aeropuerto. Otra mujer de nacionalidad alemana murió a bordo el 2 de mayo. Su cadáver podrá ser repatriado a partir del domingo, cuando el barco llegue a Tenerife, donde fondeará junto al puerto Granadella, una instalación logística muy poco utilizada, a 20 kilómetros del aeropuerto de Tenerife Sur.

El hecho de que treinta personas abandonasen el barco en Santa Elena abre la posibilidad de más contagios. Suiza confirmó el miércoles un contagio que afecta a un pasajero que viajó en el crucero y retornó a su país a finales de abril, y que podría ser uno de los que desembarcó en Santa Elena. Singapur informó el jueves que había aislado a dos personas que estaban a bordo del crucero afectado, e indicó que se les han hecho pruebas y se esperan los resultados. A los tres fallecidos y cinco contagiados se añadió la noticia de que una azafata neerlandesa de KLM que había estado en contacto con la mujer fallecida en Sudáfrica y presentaba síntomas de contagio. Por suerte, las pruebas dieron negativas.

Aunque la OMS y las autoridades sanitarias europeas insisten en que el contagio del hantavirus procedente de excrementos, orín y otras secreciones de ratones rabilargos es muy bajo y la situación no es comparable con el Covid-19, los responsables sanitarios velan para que el desembarco se produzca con las máximas garantías de aislamiento y los pasajeros y tripulantes no sean trasladados a tierra hasta que no estén listos los aviones que han de repatriarlos desde el aeropuerto de Tenerife.

Ninguna persona del barco tiene síntomas de la enfermedad en este momento, si bien la incubación del virus que ataca al pulmón y a los riñones y provoca fiebre, dolores musculares, escalofríos, cefaleas (dolores de cabeza), náuseas, vómitos, y a veces dolor abdominal y diarrea, puede llegar a 45 días. De ahí que los 14 españoles que el domingo serán trasladados al Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, en el barrio madrileño de Carabanchel, tendrán que pasar la cuarentena voluntaria u obligada para preservar de la salud familiar y pública.

Primero de Mayo por el pan, el techo y la paz

Luis Díez.

Nunca ha sido fácil la vida para los trabajadores. Y ahora tampoco. En el contexto de crecimiento económico y productividad sostenida como la que vivimos en España –por encima de la media de la UE– tenemos más de diez millones de trabajadores con los salarios estancados. No se trata de que los sueldos de esas personas suban igual que los márgenes empresariales, cuyo promedio alcanza el 13% anual, sino de que, como dice Unai Sordo, secretario general de Comisiones Obreras (CCOO), tengan subidas de entre el 4 y el 7% para los próximos años.

El segundo gran problema es la vivienda. Los dos principales sindicatos de clase, CCOO y UGT, la consideran un problema estructural que “empobrece” a la población trabajadora. Y reclaman a los poderes públicos que “limiten los precios” de los alquileres y las cuotas de las hipotecas bancarias al 30% como máximo de los ingresos de cada hogar.

Los poderes públicos en este caso son también el PP de la señora Ayuso y del señor Feijóo que gobiernan en Madrid y en otras autonomías donde se han declarado “insumisos” para ejercer sus competencias y aplicar la Ley de Vivienda que permite congelar los alquileres en las “zonas tensionadas” y compensar fiscalmente a los caseros. Los poderes públicos son ese PP y VOX que rechazan los 7.000 millones de euros del nuevo plan de viviendas públicas recién aprobado por el Gobierno de Pedro Sánchez. Los mismos que, acompañados por la derecha catalana, Junts, han votado en el Congreso contra la prórroga de los contratos de alquiler, provocando estragos salariales a tres millones de inquilino cuando no el desahucio.

El secretario general de la UGT, José Álvarez, dejó claro el martes en la asamblea de delegados en Cádiz el contenido y, sobre todo, los destinatarios de las reivindicaciones de los asalariados en este Primero de Mayo cuando dijo que “el acceso a la vivienda, la sanidad y los servicios sociales debe garantizarse como un derecho fundamental”. Y subrayó: “Las comunidades autónomas tienen que dejar de bajar impuestos a los ricos, y éstos han de contribuir para que las personas que menos tienen puedan acceder a los servicios públicos”.

Junto a los salarios y la vivienda, la jornada laboral sigue en el centro de las reivindicaciones de los trabajadores. “Se están haciendo millones de horas extraordinarias sin control en España”, denuncia Unai Sordo al tiempo que reclama una actuación más firme de la inspección laboral para acabar con estas prácticas. “No puede haber impunidad; el control horario es una herramienta básica para garantizar derechos y acabar con abusos”, añade el líder de CCOO, quien considera “injustificable” que con la digitalización y los medios técnicos existentes siga sin aplicarse plenamente la normativa sobre la jornada laboral.

Aparte la frustración por el intento fallido de las fuerzas políticas progresistas de reducir la jornada a 37,5 horas semanales, las organizaciones sindicales tienen pocas dudas de que el avance de la Inteligencia Artificial (AI) generativa modificará el panorama laboral en términos cuantitativos y cualitativos. No sólo reducirá los puestos de trabajo sino también la jornada y, sobre todo, la ubicación física de los asalariados, hasta el punto de que podremos trabajar para cualquier país del mundo desde nuestra sede en España y contratar labores de trabajadores de otros países. El 2 de agosto próximo entra en vigor plenamente la Ley de la IA, la primera elaborada por la Unión Europea (UE) que obliga a los estados miembros a establecer controles y sanciones contra los riesgos “inaceptables”, “muy altos” y “altos” de la IA y contra la “opacidad” y falta de registro de los sistemas. (Informe: Ley sobre inteligencia artificial).

Por si fueran pocas las dificultades para hacer cumplir la normas laborales en materia de jornada, horas extras sin control, condiciones de trabajo y otras trampas, el famoso Tribunal Supremo ha contribuido a la incuria con su fallo del 14 de abril (ni siquiera la fecha es inocente) que impide el libre acceso de los inspectores de trabajo y seguridad social a las empresas. La sentencia del alto tribunal les exige un mandamiento judicial para poder inspeccionar los centros de trabajo cuando sean a la vez el domicilio social de la empresa, algo muy frecuente en las pymes. El rechazo de los inspectores a través de sus sindicatos profesionales ha sido inmediato por la falta de calidad jurídica del producto y porque el Supremo “se extralimita” en sus funciones, actuando como si fuera “el legislador”. CCOO denuncia que el fallo lamina la ley de 2015, reguladora de las funciones de la Inspección, de acuerdo con la Constitución y el convenio 81 de la OIT.

El rechazo a la guerra de EEUU e Israel contra Irán y a las masacres del genocida Benjamín Netanyahu en Gaza y Líbano marcan también las reivindicaciones de los trabajadores. Es muy curioso ver cómo el matón de la Casa Blanca se ha transformado en el pirata petrolero del Estrecho de Ormuz, violando la Carta del Mar de Naciones Unidas. El miércoles le preguntaron en el Congreso a su secretario de Guerra, Pete Hegseth, sobre el aumento del precio de los combustibles y de los alimentos en EEUU (y en el resto del mundo) y respondió diciendo que eran preguntas “capciosas”. A continuación preguntó: “¿Cuánto estarían dispuestos a pagar para garantizar que Irán no obtenga una bomba nuclear?”

Alguien debería recordar a ese antiguo comentador de televisión que su actual jefe Donald Trump rompió en 2018 el pacto negociado por Barack Obama con la teocracia iraní para evitar que construyera una bomba nuclear. Entonces hicieron falta veinte meses de negociación, expertos nucleares y decenas de reuniones. El pacto de Obama con Irán se llamaba Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA, por su sigla en inglés), tenía 160 páginas, incluía cinco anexos técnicos que detallaban los límites del programa nuclear iraní. En síntesis, Irán aceptó tres condiciones a cambio del alivio de las sanciones: enviar el 97% del uranio enriquecido fuera del país; limitar el enriquecimiento en curso al 3,67%, suficiente para las centrales pero no para hacer bombas, y adherirse al intrusivo régimen de inspecciones del Organismo Internacional de la Energía Atómica.

Pero Trump rompió el acuerdo hace ocho años, un tiempo que Irán podía haber aprovechado para proveerse de armas nucleares, aunque no lo hizo. Por el contrario, el ayatola Ali Jamenei, asesinado con familiares y altos funcionarios el 28 de febrero, primer día de la guerra, por los bombas estadounidenses, había firmado una fatwa en contra de las armas nucleares. Pero se ve que a Trump y Netanyahu les interesaba más la guerra. El miércoles le preguntaron al mencionado Hegseth cuántos meses más prevé que dure la guerra, pero se negó a contestar. El jueves, 30 de abril se cumplieron 60 días de guerra, plazo legal para que Trump comience a retirar las tropas o solicite el permiso del Congreso para continuar las hostilidades. Sólo cabe pedir que no inflijan más daño a su propio pueblo y al conjunto de la humanidad.

Patógenos ultras buscan envenenar la convivencia

Luis Díez.

Primero se les insulta. Si son negros se les llama “monos”. El otro sábado (18 de abril) se pusieron a gritar “¡Fuera la mona!” en la Puerta del Sol de Madrid. “La mona” era, según ellos, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez Gómez, y los que gritaban eran cientos de venezolanos residentes en España que acudieron a agasajar a la líder de la oposición al chavismo residual y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, muy arropada y acompañada por dirigentes de la derecha extrema y la extrema derecha española. Lanzó y jaleó el grito racista el cantante Carlos Baute, un tipo que ya en 2018 aparecía en las listas de Hacienda con unos impagos de 407.000 euros, más de lo que gana en doce años un trabajador medio en España.

Delcy Rodríguez no es Vinicius, pero tanto da. Si el presidente de los Estados Unidos (EEUU), el belicoso supremacista Donald Trump, caracteriza en las redes sociales a su antecesor Barack Obama y a su compañera Michelle como si fueran una pareja de orangutanes tampoco es cuestión de pedir respeto y educación a sus nuevos subordinados. Así que venga, todos a una: “¡Fuera la mona!” Quizá más tarde, cuando cientos de mujeres venezolanas se congreguen en la Plaza Brión de Chacaíto, al este de Caracas, para rechazar los insultos no solo a la presidenta encargada sino a las mujeres venezolanas, el mencionado Baute y la galardonada Corina (Medalla de Oro de la Comunidad de Madrid y Llave de Oro de la ciudad) se sientan obligados a disculparse, como sucedió de hecho.

Cuando se pasa de esa introducción al desprecio que es el vulgar insulto racista –“mono, panchito, moromierda, sudaca, negrata” y otros– a un análisis más sosegado, enseguida aparece la observación de que los insultados son seres inferiores, extranjeros poco evolucionados, gente más instintiva que racional, individuos primitivos que afilan sus cuchillos en la edad de piedra y, por consiguiente, plebe peligrosa. “Van a regularizar a violadores”, afirmó nada menos que el presidente del Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijóo, sin presentar prueba alguna de su aserto verbal.

Ya es sabido que el principal partido de la derecha y sus aliados de la ultraderecha voxida están que bufan porque el Gobierno de Pedro Sánchez ha puesto en marcha la regularización de más de medio millón de inmigrantes que desde hace tiempo viven y trabajan con nosotros. Es una regularización aprobada hacia dos años por el Congreso de los Diputados y respaldada por más de 600.000 firmas, sindicatos, patronales, organización no gubernamentales y la propia Iglesia Católica. Pero se ve que a PP-VOX les molesta que sean visibles y tengan derechos sociales e incluso humanos.

Un paso más en el estudio de los coloquiales insultos racistas y de la xenofobia en boga conduce al observador a preguntarse si este fenómeno es el primer signo proclive a la supresión de los derechos civiles básicos de los inmigrantes insultados. Y si. Esa es precisamente la estrategia de la derecha reaccionaria y patógena. Primero se les insulta, se les califica de animales o de subespecie humana en el mejor de los casos y luego ya resulta más fácil negarles los derechos inalienables como seres humanos.

La discriminación de las personas por razón de origen, raza, religión y otros motivos ha sido plasmada por agentes patógenos en los acuerdos PP-VOX para formar los gobiernos autonómicos de Extremadura y Aragón, de modo que los inmigrantes queden detrás de los nacidos en España a la hora de acceder a la asistencia sanitaria, social, educativa y a las migajas del que llaman “estado del bienestar”. “Primero los de casa”, dicen, como si los europeos, americanos, asiáticos y africanos que viven y trabajan en nuestro país no fueran personas ni tuvieran los mismos deberes y obligaciones que nosotros.

Esos dirigentes patógenos llegados a este mundo a envenenar la convivencia con mentiras y propaganda barata son los mismos que rechazan el derecho a la igualdad de las mujeres, niegan los asesinatos y la violencia machista, califican de “fanatismo climático” el calentamiento del planeta y los efectos letales de las emisiones contaminantes. Son patógenos cínicos, canelos, perrunos que orinan en público sin sentir ningún pudor y actúan, viven y cobran buenos sueldos a cuenta del común –y algunos trincan por detrás– amparados por la Constitución democrática de 1978, pero en contra de la Constitución, la democracia, la igualdad y el Estado de derecho.

Esos seguidores del matón de la Casa Blanca y del genocida Netanyahu dijeron meses atrás que iban a echar de España a ocho millones de personas, inmigrantes e hijos de inmigrantes, y retoman ahora su mensaje de odio rehabilitando el concepto empleado hace cuarenta años por el fascista francés Jean-Marie Le Pen de “prioridad nacional” para hacernos creer que si algunos servicios de la sanidad pública están colapsados y funcionan mal o si faltan plazas escolares o si hay poca vivienda y es muy cara o si las ayudas a la dependencia llegan tarde y las pagas del mínimo vital, más tarde todavía, es por culpa de los inmigrantes.

Aunque la falsedad y toxicidad de ese mensaje salte a la vista, a cierta derecha política que solo aspira al D+P (el Deterioro y la Privatización) de los servicios públicos para hacer negocio y, por supuesto, a echar del Gobierno al prestigioso dirigente progresista Pedro Sánchez, parece no importarle la discriminación, segregación y el apartheid implícitos y explícitos en los pactos autonómicos PP-VOX. Con esas medidas contra las personas de otros países que viven y trabajan (y juegan al fútbol y forman parte de las Fuerzas Armadas españolas) no solo pretenden enfrentar a la gente, sino además que les voten. Si esos pactos (legales) y las mociones similares que pretenden aprobar en otras autonomías donde tienen mayoría vulneran los derechos constitucionales de las personas, deberían ser recurridos de inmediato por el Defensor del Pueblo sin esperar a que adquieran forma jurídica. No olvidemos que para hacer daño basta con circulares y órdenes verbales. Y si no recuerde lo que hizo la señora Ayuso con los ancianos de las residencias durante la pandemia del coronavirus.

El síndrome de Keops ataca a Trump

Luis Díez.

Estatua dorada y escenario para el gran líder belicoso y pacificador.

Las evidencias históricas demuestran que desde que dios se hizo hombre, muchos hombres han querido ser como dios. En nuestro tiempo, el actual presidente de Estados Unidos (EEUU), Donald Trump, considerado el personaje más poderoso del planeta en términos bélicos, está prolongando la deriva mental de emperadores como Cesar o Napoleón, monarcas absolutos y capos criminales como Hitler, Mussolini y Franco (“Espada del altísimo”, lo nombró el arzobispo Gomá y Tomás), llegando a enfrentarse al representante del dios de los católicos en la Tierra, el Papa León XIV, defensor de la paz, la dignidad y los derechos humanos por excelencia, que en junio próximo visitará España invitado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el primer mandatario europeo en plantar cara a los belicosos Netanyahu y Trump.

Algunos especialistas han bautizado esa tendencia al endiosamiento como “síntoma o síndrome de Keops”, el faraón egipcio del 2.500 antes de Cristo que construyó la gran pirámide de Guiza y era creído y temido por el pueblo como sucesor de los dioses Horus y Osiris. Hay algo de ese síndrome de Keops en la demolición de un ala de la Casa Blanca para construir un gran salón de baile (con un refugio antiaéreo debajo) o en ese empeño de añadir su nombre al Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas en Washington y ese afán de poner también su nombre al aeropuerto internacional de Palm Beach, en Florida, donde el gobernador Ron De Santis, otrora adversario interno, no ha dudado en cultivar el ego del déspota. Más allá del gasto de cinco millones de euros para que el megalómano pueda leer su nombre orificado al aterrizar en West Palm Beach, el señor Santis ha facilitado la entrega a Eric Trump de un solar (un antiguo aparcamiento) en el centro de Miami para que su papá construya una biblioteca vertical, una torre con su nombre en lo alto, estatuas doradas de sí mismo dentro y a los lados del edificio y el avión Air Force One en desuso estacionado en la planta de entrada.

Torre de la futura biblioteca Trump en el centro de Miami.

A propósito de aviones, contaba Terry Castleman en Los Ángeles Times cómo un “avión del fin del mundo” había provocado la alarma al ser visto en Los Ángeles y unos días después en Fresno, en plena guerra de Trump y Netanyahu contra Irán y Líbano. El avión cerca de Fresno era un Boeing E-6B Mercury que aparentemente realizaba ejercicios de aterrizaje. Tanto éste como el que causó revuelo al aterrizar en el Aeropuerto Internacional de los Ángeles (un Boeing E-4B Nightwatch que transportaba al secretario de Defensa, Pete Hegseth, al sur de California como parte de su gira de un mes de duración denominada “Arsenal de la Libertad”) funcionan como centros de operaciones de emergencia del presidente de EEUU ante graves amenazas para la seguridad nacional como una guerra nuclear. De ahí su nombre.

La entrada a la Biblioteca trampista proyectada en Miami.

La penúltima expresión del síndrome de Keops atribuida a Trump no le va a la zaga a Napoleón Bonaparte y se trata de un arco de triunfo en Washington, similar al que el corso erigió en 1806 en los Campos Eliseos de París para conmemorar la victoria de sus tropas en Austerlitz (actual República Checa), sólo que más grande, más alto y con una gran escultura en lo alto. Aunque vale suponer que podría conmemorar la “gran victoria” de los bombardeos contra Irán, con solo 13 bajas en su Ejército, habrá que esperar la decisión del personaje. De lo que no hay duda es de la irritación de millones de católicos estadounidenses ante la burlesca ocurrencia del presidente de difundir su imagen imitando a Jesucristo, con túnica blanca, faja roja, bandera estadounidense alrededor, águilas calvas, aviones de combate y una bicho alado con cuernos en el cielo. El Trump-Jesucristo aparece curando a un enfermo.

El cómico Jon Stewart se reconoció en la bufonada de Trump sobre Jesucristo.

“¡Oh, Dios mío!”, exclamó el hombre enfermo, el actor cómico Jon Stewart, al reconocerse en la imagen reproducida por inteligencia artificial (IA). “No sabía que ya estábamos en esa situación. No me había dado cuenta de que mi aspecto había llegado a un punto lamentable”, confesó Stewart, que es un descreído de izquierda. “Me alegra que Jesús-Trump haya traído su oleo sanador”, confesaba antes de elogiar las limitaciones de la IA. “Es como si dijera: puedo darte fuegos artificiales y poderes curativos y puedo convertirte en Jesus, pero pesas lo que pesas. Tendrás que ser un Jesús gordo”, añadió Stewart. Puesto que la publicación se produjo después de los primeros ataques verbales del presidente contra el Papa, el actor remató: “Los comentarios de Trump sobre el Papa han ofendido a mucha gente cristiana. Pero no se preocupen, la cosa empeorará”.

Trump acusó al Pontífice de ser “indulgente con el crimen” y “terrible en política exterior”. En una extensa diatriba en su red Truth Social se despachó contra el líder católico nacido en Chicago diciendo: “No quiero un Papa que piense que está bien que Irán tenga un arma nuclear. No quiero un Papa que piense que es terrible que Estados Unidos atacara a Venezuela, un país que enviaba enormes cantidades de drogas a Estados Unidos y, peor aún, que vaciaba sus cárceles, incluyendo asesinos, narcotraficantes y criminales, a nuestro país. Y no quiero un Papa que critique al Presidente de los Estados Unidos porque estoy haciendo exactamente para lo que fui elegido, por una aplastante mayoría: establecer cifras récord de delincuencia (sic) y crear el mejor mercado de valores de la historia”.

Las invectivas del matón de la Casa Blanca comenzaron después de que León XIV criticara la “idolatría del yo” y el “delirio de omnipotencia” presentes en la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán y Líbano, que calificó de “atroz” antes de afirmar que Jesucristo no se puede usar para justificar ninguna guerra y de instar a los jefes de todos los bandos a deponer las armas. La exigencia de paz a un tipo que amenazaba con acabar con la civilización persa en una noche y al que el Papa no citó, enfureció al promotor de la Furia Épica, que no ha cesado de criticarle desde entonces. Sin embargo, el Papa insiste en la exigencia de la paz con palabras tan firmes como las que pronunció el jueves pasado en en el corazón de un Camerún asolado por las guerra: “El mundo está siendo devastado por un puñado de tiranos”, dijo después de criticar a los dirigentes quederrochan millones de dólares en asesinatos y destrucción”. Como es sabido, Trump ha anunciado una petición de 1,5 billones de dólares para armamento y defensa el próximo año. En un mitin confesó el 1 de abril: “No podemos hacernos cargo del cuidado infantil. Estamos luchando guerras. No es posible que nos encarguemos de las guarderías, el Medicaid, el Medicare, todas estas cosas”.

Al margen de cuál sea el desenlace de una guerra ilegal y de oportunidad del dúo Trump-Netanyahu y de si Irán entrega finalmente a Rusia la media toneladas de uranio enriquecido que guarda bajo tierra para que EEUU desbloquee el tránsito por el Estrecho de Ormuz, cumpliendo la Carta de Naciones Unidas sobre el libre tránsito marítimo, el comportamiento imprevisible y los comentarios extremos de presidente norteamericano han acelerado la discusión sobre si es errático o si tiene problemas de salud más serios. Así lo señalaba el 14 de abril el New York Times. El gobernador de Illinois, JB Pritzker, ha invocado la vigésimoquinta enmienda para revocarlo por incapacidad. “Un loco transtornado no puede tener el control”. Pero no se trata solo de una inquietud expresada por dirigentes del Partido Demócrata, comediantes de televisión y profesionales de la salud mental que hacen diagnósticos a distancia. Ahora, también puede escucharse de generales retirados, diplomáticos y funcionarios extranjeros. Y, lo que es más sorprendente, puede oírse incluso en la derecha, entre antiguos aliados del presidente.

Portavoz muestra el Arco de Triunfo trumpista

Pakistán conquistó a los Trump con negocios y un hotel en Manhattan

Luis Díez.

Personas bien informadas cuentan cómo Pakistán conquistó la simpatía (aunque sea mucho decir) del presidente de Estados Unidos (EEUU), Donald Trump, hasta el punto de convertirse en su tabla de salvación para salir de la maldita guerra contra Irán que él mismo inició junto con el genocida del pueblo palestino y principal obstáculo para la paz en Oriente Medio, Benjamín Netanyahu.

Ya recordarán que diez días antes de lanzar los primeros bombazos sobre Teherán, asesinando al ayatola Ali Jamenei y a más de cuarenta miembros de su gobierno represor, el matón de la Casa Blanca convocó a los representantes de los países que aceptaron formar parte de su llamada Junta de Paz, una especie de club de pago (mil millones de dólares de cuota). En aquel marco, el antiguo promotor inmobiliario, amigo de Trump y negociador del alto el fuego en Gaza (y ahora en Irán), Steve Wifkoff, presentó un inusual acuerdo entre EEUU y Pakistán.

Se trataba de un memorando para la cesión y remodelación del glamuroso (en su día) Hotel Roosevelt de Nueva York, un enorme edificio propiedad de Pakistán, situado entre las calles 45 y 46 y las avenidas Madison y Vanderbilt de Manhattan. De pronto, el acuerdo entre el mediador trumpista Witkoff y el primer ministro pakistaní Shehbaz Sharif convertía a la administración federal estadounidense en copropietaria del inmenso inmueble, algo que agradó sobremanera al presidente, siempre atento a las oportunidades de “monetarizar” el cargo para sí y su familia.

El hijo de Witkoff, negociador y amigo de Trump, firma un convenio para extender a Pakistán el negocio de criptomonedas que comparte con los hijos de Trum. Detrás, en el centro, el primer ministro pakistaní Shehbaz Sharif

Si durante el primer mandato, el presidente magnate incrementó su fortuna en unos tres mil millones de dólares, en el primer año de su segundo y último nuevo mandato ha sumado a su patrimonio otros mil quinientos millones más según estimaciones de grandes medios de comunicación. Cierto es que ha renunciado a los 400.000 dólares anuales de sueldo oficial.

Pero las atenciones de los sagaces mandatarios pakistaníes hacia el incontinente Trump y su entorno se han sucedido en muchos campos. Por ejemplo, Pakistán nominó al matón de la Casa Blanca para el Nobel de la Paz. Pakistán contrató lobistas vinculados a la familia Trump. Y Pakistán (su ministro de finanzas) firmó un mes antes del acuerdo del Hotel Roosevelt un convenio para incorporar una filial de World Liberty Financial, la empresa de criptomonedas fundada por las familias Trump y Witkoff, a sus transacciones internacionales.

Es lógico que míster Witkoff, siempre acompañado en sus tareas de mediación de Jared Kushner, yerno de Trump, apelase a las buenas relaciones con los amigos pakistaníes para frenar la escalada bélica contra Irán sin provocar más daño económico al conjunto de la humanidad y a los propios estadounidenses. Y es lógico también que el primer ministro pakistaní, señor Sharif, se apresurase a enviar a las autoridades supervivientes de Irán una propuesta de paz que sin apariencia de “victoria pírrica” para EEUU e Israel les permitiese salir airosos del lance.

El ayatola Mojtba Jamenei dio su visto al acuerdo de tregua dos horas antes de que acabase el ultimatum USA

Sharif aprovechó bien la oportunidad y se hizo acompañar de los buenos oficios de los grandes países con mayor influencia en el área como son Egipto, Arabia Saudita y Turquía, para conseguir de Irán un plan de negociación de diez puntos, comenzando por la reapertura y el libre tránsito del Estrecho de Ormuz, que estrangula desde hace ya mes y medio a los países petroleros del Golfo Pérsico. En los ricos emiratos petroleros trabajan, por ejemplo, más de un millón de pakistaníes cuyas remesas suponen el 40% de los ingresos del país desde el exterior.

Así, entre insultos –“Abran el puto Estrecho, locos bastardos, o vivirán en el Infierno”–, prórrogas y un ultimatum apocalíptico –“Toda una civilización morirá esta noche, para no volver más”– del presidente de EEUU a Irán, los negociadores pakistaníes, entre los que destacó el jefe militar Asim Munir, consiguieron que el nuevo líder supremo Mojtaba Jamenei diese discretamente luz verde a la tregua. Al alivio de la población iraní se sumaron los países del Golfo Pérsico indirectamente castigados por la belicosidad de Trump. Pero poco duró la alegría en la casa del pobre (y la casa propiamente dicha) ya que Israel aprovechó las horas posteriores a la tregua para acometer los bombardeos más intensos contra Líbano, con un saldo de 203 personas muertas y más de mil heridas.

La “aportación” del carnicero de Gaza a la paz revela su frustración por el alto el fuego alcanzado entre EEUU e Irán. Pero en esta ocasión, su amigo y aliado Trump le ha pedido que no tense más la cuerda y se vaya a Washington a negociar con el gobierno de Líbano sobre el desarme y la eventual disolución de las milicias de Hezbolá. Esas milicias han frenado los repetidos intentos de Israel de ocupar el sur del Líbano, incluyendo el valle del Litani, según han proclamado, aprovechando la guerra contra Irán.

Israel desató los bombardeos más intensos sobre Beirut tras conocer la tregua con Irán

En esa zona, cerca de la localidad de Marjayún, se encuentran los 650 soldados españoles que forman parte del contingente de cascos azules de la ONU y que desde hace 20 años (se desplegaron en 2006) habían conseguido evitar la guerra hasta que la irrupción de EEUU contra Irán desbarató el equilibrio y ha contribuido a embrutecer y embravecer a las tropas israelíes hasta el punto de despreciar e intentar humillar a una patrulla española antes de retener, insultar y maltratar a un soldado durante una hora.

La protesta diplomática del Gobierno español ha provocado la burla de la portavoz parlamentaria del PP en el Congreso con una comparación tan estúpida como: “A mí también me ha retenido una hora la guardia civil en un control”. ¿No defiende el PP a los soldados españoles en misiones de paz en el mundo? En la “operación Libre Hidalgo” de la ONU en Líbano, que llegó a contar con 1100 militares españoles han perdido la vida quince de ellos.

Netanyahu ha acusado al Gobierno español de “librar una guerra diplomática” contra su país y ha ordenado expulsar a los representantes españoles del Centro de Coordinación Cívico-Militar (CMCC, por su siglas en inglés), un órgano creado para la supervisión del alto el fuego en la Franja de Gaza como parte del plan de paz de Donald Trump. Desde el alto el fuego de octubre pasado han matado a más de 700 palestinos cerca de lo que ahora llaman línea naranja con Gaza.

En realidad el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, acusó directamente a Netanyahu de violar los derechos humanos y de “desprecio por la vida” por continuar los ataques contra Líbano a pesar del alto el fuego entre EEUU e Irán. Y viernes volvió a pedir a la Unión Europea (UE) que, “por coherencia y por empatía”, suspenda el Acuerdo de Asociación con Israel. “No permitamos una nueva Gaza en Líbano”, zanjó.

Matan niños con misiles de alta precisión

Luis Díez.

Misil PrSM, de Ataque de Precisión empleado por primera vez en la guerra contra Irán para bombardear una escuela y un pabellón deportivo.

Los aliados no son para matar gente, niños, civiles inocentes. Es lo que están haciendo en Irán, Líbano y Palestina los desalmados (sin alma) Donald Trump y Benajmín Netanyahu, presidente y primer ministro de Estados Unidos e Israel, respectivamente. Los aliados tampoco están para avalar el uso de misiles con fragmentos de tungsteno incandescente en guerras ilegales, contrarias a la Carta de Naciones Unidas y al derecho internacional. Por eso se entiende que esta misma semana el Gobierno de Austria que preside el conservador Christian Stocker se haya sumado a la posición que encabezó España de no autorizar las bases militares ni el espacio aéreo a los aviones con material (bombas y misiles) y personal para machacar a los países mencionados.

Alguien de mayor talla política –y humana– que los bocalanes de la derecha reaccionaria que aspiran a gobernar en nuestro país –el dúo Feijóo-Abascal– debería llamar ahora al secretario de Estado de EEUU Marco Rubio para dejar claro que la Alianza Atlántica es defensiva y no vale para “guerras de oportunidad” como pretende Trump. Convendría que el señor Feijóo aclarase, aunque solo fuera por honradez con los que votan al PP, si está con Trump o con la UE. ¿Apoya o no la política exterior española o la de Trump, que como bien decía el jueves en Liberación el ministro de Exteriores José Manuel Albares, “ha sustituido la diplomacia por la guerra”?

Una vez más ha salido el presidente Francés, Emmanuel Macrón, a responder a la intención de Trump de devaluar la Alianza Atántica. Si en declaraciones al The Telegraph Trump afirmaba días atás que la OTAN es “un tigre de papel” y abundaba en la posibilidad de que EEUU abandone la alianza militar, el presidente francés replicaba: “Si siembras dudas a diario sobre el compromiso, erosionas la esencia”. Desde Seúl (Corea del Sur) donde se hallaba en visita oficial Macron lamentaba las contradicciones del jefe de la Casa Blanca: “No se puede contradecir lo dicho el día anterior; sería más sensato hablar menos y trabajar por una paz justa”.

Y abundaba: una guerra con Irán no es el medio adecuado para resolver definitivamente el problema del programa nuclear iraní. “Sin un marco diplomático y técnico para las negociaciones, la situación podría deteriorarse de nuevo en cuestión de meses o años”. Solo un acuerdo negociado permitiría un control y una estabilidad a largo plazo para todos, decía Macron antes de considerar “irreal” la idea de reabrir el estrecho de Ormuz por la fuerza. “Llevaría muchísimo tiempo y expondría a todos los que cruzan el estrecho a grandes riesgos”. En su opinión, el estrecho de Ormuz ha de reabrirse, “pero esto solo puede ocurrir con el consentimiento de Irán”.

Ya es sabido que la negativa de los países de la Alianza a meter la cabeza en el avispero de Ormuz después del fracaso de la flota USA en la escolta a un petrolero y, por supuesto, de que las aseguradoras retiraran su cobertura a los buques, irritó al matón de la Casa Blanca hasta el punto de llamar “cobardes” a los aliados y amenazarles con la expresión de que “no se lo olvidaría”. Y eso que el 7 de marzo había escrito: “No necesitamos gente que se una a las guerras cuando ya hemos ganado”. Para comprobar las ganancias solo hay que preguntar a los estadounidenses. Y, desde luego, a los europeos, africanos, chinos y demás naciones del sudeste asiático.

Después de los improperios contra los aliados de la OTAN, Trump dijo que el desbloqueo del estrecho de Ormuz era un asunto de los países interesados en sacar el petróleo y el gas. Llegó a afirmar que EEUU no tenía “nada que ver” con el problema. Algo insólito, pues es consecuencia directa e inmediata de la guerra estadounidense-israelí contra Irán. Luego ya, en el discurso a la nación que anunció el miércoles a bombo y platillo y duró 19 minutos, no hizo una sola mención a la OTAN ni al bloqueo de Ormuz. Solo dijo que la guerra durará “unas pocas semanas más” y luego bajarán los precios de los carburantes.

Bombardeo del barrio de la televisión de Teherán

La frivolidad del personaje y sus atolondrados arúspices viscerales le lleva a manejar conceptos malsanos como “furia épica”, sustantivos acabados y adjetivos rotundos como “rendición incondicional”, a proferir majaderías como el “cambio de régimen” (por tercera vez en Irán) y, en fin, como hizo en su monólogo del miércoles, a fanfarronear como si la guerra y el sufrimiento humano no fueran más que un juego: “Vamos a darles un golpe durísimo durante las próximas dos o tres semanas. Vamos a devolverlos a la Edad de Piedra, donde pertenecen. Mientras tanto, las conversaciones continúan”. Eso sin dejar de afirmar que EEUU ya ha derrotado a Irán, ha ganado la guerra y ha conseguido una “victoria decisiva y abrumadora”. ¿Por qué y para qué manda entonces un tercer portaaviones y mantiene un despliegue de más de 50.000 soldados en la zona?

Antes del esperado discurso del belicoso agente naranja, el secretario Rubio argumentaba que los objetivos bélicos no tenían “nada que ver” con el liderazgo iraní, dejando en ridículo las repetidas alusiones al “cambio de régimen” del señor Trump. “Muchos estadounidenses se preguntan: ¿Por qué Estados Unidos tuvo que atacar a Irán ahora?” Y la respuesta de Rubio en un video previo al discurso de su jefe fue que Irán estaba acumulando tal arsenal de misiles y drones para proteger sus ambiciones nucleares que la guerra era la “última y la mejor oportunidad” para eliminar la amenaza. “Estábamos al borde de un Irán con tantos misiles y tantos drones que nadie podría hacer nada contra su programa de armas nucleares en el futuro”, dijo Rubio. “Ese era un riesgo intolerable”. Pero, como se recordará, eso no es verdad: estaban negociando sobre el programa nuclear iraní y el uso de sus minas de uranio. Unos recursos que ahora, de pronto, han dejado de preocupar a Trump porque, según dice, “están muy enterrados en el subsuelo”.

Lo cierto es que la amenaza de liquidar la infraestructura civil de Irán –centrales y líneas eléctricas, plantas potabilizadoras, traída de aguas, puentes, vías, carreteras, puertos e incluso la nuclear de Bushehr, en la costa del golfo Pérsico– si el presidente iraní Masoud Pezeshkian y sus correligionarios no firman la “rendición incondicional” antes del lunes, 6 de abril, augura nuevas penalidades para la población de los países bombardeados. En una carta a los estadounidenses, Pezeshkian denunció “la avalancha de distorsiones y narrativas fabricadas” por EEUU, aseguró que Irán no es una amenaza, que siempre se ha defendido de la agresión estadounidense y tras preguntar “¿a qué intereses beneficia realmente esta guerra?”, recordó que Irán se encontraba en plena negociación nuclear con EEUU cuando este último lo atacó “como instrumento de Israel”.

Ahora, gracias a los últimos análisis e investigaciones de los periodistas de The New York Times Christiaan Triebert y John Ismay, sabemos que los atacantes estadounidenses emplearon una variedad de misiles con explosión esférica de metralla de la que es imposible escapar y que por su similitud con una gran bomba de racimo debería estar prohibida. ¿Es eso lo que espera a los iraníes, los palestinos y los libaneses de los pueblos y ciudades del sur del río Litani que Israel ha decidido anexionar a bombazos? Ya recordarán que el 28 de febrero, EEUU disparó un misil Tomahawh que alcanzó la escuela de Minab y mató a 175 personas entre menores de doce años, maestros y cuidadores. Pero aquel primer día de la guerra también mataron al menos a otras 21 personas en un polideportivo junto a una escuela de Lamerd, en el sur del país, a unos doscientos kilómetros de la costa del Golfo Pérsico.

Ese ataque fue realizado con un misil balístico de corto alcance (300 kilómetros) cuyas siglas en inglés son PrSM y significan Misil de Ataque de Precisión. Este artefacto está siendo fabricado a toda máquina por Lockheed Martin y ha sido utilizado por primera vez por la Armada de USA en esta guerra. Los videos analizados por los especialistas del Times captan un ataque en una zona residencial a unos 275 metros del polideportivo y la escuela mencionada y muestran el arma en el aire, una silueta distintiva que coincide con el PrSM. El misil estalla en una gran bola de fuego en pleno vuelo. Otro video de una cámara de seguridad situada frente al polideportivo muestra el ataque, una explosión justo encima de la estructura.

Restos de personas en la escuela de Minaf donde mataron a 175 niños y maestros

En las fotos de las secuelas se comprueba que ambos lugares estaban llenos de agujeros causados por metralla de tungsteno. En el momento de los ataques, el polideportivo era utilizado por un equipo femenino de vóleibol, según Amir Saeid Iravani, representante de Irán ante las Naciones Unidas. Fotos y videos publicados en una cuenta de las redes sociales vinculada a la escuela demuestran que las instalaciones eran utilizadas regularmente por niños. Además, el polideportivo estaba identificado públicamente, durante años, como instalación de uso civil en plataformas cartográficas digitales de fácil acceso como Google MapsApple Maps y Wikimapia, según ha quedado contrastado.

Las imágenes tomadas desde el suelo y por satélite muestran el pabellón deportivo con marcas de quemaduras y el tejado parcialmente derrumbado. En imágenes del interior de la escuela se ven ventanas reventadas, daños causados por el fuego y manchas de sangre. Aunque esta cifra no se ha verificado de forma independiente, fotos y videos publicados en internet por medios de comunicación locales muestran escenas de un funeral multitudinario al día siguiente, 1 de marzo. Otras cien personas resultaron heridas, denunció el señor Iravani, representante de Irán ante la ONU.

Algunos muertos eran jugadoras de vóleibol que estaban entrenando dentro del pabellón cuando impactó el misil, según Iravani y testigos presenciales citados por Drop Site News, medio de comunicación en línea con sede en Estados Unidos. Tasnim, una agencia de noticias semioficial iraní, publicó los nombres de las 21 personas que, según dijo, habían muerto. Un periodista radicado en Irán, Negin Bagheri, escribió sobre dos de las víctimas: Helma Ahmadizadeh, de 10 años y alumna de cuarto grado, y Elham Zaeri, de quinto, que estaban en un entrenamiento de vóleibol cuando cayó el misil. Khabar-e Jonoub, periódico iraní, informó de la muerte de un entrenador deportivo identificado como Mahmoud Najafi.

El PrSM diseñado para el arsenal del ejército y del Cuerpo de Marines y desarrollado por Lockheed Martin en Camden, Arkansas, puede superar los seiscientos kilómetros de alcance y perseguir objetivos móviles, lo que le convierte en un misil letal, con una supuesta precisión y una cantidad de explosivo todavía no desvelada al público. Desde su sede de Dallas, la citada empresa del armamento comunicó el 25 de marzo la firma de un contrato con el Departamento de Guerra por 4949 millones de dólares para “cuadruplicar” la producción y suministro de PrSM. Además de matar con precisión, los fabricantes manifiestan “su compromiso de expandir y fortalecer el Arsenal de la Libertad, creando empleos bien remunerados y altamente cualificados que garantizarán la paz mediante la fuerza para las generaciones venideras”. ¿?

Tercer rechazo masivo a Trump en las calles de EEUU

Luis Díez.

Millones de personas aprovecharon el asueto del sábado 28 de marzo para acudir a los más de cuatro mil actos convocados en otros tantos pueblos y ciudades de Estados Unidos contra la guerra en Irán, decidida y lanzada por el presidente Donald Trump de acuerdo con el primer ministro de Israel, el genocida Benjamín Netanyahu, sin una consulta al Congreso ni siquiera a su gabinete en pleno, que reunió el jueves pasado por primera vez desde que empezó la guerra.

Las protestas, bajo el lema No Kings, por tercera vez en menos de un año, se dirigieron también contra la política migratoria del matón republicano de la Casa Blanca, que persigue con especial saña a hispanos y africanos y ha llegado a emplear al ejército en las ciudades para reforzar las redadas indiscriminadas de la policía de aduana y fronteras, el ICE, considerado “la Gestapo de Trump”.

En esta ocasión Minnesota se convirtió en el centro de atención de las protestas masivas contra las políticas del belicoso jefe ultraderechista del Partido Republicano, en recuerdo y homenaje a los dos jóvenes profesionales estadounidenses asesinados a tiros por el ICE, Renee Good y Alex Pretti. Miles de personas corearon su nombre, hombro con hombro, mientras en los jardines del Capitolio, en San Paul, el cantante Bruce Springsteen interpretaba Streets of Minneapolis, la canción que compuso en respuesta a los asesinatos. “Vuestra fortaleza y vuestro compromiso nos demostraron que esto seguía siendo Estados Unidos”, dijo. “Y esta pesadilla reaccionaria, y estas invasiones de ciudades estadounidenses, no quedarán impunes”.

La gente se movilizó desde la populosa Nueva York hasta Driggs, un pueblo de menos de 2.000 habitantes en el este de Idaho, donde Trump ganó con el 66% de los votos en 2024. Chicago fue un clamor contra la guerra y los ataques a los inmigrantes. La escalada del conflicto contra Irán ha provocado un aumento desmesurado de los precios de la gasolina y el despliegue del ICE en los aeropuertos ha colmado la paciencia de los estadounidenses.

Además de la protesta en el Grant Park de Chicago, que comenzó el sábado por la tarde con una potente interpretación de In This America de la artista local Melody Angel, se registraron manifestaciones masivas en Denver, Boston, Austin, Phoenix, Los Ángeles, Atlánta, Miami… En esta ocasión la manifestación llegó a la zona entre Mar-a-Lago y Boca de Ratón donde se encuentra el resort y club de lujo del destinatario de la nueva protesta.

Según informaciones de los grandes diarios y de la agencia AP, la participación superó la registrada en las dos convocatorias anteriores y alcanzó la cifra de ocho millones de personas. A pesar del tono pacífico de los actos, dos legisladores estatales fueron tiroteados en Minneapolis sin que se registrara ninguna desgracia. Otras tres personas fueron heridas de bala durante la manifestación en Salt Lake City. En Culpeper, Virginia, un tipo embistió con su vehículo a la multitud, atropellando a una persona, que resultó con heridas leves.

Aparte esos episodios odiosos, en Austin la policía utilizó gases lacrimógenos y realizó arrestos cerca del Capitolio Estatal tras un día de manifestaciones que se mantuvieron mayoritariamente pacíficas. Horas antes, se avisó una “amenaza creíble” contra legisladores estatales de Texas que planeaban asistir a la manifestación. En Los Ángeles, la policía también empleó irritantes químicos contra los manifestantes y practicó detenciones de personas que suponía que eran inmigrantes.

Bruce Springsteen rindió homenaje a Rene y Alex, asesinados por el ICE en Minnesota
En Boston
En Denver

Acciones policiales en Los Ángeles
En Austin

En Minesota