Archivo de la etiqueta: La Pequeña España

Sanchez deplora en la ONU la maldad de Trump, Netanyahu y Putin

Luis Díez.

Gran parte del interés político de la semana procede de Nueva York, donde los líderes de los países del mundo (menos Palestina, porque Estados Unidos les sigue negando el visado) han participado en la Asamblea General de la ONU. El presidente español, Pedro Sánchez, ha aprovechado la ocasión de intervenir en un foro sobre economía con el alcalde Zohran Mamdani, quien rindió homenaje a nuestro Federico García Lorca. Todo un detalle por su parte. El autor de Poeta en Nueva York fue asesinado por los golpistas nazi-fascistas hace noventa años. Pero se joden: no lo han podio matar.

Ahí dejó Sánchez su primer mensaje: “Frente a la motosierra que ha recortado un tercio de la ayuda al desarrollo en menos de dos años, España ha duplicado su inversión en cooperación y ha aumentado un 60% su contribución al sistema multilateral”. Sin citar al presidente del país más poderoso del mundo, describió cómo “la desigualdad, la desesperación y la desinformación han alimentado una de las mayores crisis de la migración irregular de los últimos años”, pero quiso dejar claro que ni la avalancha sobre Ceuta ha desviado al Ejecutivo del camino de la solidaridad. “España no va a convertir al migrante en enemigo”, afirmó el líder socialista en contraste con lo que va a pedir este sábado la derecha facciosa en una concentración en Ceuta patrocinada por ejemplares como el millonario Marcos de Quinto, el navegante Álvaro de Marichalar, hermano del exmarido de la infanta Elena y nieto del vizconde de Eza, precisamente el ministro del Ejército y la Marina corresponsable del desastre de Annual en 1923, y otros personajes emberrechinados y nada ejemplares.

Autobombo y falsedades

Pero volviendo a Nueva York, el presidente de EEUU, Donald Trump, hizo un balance triunfal de su política económica, contra los inmigrantes –su “Gestapo”, el ICE, los sigue matando impunemente a balazos– y la delincuencia ante el pleno de la ONU. Dedicó la mayor parte de su monólogo a la guerra contra Irán y a su papel en el escenario mundial. Tras asegurar que ha destruido la fuerza militar iraní dijo que se enfrenta a una “gran decisión”, “aniquilar” a la República Islámica o negociar la paz. Como pacificador se atribuyó la solución de ocho guerras y abundó en su mediación entre Rusia y Ucrania.

De inmediato la BBC y otros medios informativos revelaron las falsedades del belicoso Trump: A pesar de los reveses, Irán ha seguido atacando con misiles y drones las bases militares de EEUU en la región, así como a sus aliados en el Golfo Pérsico. Frente a la afirmación del neofascista de que ahora fluye más petróleo por el estrecho de Ormuz  –“Estamos sacando 22, 25, 30, 32 y 37 barcos, respectivamente, todos los días y todas las noches”, aseguró Trump–, la agencia de inteligencia marítima Kpler dijo que el paso  de todo tipo de embarcaciones por el estrecho había sido entre 9 y 24 al día la semana pasada, muy por debajo del promedio previo a la guerra, de alrededor de 140 cruces diarios. Los datos de Kpler también muestran que un promedio de 8,1 millones de barriles de petróleo crudo diarios atravesó el estrecho la semana pasada, frente a los 13,5 millones de barriles al día registrados antes de la guerra.

De las 8 guerras con las que Trump dijo haber terminado mencionó seis: Camboya y Tailandia; Kosovo y Serbia; República Democrática del Congo y Ruanda; Pakistán e India; y Armenia y Azerbaiyán, además de la guerra en Gaza. BBC Verify constató que varios de esos conflictos duraron solo unos días, aunque fueron producto de tensiones de larga data, y que las hostilidades han seguido en República Democrática del Congo y contra Gaza.

Para completar el cuadro, Maribel Hastings escribía en Tribuna Hispana USA cómo mientras Trump despilfarra miles de millones en el conflicto armado, reduce los programas sociales como Medicaid y deja sin seguro médico a millones de estadounidenses. Según la última encuesta de Reuters-Ipsos, la aprobación del despótico presidente ha caído al 32%, la más baja de sus mandatos. Y no hay que descartar su dimisión si pierde la mayoría en las elecciones del 3 de noviembre para renovar el Senado y la Cámara de Representantes.

Egoístas, crueles e ignorantes

Luego, cuando el miércoles a la 1:30 de la madrugada (hora de España) le tocó el turno al presidente español, Pedro Sánchez, lanzó un mensaje contra los líderes “egoístas, ignorantes y crueles”, en velada alusión al estadounidense Trump y al ruso Vladimir Putin, y más clara, al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu. Les criticó por “la absurda creencia de que el mundo es un juego de suma cero en el que la ganancia de unos implica necesariamente la pérdida de otros, por la ignorancia colosal y desvergonzada que desprecia a la ciencia y asume que hay países tan poderosos que pueden abusar del resto y no necesitan a nadie para prosperar, y por practicar una crueldad que ya ni se inmuta al ver las costillas de un niño hambriento o un hospital reducido a escombros”.

Fue el de Sánchez un discurso sentido y demoledor. “A lo largo de estos ocho años he visto a estas fuerzas reaccionarias –egoístas, ignorantes y crueles– crecer. He visto cómo se quitaban las caretas y se hacían con el poder en muchos lugares. Y desde allí, las he visto lanzar guerras ilegales y masacrar a civiles inocentes. Las he visto tratar a millones de seres humanos como si fueran ganado y retirar la ayuda a quienes y más sufren la pobreza y la enfermedad. Las he visto contaminar la atmósfera y el océano como si fueran de su propiedad. Y conspirar para destruir esta organización y todo lo que ella representa. Ser testigo de estas cosas ha transformado mi forma de entender el mundo”. Eso dijo antes de asegurar que no ha perdido la esperanza. Y ha blandido la oposición de España a todas las guerras, ya sea la desatada por Putin en Ucrania o la montada por Trump y Netanyahu contra Irán y Líbano.

“Nos hemos negado a aumentar nuestro gasto militar al 5% del PIB –ha proseguido Sánchez– y hemos hecho todo lo que estaba en nuestras manos para evitar agresiones contrarias a la Carta de las Naciones Unidas, sancionando a los agresores rusos, imponiendo un embargo de armas a Israel, impidiendo que se use nuestro territorio para desplegar una agresión contraria a la legalidad internacional y condenando sin matices el genocidio que Netanyahu sigue perpetrando en Gaza”. Luego se ha referido a las generaciones futuras: “Cuando miren hacia atrás y estudien esta década nos preguntarán qué hicimos cuando algunos países quebraron las reglas y otros hicieron la vista gorda. Cuando eso ocurra queremos poder decirles que no dejamos de luchar. Nosotros no”. Terminó este apartado diciendo que se dejará la piel para legar a los niños “un mundo más pacífico, más sostenible y más justo”. “Ese es el compromiso que quiero dejar en esta tribuna, no en mi nombre, sino en el del país al que represento, España”.

Sánchez, que planteó una propuesta firme sobre la revitalización de la ONU y de algunos de sus organismos como la Corte Penal Internacional, dijo que ya es hora de que la presidencia de la organización que agrupa a casi todos los países del mundo sea ejercida por una mujer latinoamericana. Hasta ahora todos sus presidentes han sido hombres. El jefe del Gobierno terminó así una jornada que había iniciado con un paseo por Central Park con el nuevo primer ministro de Reino Unido, el laborista Andy Burnham, al que no conocía.

La pequeña España en Nueva York

La Pequeña España da nombre a la confluencia de la calle 14 con la Octava Avenida de Nueva York desde el lunes pasado.

lo que es la vida, mientras en Madrid unos prebostes reaccionarios organizaban la protesta por la entrada de inmigrantes, incriminando al presidente del Gobierno, sobre el que piden la detención (ya no lo quieren matar como cuando gritan “Pedro Sánchez, hijo de puta, Pedro Sánchez, tiro en la nuca”, solo detener) en Nueva York lucía desde el lunes un letrero verde en la calle 14 con la Octava Avenida de Manhattan con el nombre de “Little Spain-La Nacional Way” (La Pequeña España-calle de La Nacional) en homenaje al barrio que durante un siglo y medio ha sido hogar para la comunidad española de la ciudad y aún conserva sus huellas. La Nacional, conocida también como la Sociedad Benéfica Española, fue creada en 1868 para unir orientar y ayudar a los inmigrantes españoles e hispanos que entre otros, incluido el alemán Donald Drumpd (abuelo de Trump), construyeron esta ciudad y ese país. “El lado oeste de Manhattan ha sido hogar de comunidades de inmigrantes, y la española no es una excepción. Hoy honramos ese legado”, afirmó el concejal Carl Wilson. Este hombre convencido de que inmigración y riqueza son sinónimos se sorprendió de que el Tribunal Supremo dificulte ahora el voto a los nietos de los exiliados republicanos españoles.