Cuentos y descuentos del sábado (14-10-2023).–Luis Díez
–Buenas, ¿tiene amnistía?
–¿La quiere fiscal?
–No, de la otra.
–¿Parcial o total?
–Parcial de momento, a ver cómo sale.
–Le va a costar un huevo… ¡Perdón! Un riñón.
–Ya lo supongo. Con los petroleros y los gremios pegando patadones para arriba a la inflación, vivir se ha puesto al rojo vivo.
–¿Cuánta le pongo?
El comprador se toma su tiempo, medita la respuesta, cuenta para sí del dedo meñique al pulgar: Carles Puigdemont Cascamajó, Antoni Comín Oliveres, Lluís Puig, Clara Ponsatí… Cuando llega al quinto se da cuenta de que le faltan dedos para incluir a los de Suiza, Marta Vilalta y Anna Gabriel, pero vuelve a empezar por el meñique.
El expendedor tiene cara de pocos amigos, viste de negro cuervo y comienza a impacientarse.
–Bueno, pues usted diráa” –le urge con tilde a lo Feijóo.
–Tranquilo, tronco, que estoy calculando –contesta mientras sigue pensando: en total hay unas mil personas empapeladas por el procés. Demasiada gente. Hay 44 cargos de la Generalitat ya condenados (además de los seis huídos), 56 investigados por el Tribunal de Cuentas por el gasto del procés, 18 por promover el referendum independentista a través de webs, decenas de profesores y directores de colegios encausados por facilitar las votaciones, 712 alcaldes implicados en la organización del referendo…, la intemerata.
–¿Cree usted que con cuarto y mitad de amnistía alcanzará? –Pregunta por fin.
–¡Qué va! Con eso no tocan ni a medio gramo por cabeza.
–Por su mala cabeza, querrá decir.
–Y la del mando en Madrid, no lo olvide.
–Tiene razón. Rajoy fue un desastre… Pero los condenados fueron indultados después. Yo mismo firmé el indulto en 2021.
–Ya, pero dese cuenta de que son muchos delitos: desobediencia, prevaricación, malversación de fondos, falsedad documental… Y los condenados siguen inhabilitados para ocupar cargos públicos.
–Lo sé. ¿Acaso ignora que hicimos una ley para que la prevaricación y la malversación de fondos públicos tuviera penas menores cuando no fueran a beneficio de los infractores, parientes y demás familia? O sea, latrocinio pro domo suo. Pero a lo que vamos: ¿A cuanto saldría el kilo de amnistía?
–Uf, en términos de voto… Prefiero no calcular, carísimo.
–¿Y un sucedáneo, una “regularización”?
–¿A lo Solchaguez o a lo Montorus?
–No, ya le digo que en general, a ver cómo sale.
–Espero que le salga bien para la investidura, el Presupuesto, el PIB, las elecciones gallegas, vascas, andaluzas… Sobre todo, las andaluzas. Y también para los comicios europeos, que se celebran a mitad de 2024, antes de que el Tribunal Europeo de Justicia resuelva los recursos contra la extradición del hombre que no se peina y que podrá concurrir de nuevo a su escaño en el Parlamento Europeo sin moverse de Waterloo. Usted es un político valiente, pero sea paciente, que ya la justicia europea resolverá el problema creado por las derechas catalana y española, una contra otra y viceversa. Y tenga en cuenta que con amnistía o sucedáneo, la inquina siempre quedará.
–Gracias eminencia, lo someteré al Comité Federal y acaso a la militancia, a ver cómo sale.